A ocho meses de iniciada la rebelión popular, y en medio de una ola masiva de despidos, precarización y hambre a lo largo del país, distintas manifestaciones de trabajadores/as se han realizado en rechazo a esta situación. Las educadoras de párvulos, de la ciudad de Antofagasta, se manifestaron contra los despidos y exigiendo respuesta de las autoridades.
Jueves 18 de junio de 2020
La situación de despidos y precarización en el país ya no da para más. "No podemos seguir esperando, tenemos que luchar", es un sentimiento que toma cada vez más fuerza ante los distintos ataques del Gobierno, que ya suma más de 1.500.000 de nuevos cesantes y trabajadores/as que están con suspensiones laborales, sin recibir remuneración.
En la región de Antofagasta van más de 57.000 nuevos despidos solo entre enero y abril de este año, esto sin contar a miles de personas que trabajan informalmente y que hoy en día no tienen cómo obtener ingresos para sostener a sus familias.
Es lo que también viene golpeando al sector de educación, específicamente a las educadoras de párvulos de la región de Antofagasta, quienes se manifestaron, este jueves 18, en Plaza Colón, exigiendo respuesta por parte de las autoridades locales.
Desde la Asociación Gremial de Jardines Particulares de Antofagasta (JISACUP) solicitan una subvención de emergencia y otros apoyos: "se han cerrado jardines, se han despedido a muchas personas y las autoridades no dan respuesta", afirma una de las dirigentas.
Según lo planteado por las trabajadoras "son más de 2.000 párvulos (niños/as que no tienen aún edad escolar) que van a quedar sin cobertura en el sistema público", y entre 450 y 500 personas han sido desvinculadas "sin contar a los otros jardines que no están asociados a nosotros, y eso solamente es de Antofagasta", denuncia la dirigenta.
Proyecto sala cuna universal: "Es una ley discutida y hecha por y para los privados"
Cabe mencionar que desde hace tiempo las educadoras de párvulos vienen dando peleas por mejorar sus condiciones laborales, por terminar con el agobio, y para que el Estado se haga responsable del derecho a la educación inicial de las y los niños, terminando con el negocio detrás de este sector.
En este caso, las educadoras de párvulos de Antofagasta exigen subvención de emergencia para evitar los cierres de los jardines y salas cunas, y también los despidos, pero de fondo nuevamente se abre la discusión sobre la privatización de un derecho que debería ser garantizado por el Estado para todas y todos los niños.
Al contrario, el gobierno de Piñera propone un proyecto de "sala cuna universal" que, de acuerdo a información que nos han hecho llegar trabajadoras de Integra, "cambia el "derecho laboral" a sala cuna por "beneficio de empresa". Retirando la condición de derecho, para poder relativizar su cumplimiento. Por ejemplo, permite que el mercado improvise "sala cunas" para los hijos e hijas de las trabajadoras sin ningún estándar mínimo garantizado. Lejos de aumentar o incrementar el financiamiento público, redirige fondos al sector privado donde sí hay fin de lucro y las condiciones laborales son aún peores (solo el 6% de los jardines privados cumple la certificación mínima)".
"Esta Ley permitiría, por ejemplo, que personal no capacitado y en espacios no habilitados por regla, puedan ser instaladas "guarderias". O sea, desplazando el carácter educativo y devaluando el aprendizaje de los niños, así planteada "la sala cuna universal" no pasa de una guardería que no garantiza si quiera un máximo de niños por nivel o un mínimo de trabajadoras por total de niños", afirman educadoras de párvulos, en una nota publicada en nuestro medio en mayo de este año.
Te puede interesar: Ley de sala cuna universal: El gobierno quiere aprovechar la pandemia para precarizar la educación de nuestros niños y niñas
Te puede interesar: Ley de sala cuna universal: El gobierno quiere aprovechar la pandemia para precarizar la educación de nuestros niños y niñas
De acuerdo a la visión de trabajadoras, "es una ley discutida y hecha por y para los privados, y aquellas que estamos junto a los niños no somos tomados en cuenta para nada. Creemos firmemente que los sindicatos y gremios de la educación parvularia, deben discutir desde las bases un plan para oponerse a esta ley pro privados, y por la defensa y protección del derecho tanto del niño como de las y los trabajadores de la educación temprana".
La crisis sociosanitaria abierta por la pandemia, pero agudizada gravemente por las políticas nefastas de este gobierno criminal, han mostrado la desigualdad y también la precarización, que afecta principalmente a las familias trabajadoras y a las mujeres de estos sectores, quienes no tienen garantías para dejar a sus hijos/as en lugares adecuados mientras deben continuar trabajando, se ven afectadas por los despidos, por los recortes salariales, y también por medidas antimujeres como la oposición a que el pre y post natal se extienda en este momento de crisis.
Toda la educación es un derecho y debería ser garantizada como tal por el Estado, terminando con la privatización y el negocio detrás de este sector. Las salas cunas y jardines- al igual que la educación básica, secundaria y superior- deberían ser instituciones estatales y públicas, con cobertura para las y los niños de las familias trabajadoras y pobres, gratuitas, con financiamiento estatal y sacando a los privados que se enriquecen a costa de un derecho. Para esta pelea es fundamental la unidad entre las trabajadoras del sector público y privado, y la exigencia a las centrales sindicales, a los sindicatos de este sector, a dar esta lucha, desde las bases, con las trabajadoras al frente.