Un repaso por las editoriales del domingo y la semana. El gobierno insiste en que no va a devaluar como un mandamiento, pero mientras juega a sortear la crisis sólo anotan goles “los mercados” y el gran poder económico.

Jesica Calcagno @Jesi_mc
Domingo 25 de octubre de 2020 12:56
El mandamiento del dólar
“No devaluaremos, no devaluaremos, no devaluaremos” repitió toda la semana el gobierno, como si fuera uno de los 10 mandamientos.
El Ministro de Economía, Martín Guzman, se decidió a aparecer públicamente estos días para mostrar que “está en control”. “Devaluar no es una solución, eso lleva a más inflación” dijo el ministro a Alejandro Fantino. También Santiago Cafiero hizo lo suyo ayer y afirmó que “es imposible hacer un ajuste y una devaluación”.
Sacando que ni los obispos o curas siquiera cumplen lo que dicen creer, tampoco hace falta irse al misticismo para dudar de la palabra del gobierno: por su propio camino errático que da lugar a cada uno de los pedidos de los poderes económicos más concentrados, y por la memoria histórica autóctona. “El que depositó dólares recibirá dólares” dijo el expresidente Eduardo Duhalde cuando asumió en 2002 en medio de la crisis. La que siguió ya es conocido.
Guzmán hoy está empoderado por el gobierno para intentar controlar el dólar y las especulaciones en curso. Para tener el poder en Argentina, dice Martín Rodriguez “hay que agarrar al dólar, domar el dólar”. Pero ni las medidas del titular del Banco Central, ni las que anunció Guzmán esta semana surtieron efecto en los especuladores. El dólar financiero (contado con liqui) y el ilegal (blue) siguen en alza.
Ya se habla de impaciencia del presidente Alberto Fernández. Otra vez los rumores de cambio de gabinete. Marcelo Bonelli en Clarín tiró algunos: que el presidente le dio un ultimátum a Guzmán a 15 días para mostrar resultados, un supuesto clamor por Roberto Lavagna como posible sustituto, y las intenciones de que Sergio Massa ingrese al gabinete (aunque todo indica que no quiere moverse de la Cámara de Diputados).
Esperando el milagro
Las profecías son esas predicciones futuras por inspiración divina. El panorama sombrío del país y en un contexto mundial crítico de recesión y estancamiento, las predicciones económicas del gobierno oscilan entre la racionalidad pura y la espiritualidad profética. Alfredo Zaiat, busca desarmar las recetas típicas de la ortodoxia económica, pero también da cuenta de la adversidad del mundo y las peores condiciones que tiene hoy el país para afrontar la crisis.
El presidente y los ministros le hablan a “los mercados” –que tienen nombre y apellido en sojeros, fondos de inversión, industriales, bancos. Insisten en explicarles por qué no hay motivo para que exista tal brecha cambiaria: hay superávit, los salarios son competitivo (es decir, están por el suelo en dólares), el precio de la soja está alto, se patearon los pagos de deuda para más adelante, y otros argumentos.
Pero los datos hablan por sí solos. En el trajín de intentar domar el dólar, el gobierno con las medidas anunciadas, termina dando más rienda suelta a la especulación financiera. Para graficar esta encerrona ahí están los grupos económicos que concentran el mercado de granos y aceites. Este sector tiene un doble juego: retiene las exportaciones (como parte de quienes presionan a la devaluación) y a la vez se hace de dólares baratos (el oficial) aumentando sus importaciones. Como cuenta Alejandro Bercovich, en este rubro dicen que como los productores locales no sueltan los granos, tienen que importarlos de Brasil o Paraguay para no apagar los molinos. Ya se llevaron por estas importaciones casi 2.300 millones de dólares en 2020. Una locura.
Desde Página 12, David Cufré describe lo mismo. “Los pagos de importaciones del sector oleaginosos y cerealeros aumentaron 174%” entre enero y septiembre comparado con igual período del año pasado, dice el informe de la consultora PXQ del oficialista Emmanuel Alvarez Agis.
Otra voz crítica desde el interior de la coalición de gobierno es la de Claudio Lozano, titular del Banco Nación. Por si quedaran dudas, le dijo a Tiempo Argentino que "el gobierno no administró adecuadamente durante los últimos nueve meses el ingreso y el egreso de divisas". Lozano agregó el friolero cálculo de que la corrida contra el peso ha sido de 14.000 millones de dólares.
¿Más datos? En El Cohete a la Luna agregan que la industria automotriz incrementó el pago por importaciones en un 56,3 por ciento mientras que la industria química, del caucho y los plásticos registró una suba de sus importaciones del 30 por ciento.
