Un complejo de tumbas de 2, 500 años de antigüedad ubicado en montañas cercanas a la China moderna, Pakistán y Tayikistán, develó vestigios de madera y piedra con residuos de cannabis quemados. Aquí te decimos qué distingue a este hallazgo de otros.

Nancy Cázares @nancynan.cazares
Jueves 13 de junio de 2019
La revista Science Advances dio a conocer esta semana el hallazgo de la que se considera una de las evidencias más tempranas de consumo de marihuana. Se trata de 10 cuencos de madera y piedras con residuos de cannabis quemados que fueron hallados en un conjunto de tumbas ubicado en las montañas de Pamir, zona cercana de la China moderna, Pakistán y Tayikistán.
This is the oldest confirmed pot-smoking device ever discovered.
It’s a 2,500-year-old brazier from the Pamir mountains in western China. Traces of cannabis, high in THC, suggest the leaves were burned on hot rocks during funerals.
Musical instruments were also found nearby. pic.twitter.com/HloXQkXhlk
— ABC Science (@ABCscience) 13 de junio de 2019
Lo que distingue este hallazgo de otros es la alta concentración de tetrahidrocannabinol (THC) encontrada en la planta tras el análisis químico a que fueron sometidos los residuos. Este es el componente psicoactivo más importante y abundante de la planta de cannabis en sus variedades clasificadas por tal motivo como psicoactivas.
Los porcentajes de THC de una planta psicoactiva son variables y dependen de las condiciones de cultivo, por lo cual se presume que la marihuana encontrada en la excavación fue cultivada y preparada de manera intencional.
Según los investigadores, las piedras calientes habrían sido utilizadas para quemar la planta mientras el humo era inhalado con fines rituales. Muy al estilo en que, según Heródoto (siglo V a.C.), los escitas "se embriagaban" en lo que en México llamaríamos temazcales, inhalando vapores luego de arrojar cannabis sobre piedras calientes.
En la excavación de este cementerio, conocido como Jirzankal, también fueron localizados instrumentos musicales y tela de seda, provenientes de Asia Central y de China Central, destacan arquéologos.
La evidencia del consumo de cannabis -rastreable en documentos hasta casi el 2600 a.C.-, ha revelado usos múltiples de la planta (que se cultiva al menos desde hace 5 mil años), como la obtención de fibras para hacer telas, extracción de aceite y con fines medicinales y espirituales.