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Arica. El “Campamento internacionalista” solidariza con activistas y dirigentes amenazados de Valparaíso

El "Campamento Internacionalista", organizado por las agrupaciones de la juventud Pan y Rosas y Vencer, junto a delegaciones de la LORCI (Bolivia), del PTS (Argentina) e invitadas de Pan y Rosas Perú y Resistencia Sur, solidarizó con activistas sociales y dirigentes sindicales por parte de grupos o individuos desconocidos.

Camila Acuña

Camila Acuña Trabajadora Social y militante de Pan y Rosas

Lunes 14 de enero de 2019

Los días 11 y 12 de enero se llevó adelante un campamento de verano en la ciudad de Arica organizado por las agrupaciones de la juventud Pan y Rosas y Vencer, junto a delegaciones de la LORCI (Bolivia), del PTS (Argentina) e invitadas de Pan y Rosas Perú y Resistencia Sur. Esto bajo el contexto de la ola represiva que viene desatando el gobierno de Piñera y las derechas a nivel internacional con Macri en Argentina o Bolsonaro en Brasil contra jóvenes, mujeres y Pueblo Mapuche. Sin embargo, también ha existido una respuesta organizada en contra de estos ataques, como lo es la lucha de los portuarios en Valparaíso, por ejemplo. Y que precisamente en este marco se desataron una serie de amenazas a activistas sociales y dirigentes sindicales por parte de grupos o individuos desconocidos.

La jornada inició con un balance acerca de la lucha de los portuarios en Valparaíso que a finales del 2018 e inicios de este año marcó pauta en el país. Los trabajadores en unión a estudiantes y sectores populares se movilizaron por mejores condiciones laborales enfrentando a poderosos con Von Appen, la dura represión del Gobierno de Piñera y no sólo eso, sino también cuestionando a las burocracias sindicales, que sólo han actuado defendiendo intereses de los empresarios y del Estado burgués. Batalla que por cierto aún continua por un sector de portuarios a quienes no le han cumplido el total de acuerdos.

Seguido de esto y tomando las mismas lecciones que dejó la lucha del Puerto de Valparaíso en torno a “quienes dirigen el conflicto”, se puso en la mesa la discusión sobre la necesidad de construir un partido revolucionario que ponga al centro desarrollar las luchas de las y los trabajadores y que busque potenciarlos. Un partido centrado en la lucha de clases y que se enfrente realmente a los empresarios, las burocracias sindicales y al Gobierno de la derecha. Con un programa claro que expropie a los grandes capitalistas como única vía posible para resolver las necesidades y demandas de la inmensa mayoría y no de un puñado de familias como los Von Appen, Luksic, Matte o Angelini, entre otros.

La jornada contó mayoritariamente con la participación de estudiantes de la Universidad de Tarapacá (UTA) lo que abrió una enriquecedora discusión sobre la importancia de reactivar un movimiento estudiantil que hoy en día se encuentra en un estancamiento. La pregunta que surgía era: ¿a qué se debe esto? ¿cuáles son las causas de la “pasividad”? una de las respuestas que más hacía eco tenía relación con el rol que jugaron desde el reformismo las juventudes comunistas y en el neoreformismo el fenómeno del Frente Amplio, quienes desviaron las luchas a discusiones en las cuatro paredes del parlamento, no buscando potenciar la organización en las calles, en las universidades y liceos.

Pero, este cuestionamiento no se limitó a los márgenes del “desarrollo del movimiento” sino más bien al levantamiento de una agrupación anticapitalista como Vencer que tome lecciones históricas como la recuperación de organismos (federaciones o centros de estudiantes) que dejen de ser espacios de “administración” estudiantil y por sobre todo que entre las perspectivas esté la urgencia de abrir la Universidad a la clase obrera, para ello, la juventud debe buscar echar abajo la educación de mercado y pelear por demandas históricas: educación 100% gratuita financiada por el Estado, co-gobierno triestamental y que toda universidad privada en crisis o que lucre pase al Estado.

Ante el alto cuestionamiento hacia el Gobierno de Piñera, sumado a la crisis de la Institución de carabineros que perpetuó el asesinato al joven Mapuche Camilo Catrillanca y la serie de reformas anti juventud que quiere imponer la derecha, la lucha actualmente debe ir en dirección a levantar una gran campaña por la disolución de las Fuerzas Especiales de carabineros, policía militarizada que ha golpeado, abusado y hasta asesinado a miles de activistas sociales y dirigentes sindicales que han cuestionado esta miserable sociedad.

El campamento tuvo un carácter internacionalista, en donde participaron delegaciones de Bolivia que son parte de la LORCI, de Perú con Pan y Rosas y Resistencia Sur y de Argentina desde el PTS. Esto sin duda demuestra que la cuestión del internacionalismo es esencial y una necesidad muy concreta que en esta oportunidad se expresó en el fluido intercambio de experiencias de cada país. La jornada estuvo muy marcada en torno a esto. Fernanda Morales, militante de la agrupación Pan y Rosas declaraba: “Si los capitalistas se organizan a nivel internacional para ejercer su control y poder, los jóvenes debemos desarrollar una capacidad superior para organizarnos y combatirlos”.

Se vivió un gran ánimo y entusiasmo durante el campamento, una demostración de gran voluntad para salir a pelear contra un sistema lleno de opresión y explotación. Esto vislumbra un 2019 auspicioso para la organización de jóvenes, junto a trabajadores, trabajadoras y mujeres. El combate es en contra de la precariedad, contra todos los ataques a la educación pública, contra el machismo, las lesbo y transfobia y contra la destrucción medioambiental que amenaza la vida del planeta y en definitiva, como decía la gran Rosa Luxemburgo: “luchemos por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres”.