Saquear las reservas del Banco Central para fugar dólares parece el deporte nacional de los grandes empresarios. Los bancos, grandes ganadores de la pandemia (y desde siempre) aportan lo suyo. Con los créditos subsidiados para las pymes que largó el gobierno, los bancos derivaron esos fondos hacia la compra de dólares financieros, como explican acá.
Como la máxima de Marx, la historia se repite dos veces primero como tragedia y luego como farsa. Ahora pareciera que “el que depositó pesos recibirá dólares”. Pero claro que sólo para los fondos especulativos de inversión. Guzmán también hizo un anunció a la medida de los fondos de inversión Pimco y Templeton, incluidos en la reestructuración de deuda con acreedores privados. Bajo el argumento de “dejarlos ir” para que dejen de sumarse al festival de extorsiones para la devaluación, le ofrecerán una subasta de títulos en dólares para que puedan intercambiar los títulos que tienen en pesos.
Todo el poder a Kristalina
No hay que olvidar tampoco los pagos de este gobierno por 5.000 millones de dólares de deuda pública. Se acerca la negociación de la deuda con el FMI, y se escucha el coro empresarial que pide el mando de Kristalina Georgieva, la titular del organismo.
Desde las páginas de Clarín se dice que un nuevo programa con el FMI ofrece “una de las pocas posibilidades de elaborar un plan económico creíble y coherente”. Pero ahora le agregan “un financiamiento adicional para recomponer el stock de reservas”. Es decir, tomar más deuda. Más sometimiento. También piden el mando del FMI los fondos de inversión, que sacaron su carta este jueves.
Pero entre los pocos amigos que tiene el gobierno, hasta los que brindan cierto apoyo quieren más FMI y le quieren imponer más condiciones. Es el caso del vicepresidente industrial de la UIA, Daniel Funes de Rioja. En el mismo acto de respaldar a Guzmán, pone sus condiciones: acuerdo con el FMI y reformas pospandemia que respondan a las “necesidades” de “el mercado”.
¿El círculo no para?
Pablo Anino y Esteban Mercatante hacen hoy un minucioso análisis sobre la pulseada del dólar en el Semanario Ideas de Izquierda. Apuntan a ver los problemas estructurales de un país que se conduce a un nuevo naufragio de crisis social y económica profunda. No se puede esperar un milagro con las mismas recetas de siempre, que son parches en una economía extranjerizada, dependiente, y que funciona como un colador para la fuga.
Al desolador futuro que ofrece el peronismo en el poder, se siguen sumando los condicionamientos del gran empresariado, porque el gobierno les da lugar. Hay tres hechos más que lo ratifican.
El presidente Alberto Fernández almorzó en Olivos esta semana con Paolo Rocca del grupo Techint. En el “toma y daca siguen ganando. El gobierno ofrece incoporar a Techint al negocio del Plan Gas (que implicará nuevos subsidios estatales a la empresa) a cambio de que Techint desista del juicio que le inició al Estado por otros subsidios que le suspendió el gobierno de Macri. La ronda de encuentros con empresarios incluyó también a Marcos Bulgheroni de Pan American Energy.”
El otro hecho: los preparativos para la votación del presupuesto 2021 en la cámara de diputados el próximo miércoles (con sus conocidos planes de reducción de gasto social como la eliminación del IFE). Todos esperaban que en la misma sesión tenga tratamiento el proyecto de Aporte Solidario y Extraordinario a las grandes fortunas. Pero no, no estará incluido en la sesión . La explicación oficial es que no cuentan con el apoyo necesario para aprobarlo, y no quieren dificultar el quórum para la votación del presupuesto. Otra demostración de que la clave es votar un presupuesto a la medida del FMI que incluye ajustes, y que esa ley para el oficialismo es un adorno para la tribuna.
Para completar, el último. Ayer Telam publicó una entrevista al gobernador de la provincia Axel Kicillof que tiró una frase auto incriminatoria. “La mayoría de los barrios privados y countries no están habilitados, entonces no pagan impuestos. Son prácticamente ocupaciones de tierra. Hay que regularizarlo”. Tenemos que interpretar entonces que para el gobernador a los ricos hay que regularizarlos, y a los pobres desalojarlos con palos. Como buscan hacer en Guernica. Se viven días decisivos, con la orden de desalojo sobre la nunca de las familias. La propuesta del gobierno sigue siendo inaceptable para las y los vecinos. Ayer además se conoció el informe del censo realizado por organismos de derechos humanos que aceptó el gobierno. El CELS y el SERPAJ desmienten las cifras del gobierno: confirmaron la presencia de 1400 familias compuestas por un total de 4417 personas.
