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Red Internacional
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Tribuna Abierta. El COVID-19, cuarentenas, pobreza chilena y crecimiento económico

En esta columna que nos hiciera llegar Consuelo Hernández Contreras, señala que "el COVID-19 y las cuarentenas implementadas por este gobierno, afectan a la economía y a su población, en mayor escala a la “clase media” y la clase pobre del país, por ser hogares de personas categorizadas como esforzadas o trabajadoras que, a pesar de cualquier inconveniente, deben salir por sus ingresos diarios, por no ser considerado como un “trabajador esencial para esta pandemia”.

Martes 15 de junio de 2021

Por: Consuelo Hernández Contreras, estudiante FEN, Universidad de Chile.

La pandemia del COVID-19 causada por el virus SARS-CoV-2, ha contagiado a millones de personas, donde varios de estos casos de contagio están cobrando millones de vidas hasta el día de hoy. Pero como sabemos, no solo ocasiona problemas en la atención de salud de los países, es más profundo que esto. Con esta pandemia aparecen problemas, psicológicos, sociales y fundamentalmente los económicos que afectan a la sociedad, pero, por qué el COVID-19 está repercutiendo tanto en el crecimiento económico y el nivel de pobreza del país.

En primer lugar, las medidas necesarias para combatir esta pandemia son las cuarentenas territoriales, conocidas por la gran mayoría y que son implementadas por el gobierno desde finales de marzo del año 2020. Estas tienen como propósito restringir el tránsito de las personas para evitar la propagación del virus, afectando el ámbito laboral de los chilenos, ya que ciertos puestos de trabajo no califican como “estrictamente esenciales”, provocando así una paralización de muchas fuentes de trabajo, donde mayoritariamente los trabajadores pierden sus empleos y con esto su principal fuente de ingreso, o que se produzca una reducción de sus ingresos. Si analizamos concretamente las tasas de desempleo proporcionadas por el INE en lo que fue un año normal, trimestre diciembre 2018-febrero2019, la tasa de desocupación nacional fue de un 6,7% (Instituto Nacional de Estadísticas, Chile, 2019), a comparación con el periodo comprendido en el trimestre de diciembre 2020-febrero2021, año con pandemia, la tasa de desocupación nacional resultó en un 10,3% (Instituto Nacional de Estadísticas, Chile, 2021). Observando estos datos, claramente el COVID-19 fue un determinante crucial para los empleos del país.

Producto de esto, podemos responder por qué el crecimiento económico se ha visto tan comprometido, según el autor Gregory Mankiw, la economía está conformada por diferentes actores, los cuales en términos simplificados serían las familias y las empresas (Mankiw, 2012), indudablemente las personas son las que componen cada una de estas y por lo tanto, podemos determinar que ellas son las encargadas de la circulación económica y al no tener dinero transitando a causa de la pérdida de los trabajos y la disminución de sus ingresos, se produce una disminución en el crecimiento económico. Lo anterior se evidencia en la comparación del PIB de Chile en el año 2018, donde el país poseía un PIB anual de 304.965 millones de dólares con una tasa de crecimiento constante de 3,7% en comparación al año 2020, donde se concentró la pandemia, el PIB disminuyó a un valor de 267.968 millones de dólares, con una tasa de crecimiento del -5,8% (Datosmacro.com, 2021).

En segundo lugar, a consecuencia de la pérdida de empleos y la merma en los ingresos, un número importante de chilenos fueron afectados económicamente por esta pandemia, según un estudio publicado por el Banco Mundial “se estima que cerca de 2.3 millones de personas de clase media cayeron a vulnerabilidad, mientras que 300 mil personas de clase alta pasaron a ser clase media”. Además, según este análisis se plantea “que el ingreso per cápita cayó alrededor de 40% en los hogares donde al menos uno de sus integrantes perdió su trabajo” (T13, 2021).

En conclusión, estas cifras determinan que el COVID-19 y las cuarentenas implementadas por este gobierno, afectan a la economía y a su población, en mayor escala a la “clase media” y la clase pobre del país, por ser hogares de personas categorizadas como esforzadas o trabajadoras que, a pesar de cualquier inconveniente, deben salir por sus ingresos diarios, por no ser considerado como un “trabajador esencial para esta pandemia”. Además, a este problema se puede agregar que las ayudas del gobierno son insuficientes y tardías, porque no logran proporcionar la tranquilidad a la población que lo requiere, y no crea un proyecto para incentivar económicamente a que las personas deban quedarse en su hogar, resguardándose de esta pandemia.