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Red Internacional
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Medio Ambiente. Ecologismo en Arica ¿Será la Convención capaz de chocar con los intereses empresariales y defender los territorios?

Uno de los principales debates en la ciudad en el último periodo, y a nivel histórico, es el conflicto por la defensa de los territorios y los recursos naturales, tanto por la contaminación costera como por el conflicto de interés en el Humedal del Río Lluta. Reflexionamos respecto a las propuestas a la Convención Constituyente, en este caso del convencional Jorge Abarca de la lista del Apruebo, quien postuló en cupo dentro del Partido Liberal.

Domingo 20 de junio de 2021

Hace unas semanas el Consejo Municipal votó a favor del resguardo de la zona del Humedal Río Lluta, con una extensión insuficiente para la protección del sitio. La concesionaria, la cual agrupa empresas como la hotelera española Luckia, planteaba construir zonas urbanas en los espacios donde ésta extensión no llega; sin embargo, el repudio social a través de redes sociales hizo retroceder rápidamente la decisión empujando a que el Consejo votara en una segunda instancia la extensión de resguardo a 800 hectáreas del humedal, aunque esta medida aún está supeditada a los intereses empresariales, como lo ha sido la tónica estos años.

Este aspecto crítico del desastre capitalista en la región es una de las razones por las que jóvenes, trabajadores del mar y distintas ONGs se movilizan por la protección del ambiente. Sin dudas esto tensiona a las propias autoridades a ponerse “a favor” de esta problemática y abre un debate para las y los constituyentes que buscan una nueva constitución en base a una perspectiva ecologista o políticas "verdes" vinculadas al ambiente. Toda una discusión que se desarrolla ad portas de iniciar la Convención el próximo mes.

Entre los electos abanderados con la lucha ambiental se encuentra Jorge Abarca, convencional por el D1, miembro del Comité Ambiental Comunal y profesional con un largo recorrido en investigaciones en defensa del ambiente, en particular en el Humedal Río Lluta. El ex-candidato impulsó su campaña a través de un cupo en la lista del Partido Liberal en la lista del Apruebo, constituida principalmente por partidos tradicionales.

En una entrevista a la ONG Aupm (Arica Unidos por el Mar), Abarca se refirió al proceso convencional planteando que “ésta es la oportunidad que tenemos para redactar una nueva constitución con enfoque sustentable, debe estar vinculada con la naturaleza y en sintonía de todas y todos” y que, por ende "no puede existir un modelo basado en el extractivismo y la propiedad privada".

Pero la convención tiene trampas que se oponen directamente contra esa perspectiva, lo cual no se puede pasar por alto, ya que, defender los territorios implica chocar con los intereses económicos de grupos como Angelini o Boliden; y, sobre todo con los 29 tratados internacionales o de Libre Comercio vigentes en Chile con los cuales estas empresas justifican su extracción de recursos, irracional y devastadora.

Un llamado a sobrepasar las trampas del Acuerdo por la Paz

Durante la última semana, desde la Vocería de los Pueblos, 34 convencionales redactaron una declaración en la que hacen un llamado a no someterse a las normas del Acuerdo por la Paz y Nueva Constitución, manifestando que buscarán total soberanía del pueblo y sus decisiones para conquistar así la libertad de las y los presos políticos, el juicio y castigo a los responsables de la represión y la soberanía para garantizar todo lo anterior.

Además, con la derrota de la Derecha en las elecciones a constituyentes, ya no posee el poder de veto de los ⅔ que les permitía ser límite a todo avance de nuestras demandas. Considerando esto, los constituyentes en el Distrito 1, tanto Carolina Videla del Partido Comunista y, en específico Jorge Abarca (Lista del Apruebo) ¿se sumarán a este llamado o seguirán las reglas de un acuerdo que rige todo para que nada cambie?

Con tales antecedentes y los límites que empujará los partidos empresariales dentro de la Convención, con una Corte Suprema que dictará qué transformar y qué no, el llamado desde la Vocería requiere ponerse a la cabeza de organizar esta fuerza.

Desde el Partido de Trabajadores Revolucionarios apoyamos la declaración de la Vocería de los Pueblos, sostenemos que debe hacerse realidad y sólo será organizando ampliamente la exigencia con un plan de movilización que articule y organice a sectores como trabajadores y sindicatos, jóvenes y estudiantes, organizaciones ambientalistas y sectores populares. Claro está que estas medidas deben ser independientes a los empresarios (y sus partidos), es decir, sin deberle nada ni a las autoridades ni a los empresarios; por esto ponemos a disposición nuestras fuerzas para abrir el debate con los sectores de izquierda en la ciudad que coincidan con estos puntos y esta perspectiva.