Los trabajadores del personal de tierra de Iberia del Aeropuerto del Prat en Barcelona convocan huelga los días 27 y 28 de julio y el 3 y 4 de agosto.
Sábado 7 de julio de 2018
A la huelga del 25 y el 26 de julio en España, Portugal, Italia y Bélgica convocada por las azafatas y azafatos (Tripulantes de Cabina para Pasajeros -TCP-) de Raynair se suma ahora la huelga en Iberia.
La huelga que convocan las azafatas de Raynair, como ha subrayado la Federación Europea de Trabajadores de los Transportes es “por primera vez una huelga coordinada entre varios países” y agrupa en España a 1400 trabajadoras y a 4000 trabajadores contando los 4 países que salen a la huelga. Una de sus principales reivindicaciones es que los trabajadores de ETT tengan las mismas condiciones laborales que la plantilla de la compañía.
En este marco, se trataría de la segunda jornada de protesta internacional que los trabajadores llegan a realizar a nivel europeo, si contamos los paros parciales que hubo en los almacenes de Amazon en Alemania en solidaridad con la Huelga de sus compañeros madrileños,
Al poco de anunciarse esta huelga coordinada de los Tripulantes de Cabina, la UGT Iberia anunciaba el registro de convocatoria de huelga de los 2000 trabajadores del aeropuerto de los que forman parte los empleados de los mostradores, los gasolineros, el personal de rampa, los de catering, y los maleteros. Es decir, de un sector clave del que depende el equipamiento total de los aviones que salen y entran del aeropuerto catalán.
A pesar de que las últimas cifras del paro muestran que más del 35% de la juventud está desempleada, los trabajadores del Prat denuncian la sobrecarga de trabajo que les impone la compañía, la falta de plantilla y el “sistemático” incumplimiento de lo firmado en los convenios. Uno de los ejemplos de esto es el abuso de las horas extras, que son de obligado cumplimiento.
Como explica la UGT Iberia estos problemas se incrementan en toda la época estival cuando hay un fuerte incremento de las operaciones de Vueling (grupo de IAG que surgió de la fusión entre Iberia y British Airways) y la plantilla se encuentra “saturada”.
Según la organización sindical, “desgraciadamente, hasta el día de hoy los trabajadores solo hemos recibido negativas de forma sistemática por parte de la dirección a la hora de abordar estos problemas que repercuten en el buen funcionamiento de la operativa y en las relaciones laborales en este aeropuerto, así como en el trato que reciben los clientes y pasajeros”.
Se puede prever un verano caliente en las aerolíneas, y como no podría ser de otro modo, una previsible campaña mediática para criminalizar la protesta y volver a los usuarios contra los trabajadores. Algo que permita crear el caldo de cultivo para otra clase de medidas, como ya paso el verano del año pasado con la militarización de la seguridad en el Prat por parte de la Guardia Civil.
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