“Garantizar el catalán” en las producciones audiovisuales era la línea roja que marcaba ERC. Una línea muy delgada teniendo en cuenta, además, que se produce en el marco de la ofensiva de la derecha y la Judicatura sobre el catalán en las aulas.
Ivan Vela @Ivan_Borvba
Miércoles 15 de diciembre de 2021
Con un comunicado ha anunciado este miércoles la formación republicana que facilitará la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) del 2022 tras llegar a un acuerdo con el PSOE sobre la ley audiovisual.
Todavía se desconocen más detalles del acuerdo alcanzado entre ambas formaciones, pero lo que deja claro el comunicado es que el principal escollo que ponía sobre la mesa ERC para dar su apoyo a los PGE se ha solventado.
Según la formación catalana, el acuerdo alcanzado se centra en “garantizar el catalán” en la norma que regula la producción en plataformas audiovisuales.
Antes de este acuerdo, los dos partidos habían acercado posiciones, fijando en un 6% la cuota de la producción en lenguas cooficiales en la citada ley audiovisual. Ahora bien, quedaba por definir qué sucedía con aquellas plataformas internacionales. Al aplicar la Directiva europea que establece que debe aplicarse el principio de país de orígen, estas plataformas quedaban excluidas del texto aprobado hace dos semanas en el Consejo de Ministros.
Desde entonces, los representantes de ERC y el partido socialista han estado en contacto para alcanzar finalmente un acuerdo que es, especialmente, un verdadero espaldarazo al Gobierno.
Con los votos de los 14 senadores de ERC, además de los 12 que suman EH Bildu y PNV, que ya confirmaron su apoyo, sumados a los 113 del PSOE, las cuentas públicas del 2022 saldrán sin que se incorporen enmiendas durante su paso por la Comisión de Presupuestos. De este modo serán aprobadas el próximo miércoles 22 y no tendrán que volver al Congreso.
Garantizar el catalán
El objetivo principal de ERC ha sido, según la propia formación republicana, “garantizar el catalán”. Ahora bien, más allá de este 6% y de conocer más detalles del acuerdo, parece que la línea roja marcada por la formación de Pere Aragonès ha sido nuevamente muy fina.
La voluntad de pacto de ERC, en el marco de su gestión plenamente autonomista y alejada de cualquier choque serio con Moncloa, está fuera de toda duda. Pero este pacto en torno a una defensa tan débil de la lengua catalana, sorprende. Y sorprende más en el marco de la ofensiva de la derecha y la Judicatura contra el catalán en las aulas.
La Judicatura quiere imponer en qué idioma deben aprender miles de alumnos catalanes, Pablo Casado define como “persecución” la situación del castellano en Catalunya y Abascal y Ciudadanos hablan de un “régimen de terror”.
Y ante estos ataques de la derecha y los tribunales, desde el Govern tan solo dicen que se deben “cumplir las sentencias”.
“Han dejado de pelear por la independencia para luchar por Netflix en catalán”. Estas palabras del rapero Valtònyc de hace un mes expresan claramente la gestión política del Govern, que, como señalamos, no puede sorprender a nadie.