El triunfo del “Leave” (salir de la Unión Europea) en el referéndum del 23 de junio en Gran Bretaña causó un terromoto político en Europa con repercusiones globales. Los “mercados” respondieron negativamente. El primer ministro conservador David Cameron renunció y el Partido Laborista entró en una profunda crisis.
Jueves 30 de junio de 2016 05:44
El “establishment” político del Reino Unido y la Unión Europea (UE) todavía están procesando las consecuencias del “brexit”. Pasado el primer momento de estupor, los líderes de la UE bajo la dirección de Alemania y Francia parecen haber optado por concretar lo antes posible la salida del Reino Unido. De esta manera buscan limitar el “efecto contagio” del brexit en otros países de la UE y evitar una fragmentación mayor de este bloque imperialista, en cuestión desde el estallido de la Gran Recesión de 2008. En Gran Bretaña lo dos principales partidos están en una profunda crisis.
El partido tory (conservador) es un hervidero. Debe encontrar un sucesor al renunciado Cameron sin profundizar la fractura entre los partidariod del “Leave” y el “Remain” (quedarse en la UE). El Partido Laborista está en un estado de “guerra civil”. El ala derecha de este partido está aprovechando la derrota que sufrió en el referendum para sacarse de encima a Jeremy Corbyn, elegido como “renovación por izquierda” del liderazgo laborista el año pasado. La brecha entre la burocracia y la base partidaria (sobre todo los jóvenes que le dieron el triunfo a Corbyn) se ha ampliado. No casualmente varios analistas consideran la posibilidad de que el laborismo se divida.
El resultado del referedum reabrió las tendencias a la disgregación del Reino Unido. Escocia, donde ganó el “remain” ya anunció que no está dispuesta a aceptar el resultado y que tratará de hacer todo lo posible para seguir perteneciendo a la Unión Europea. Esto podría implicar un nuevo referendum para separarse de Gran Bretaña, pero a diferencia del realizado en 2014, esta vez podría triunfar la opción de dejar de pertenecer al Reino Unido. Irlanda del Norte, donde también se impuso el “remain” podría seguir ese mismo camino.
Polarización
El referéndum puso una vez más en evidencia la profunda polarización social y política que se ha desarrollado, sobre todo, a partir de la crisis capitalista de 2008. Es quizás la máxima expresión, hasta el momento, del estado de ánimo “antiestablishment” que sacude el panorama político en los países centrales. Los grandes beneficiarios del brexit son sectores de la derecha conservadora, como el exalcalde de Londres Boris Johnson, y la extrema derecha racista, representada por el Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP) que hegemonizó la campaña por el “Leave”, agitando el odio contra los inmigrantes. El UKIP capitalizó con un discurso demagógico nacionalista el descontento de amplios sectores con los planes de ajuste exigidos por la UE y aplicados por el gobierno, en particular en viejos centros industriales que se han visto perjudicados por los cambios económicos y la “globalización”. Esa es una de las explicaciones del triunfo del brexit en algunos de los bastiones tradicionales del partido laborista. La crisis de los partidos tradicionales y la emergencia de la extrema derecha xenófoba, racista, antiinmigrante y demagógica es un fenómeno de los países centrales. El triunfo del brexit fue tomado como propio por el Frente Nacional en Francia, el Partido de la Libertad en Austria, y los partidos euroescépticos en general. La onda expansiva llegó hasta Estados Unidos donde Donald Trump, el millonario candidato del Partido Republicano, también saludó el resultado del referendum británico.
Esta polarización no solo se expresa por derecha sino también por izquierda como muestra la lucha de los obreros y jóvenes franceses contra la reforma laboral de Hollande o los millones de jóvenes que votaron por Bernie Sanders, el candidato demócrata que se autodenifió como “socialista democrático”, y que fue la voz por izquierda del odio a las corporaciones y sus políticos.
Ni la Europa del capital ni el ‘soberanismo’ capitalista son alternativa
Que los impulsores del ‘leave’ fueran la derecha y la extrema derecha y utilicen la demagogia populista para una salida reaccionaria, no lleva en absoluto a que el ‘remain’ fuera una alternativa progresista.
La abrumadora mayoría del establishment, la gran burguesía imperialista británica y los grandes bancos estaban por quedarse en la UE, que fue el proyecto burgués más importante de la posguerra fría. Lejos del embellecimiento de los medios liberales que muestran al bloque europeo como baluarte de los valores democráticos y de convivencia, la actual política reaccionaria anti inmigrantes y anti refugiados no es de la extrema derecha sino de la UE tal cual es.
Lo mismo con los planes de austeridad y el desempleo de masas que viven sobre todo los países del sur, que dan muestra del carácter imperialista, antiobrero y antipopular de la UE. Lamentablemente, las principales corrientes de la izquierda británica se alinearon con algunos de estos dos bandos. El sector agrupado en Left Unity llamó a votar por “remain” mientras que el Socialist Workers Party (SWP) y el Socialist Party (SP) llamaron a votar por el “leave” con argumentos de izquierda (se llamó Lexit) aunque como reconocen estos mismos partidos, la campaña por el “Lexit” fue minoritaria y no pudo evitar de ninguna manera que sea la extrema derecha la que capitalice el resultado y salga fortalecida, no solo en el Reino Unido sino a nivel europeo.
Frente a las opciones capitalistas que se presentan, los trabajadores deben tomar el camino del internacionalismo proletario, desarrollar la unidad de la clase obrera nativa e inmigrante para enfrentar los planes tanto de ‘las instituciones’ de la UE como de los propios estados nacionales y sus patronales y sus políticos. La unidad europea bajo el comando del gran capital se ha mostrado catastrófica para los trabajadores y una utopía reaccionaria. Más que nunca hay que poner en el centro del debate la lucha por una salida obrera a la crisis en la perspectiva de los Estados Unidos Socialistas de Europa.

Claudia Cinatti
Staff de la revista Estrategia Internacional, escribe en la sección Internacional de La Izquierda Diario.