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Red Internacional
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Estado de México. Ecatepec sin agua y sumido en la violencia… con vista teleférica

La pomposa inauguración del Teleférico Mexicable en Ecatepec, contrasta con la realidad que día con día tienen que enfrentar los más de un millón 600 mil habitantes de la localidad mexiquense. Escasez de agua potable e inseguridad en uno de los municipios más peligrosos para ser mujer en el país.

Nancy Cázares

Nancy Cázares @nancynan.cazares

Miércoles 5 de octubre de 2016

Tras 28 meses de trabajos de construcción, la pomposa inauguración del Sistema Teleférico Mexicable Ecatepec, con la presencia del presidente Enrique Peña Nieto y del gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, contrasta con la realidad que día con día tienen que enfrentar los más de un millón 600 mil habitantes de la localidad mexiquense. Escasez de agua potable e inseguridad en uno de los municipios más peligrosos para ser mujer en el país.

Con un costo aproximado mil 702 millones de pesos y con una capacidad para transportar a 29 mil usuarios diariamente, el teleférico recorrerá cinco kilómetros, desde la parte alta de San Andrés de la Cañada hasta la Vía Morelos. Contará con 185 cabinas que podrán llevar cada una a diez personas y según anunciaron, se espera que reduzca el tiempo de traslado de 40 a 17 minutos. El costo que tendrá el viaje será de 6 pesos. Autoridades federales buscan reducir la emisión de dióxido de carbono en 14 mil toneladas.

Al mismo tiempo, Forbes publicó algunos de los datos ofrecidos por el Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE) con respecto a “las ciudades más habitables del mundo”. En este estudio, los municipios de Ecatepec y Naucalpan, ambos del Estado de México, junto con Chilpancingo, en Guerrero, resultaron ser los tres peores lugares para vivir en nuestro país.

Las variables que consideró el GCE son: índice de calidad de vida, satisfacción con los servicios y satisfacción con el desempeño de alcaldes. En concordancia con los resultados de estas encuestas, según datos ofrecidos por el INEGI a finales de septiembre, el Estado de México y Guerrero encabezan los estados con mayor índice de delitos en México.

Maquillando la pobreza

Las críticas por el costo del teleférico no se hicieron esperar. El cuestionamiento giró en torno a por qué invertir más de mil millones de pesos en una estructura, en un municipio donde la inseguridad y la escasez de servicios básicos como el agua potable son problemáticas apremiantes.

El gobierno del estado implementó un programa de “recuperación del espacio urbano”, por medio del cual se pintaron las fachadas de 128 mil casas y espacios públicos por los que pasará el teleférico, una medida que recuerda a la impulsada en la delegación Iztapalapa de la Ciudad de México, en donde las casas que se hicieron caber hacia el cerro del Peñón fueron pintadas de vivos colores pastel.

Buscan así maquillar la pobreza y la inseguridad que se vive en colonias como “La joya”, mejor conocida como “el hoyo”, hogar de ochocientas familias que lo perdieron todo en los sismos de 1985 y que ahora viven en predios sin escrituras en donde es por todos conocido que, si se entra, no se sale.

La escasez de agua es problema de larga data para las más de 550 comunidades de Ecatepec. Es el municipio del Estado de México con mayor desabasto del vital líquido. La Sierra de Guadalupe, zona por la que atravesará el teleférico, es una de las más azotadas por este problema. Vecinos han denunciado desde 2009 que la red hidráulica es insuficiente, las fugas que provocan la pérdida del 40% de agua potable, así como el uso político que tanto el PRI como el PRD dan a la distribución de agua entre las casi 200 colonias que dependen del sistema Cutzamala. El desabasto se ha agudizado en los últimos 20 años, articulado con el importante crecimiento demográfico.

Bastión del feminicidio

Hasta el 2015 y desde 2006, según datos del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), 2 mil 318 mujeres fueron asesinadas en el Estado de México. En Ecatepec, desde 2012 hasta 2015, 600 mujeres fueron víctimas de feminicidio. También en Ecatepec, hacia finales de 2015, 400 mujeres habían sido reportadas como desaparecidas.

Luego de que, en 2011, cuando Enrique Peña Nieto era gobernador del Estado de México, el Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres se negó a declararla, la implementación de la alerta de género en la entidad no ha dado resultados, evidenciando que se trató de una jugada política de Eruviel Ávila rumbo a las elecciones presidenciales de 2018. Los casos de feminicidio en la entidad ya superan por mucho los registrados en Ciudad Juárez, en donde las cifras siempre conservadoras calculan que medio millar de mujeres fueron asesinadas entre 1993 y 2010.

Entre la impunidad y el olvido, las mujeres enfrentan desapariciones, secuestros, tráfico de personas y feminicidio. La colonia Hank González es en la que se han registrado más crímenes de este tipo en el municipio de Ecatepec.

Las mismas autoridades obstaculizan las investigaciones, cobrando cuotas a familiares y sugiriendo que no comiencen búsquedas independientes. Alegando que se pone en riesgo la vida de las desaparecidas, el proceso de denuncia, búsqueda y, en el peor de los casos, identificación de las víctimas se convierte en una verdadera tortura para quienes claman por justicia.

Es con estos antecedentes que el descontento entre la población de Ecatepec se explica. Una vez más la preocupación de las autoridades por embellecer su actuación en beneficio de su imagen y de sus tratos con empresarios se antepone a las necesidades más sentidas de la población. 60% de la inversión en el teleférico vino de la iniciativa privada y, como es de esperarse, no fue ninguna donación.
Están adueñándose del transporte, en detrimento de los miles de trabajadores que diariamente tienen que trasladarse en condiciones inhumanas, para ganar un salario insuficiente y que encima tienen que enfrentar el azote de la violencia estructural.