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IMPULSADA POR SUTEBA MATANZA. Dos viejos conocidos en la Copa Carlos Fuentealba

Jugándose la fecha 11 del torneo Carlos Fuentealba, tocó que se crucen “Normales” y “Los Otros”. Durante el verano, a modo de pretemporada, estos equipos se organizaron y jugaron varios amistosos en el predio ubicado al lado de la iglesia Sagrado Corazón de Jesús, en San Justo; por eso, se esperaba un partido trabado ya que ambos se conocen bien y saben de fútbol.

Viernes 17 de julio de 2015

De hecho, la probabilidad no falló. El partido fue muy disputado, con el equipo blanquinegro poniéndose en ventaja temprano, con una pelota cruzada a espaldas del 4 de Normales y, con un zurdazo cruzado y esquinado al segundo palo por parte del 10, rápidamente se abrió el marcador. Fue difícil remontar el partido para los jugadores rivales, ya que tenían posesión del balón pero faltaban ideas en el ataque. Cerca del final del primer tiempo, un córner interceptado por el arquero de Normales, permitió meter la contra y, luego de un cambio de frente milimétrico, el goleador del torneo puso el empate para ir al descanso en tablas.

En el segundo tiempo no hubo novedades: se prestaron la pelota y no había situaciones de riesgo más que algún pelotazo o disparo que terminaba sin riesgo para los arqueros; pelea en el mediocampo y no muchas emociones. Promediando la segunda mitad, en un tiro de esquina, el equipo de Normales se encontró con el gol que los ponía arriba en el marcador, gracias a un cabezazo del defensor que tenía la 18 en la espalda. Fue aquí cuando el partido se abrió, Normales trató de tener la pelota y Los Otros se vieron obligados a buscar el empate. Producto de esto, el equipo que resultó ganador, se encontró con espacios y permitió que aumente la ventaja: fue 4-1 para Normales con 2 goles de su goleador y otros 2, del defensor que tuvo “su” tarde y convirtió de cabeza dichos goles. En la última jugada del partido, un rechazo del fondo del equipo de Los Otros, hizo que su defensor -que a esa altura era un delantero más- salte a pelear la pelota en el aire y, al caer, el impacto contra el piso le comprometiera la rodilla. El servicio médico del torneo, se acercó hasta la cancha y se lo llevaron. Gracias a Dios, esto fue sólo anecdótico y hoy nos concentramos en el resultado y no en la lesión de un compañero.