La tensa discusión del Presupuesto en Diputados concluyó con un primer triunfo parlamentario del Gobierno, logrando aprobarlo a pesar de los múltiples rechazos. En el Senado, mantiene la división en la Nueva Mayoría, la oposición cerrada de la derecha, y el conflicto de expectativas entre el Gobierno y los empresarios con el pueblo trabajador.
Nicolás Miranda Comité de Redacción
Viernes 20 de noviembre de 2015
La demagogia derechista
La derecha, que se opone cerradamente a la gratuidad, critica la aprobación en Diputados de la glosa presupuestaria. El senador UDI Juan Antonio Coloma criticó que "se ha cambiado 13 veces la fórmula iniciar la gratuidad, y se inicia con una fórmula coja, que discrimina a los estudiantes según la institución que eligieron". Como si no hubiera tenido, no 13 si no siquiera un cambio, la fuera aprobar.
La senadora de Amplitud Lily Pérez objetó que “los fondos son migajas”. Como si estuviera dispuesta a el aumento que realmente necesita la gratuidad 100% para todos, o una Salud pública fortalecida retirando los subsidios a los empresarios de la Salud.
El senador UDI Hernán Larraín criticó la improvisación y que con la glosa de gratuidad se “castiga a los alumnos porque están en ciertas instituciones y eso se llama discriminación. Y hay discriminación en las instituciones". Se preocupa de las instituciones, es decir, las empresas de la educación superior, hablando hipócritamente en nombre de los estudiantes pobres de las casas de estudio que no cumplen o no acogen los requisitos exigidos. No mencionan, además, que los empresarios de las Centros de Formación Técnica (CFT) y los Institutos Profesionales (IP) rechazaron que hubiera algún requisito. Quieren traspaso de fondos sin condición alguna.
La división en la Nueva Mayoría
La DC, como ya había hecho en Diputados, anunció sus rechazos. Especialmente Ignacio Walker, que incluso dijo que se abstendría en la glosa de gratuidad.
Lo nuevo es que utiliza las mismas razones que la derecha. Al igual que Hernán Larraín, criticó la “improvisación”. Al igual que Coloma, criticó la discriminación a las instituciones que quedan fuera.
Algunos de sus pares de la coalición oficialista lo calificaron de patético.
Otros, como el PC o la Juventud del PS, hablan del problema de los “sectores conservadores” de la DC. Lo cierto es que unidos, sectores “conservadores” y “progresistas” del partido de la flecha roja, amenazaron con el rechazo en Diputados.
Conflicto de expectativas
La tensa discusión del Parlamento, expresa en forma distorsionada el conflicto de expectativas entre el Gobierno y los empresarios de un lado, y los trabajadores, los estudiantes y el pueblo. La distribución de recursos expresa esa puja. Los empresarios quieren mantener subsidios, transferencias. El Gobierno asegurárselos, y bajar las expectativas escudándose en la desaceleración económica. Los estudiantes, los trabajadores y el pueblo, quieren obtener sus demandas.
El triunfo parlamentario en Diputados, ahora debe completarse en el Senado. Les quedará después ver si pueden transformarlo en un triunfo político. La puja de intereses, el conflicto de expectativas, adelanta las dificultades que enfrentarán.