La salida no es con todos
A esta altura de la crisis (y de la experiencia histórica en ellas) no vale la racionalidad a la que apela el gobierno con grupos económicos que se entrenaron con cada crisis en sacar provecho y reventar a las grandes mayorías trabajadoras. No valen las profecías del gobierno que apela a una retórica peronista imposible y utópica de querer contener a todos: al campo, industriales, bancos, al FMI y los fondos, a las y los trabajadores ocupados y desocupados. Unos ganan y otros pierden. Siempre. Esa receta es la fabricar nuevos pobres con cada crisis, y luego intentar contenerlos con una magra beneficencia estatal.
Estamos cerca de cumplir una década de estancamiento de la Argentina, y aunque Guzmán zafe eventualmente las presiones devaluatorias momentáneamente, la decadencia del país no se resuelve. Lo que seguirá siendo motivo de tensiones permanente entre las clases.
Eduardo Van Der Kooy vocifera de alguna manera el sentir de la clase empresaria con el gobierno “el Frente de Todos ofrece al Presidente menos garantías de gobernabilidad de las que Cambiemos le supo brindar a Mauricio Macri”. No le confían ni un tantito así.
A los cascotazos por arriba entre los grupos económicos concentrados y el gobierno, se van sumando las tensiones sociales por abajo. Guernica es expresión de eso, muchos trabajadores convertidos a la pobreza que votaron por el Frente de Todos viven una experiencia que contradice sus ilusiones de mejorar, en el corazón de su base electoral. “Yo los voté y me arrepiento” dijo una de las mujeres mientras surfeaba el temporal. Un señor mayor con lágrimas en los ojos dijo al móvil de La Izquierda Diario (el único presente en medio del temporal): “yo soy bien peronista, le pido al gobernador y a Cristinita que se fije por nosotros”.
También en las provincias empiezan a verse síntomas de estas tensiones. Es el caso de Córdoba con trabajadores autoconvocados que se vuelven protagonistas de sus reclamos desde abajo. El más paradigmático por el peso del transporte, es el de los choferes de la UTA que vienen de paros provinciales.
También aparece una fuerza de precarios de distintos sectores: call center, trabajadores de limpieza, repartidores, y también docentes.
Nuevos emergentes en la clase trabajadora ocupada, precaria, desocupada que merecen especial atención. Porque la crisis cada vez se hará más insoportable, y en estos procesos está la llave para una salida de otra clase.
Agenda Random
Un repaso varieté de la agenda. Este martes se cumplen 10 años del fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner, y el oficialismo prepara sus homenajes. Está en duda si esta vez se verá al tándem Fernández-Fernández juntos. La militancia del Frente de Todos va por el segundo acto que parece actuar como una especie de burbuja sanitaria frente a la crisis que avanza en el país timoneada por su gobierno.
Esta semana se sabrá la decisión de la Corte Suprema sobre los tres jueces de la discordia (Bruglia, Bertuzzi y Castelli). Algunos vaticinan que será el martes . Joaquín Morales Solá, con buen tino, sospecha que difícilmente sea el día del aniversario de la muerte de Néstor Kirchner. Pero en lo que todos coinciden es que la resolución de los magistrados probablemente sea un “ni”. Como dice Néstor Espósito en Tiempo Argentino “los matices son acaso el 90% de la decisión”.
Santiago O`Donell adelantó algo del contenido del libro basado en una entrevista exclusiva a Mariano Macri, el hermano del ex presidente. Sin embargo ayer circuló en las redes la versión completa, y Horacio Verbitsky se explaya hoy sobre su contenido. Hay mucho de las “pasiones garcas” de esta familia ricachona, y otro tanto de negocios evasores que incluye a camioneros y a funcionarios del gobierno de Cristina Fernández.
Hoy Chile al plebiscito
Hoy el pueblo hermano chileno vota en un plebiscito si se redactará o no una nueva constitución, que fue escrita en la dictadura militar de Pinochet, y qué organismo o institución elaboraría los cambios. A un año del inicio del estallido social, que esta semana sigue en las calles, acá las claves de lo que se vota. Van a poder seguir en vivo la jornada con corresponsales de La Izquierda Diario de Chile: desde las 11 de la mañana con cobertura de la jornada y a partir de las 19hs con análisis y resultados.
PostData. Te recomiendo que veas este maravilloso reencuentro entre el Chiqui y Walter de Okupas el viernes en Alerta Spoiler. Sin exagerar, la mejor serie argentina. En plena crisis del 2000, retrata la marginalidad y la crisis social, un grupo de amigos que sobrellevan las aspiraciones frustradas por el stop and go argentino que retumban 20 años después. Como acompañando ese ciclo, se habla de su reestreno en Netflix. Paradojas.

Jesica Calcagno
Nació en Buenos Aires en 1984. Licenciada y profesora en Sociología (UBA). Acreditada en el Congreso.