Sergio Maldonado denunció en Plaza de Mayo al Gobierno de Macri y al Poder Judicial. Lo hizo frente a miles de personas que no olvidan ni perdonan el crimen de su hermano. Un crimen de Estado.

Daniel Satur @saturnetroc
Jueves 2 de agosto de 2018
Fotos Enfoque Rojo
Este miércoles soleado, un rato antes de que Sergio Maldonado agarrara el micrófono rodeado de pañuelos blancos y pancartas con los ojos de su hermano, había sonado desde el escenario la música de La Manos de Filippi y Espíritus.
Pasadas las 17, mientras miles de personas iban llenando la Plaza de Mayo, detrás del escenario se iban encontrando los mayores referentes de la lucha por los derechos humanos del país. Desde el escenario Liliana Daunes y Federica Pais leían las adhesiones y las consignas de la convocatoria.
Además de quienes hace décadas están del lado de las causas populares, lógicamente no faltaron en la Plaza frenéticas selfies de oportunistas que hoy posan luchando por Santiago pero bancaron durante años a Milani, miraron para otro lado cuando Berni apaleaba obreros y se hicieron los distraídos cuando el país preguntaba ¿dónde está Julio López?
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“Hoy es un día con mucha carga”
Cuando la mezcla de militantes del Frente de Izquierda, de otros partidos políticos, de miembros de organizaciones populares y de personas que llegaron “sueltas” o en pequeños grupos a la Plaza de Mayo comenzó a apretarse frente al escenario, Sergio Maldonado tomó el micrófono.
“Buenas tardes a todas y todos, muchas gracias por concentrarse y por seguir acompañándonos. Hoy es un día con mucha carga, vamos a hacer lo que se pueda. Les pido disculpas si en algún momento no...”. Y ese fue el momento.
Sergio Maldonado debió parar unos segundos para reponer su voz y tomar aire para la lectura. Pero esos segundos no fueron de silencio. Un canto común salió de las miles gargantas presentes: “como a los nazis les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar”.
Sergio respiró hondo y comenzó a leer el texto que había preparado horas antes. “Hace 354 días nos encontrábamos en esta Plaza de Mayo pidiendo la aparición con vida de Santiago”, comenzó diciendo. Y tal como lo definiera en la conversación con La Izquierda Diario publicada ayer, reiteró que su hermano era “anarquista, artista, dibujante, tatuador, defensor de la tierra, un alma libre con un gran compromiso social, que vivía como sentía, con firmes ideales, pero ante todo un ser humano”.
“Días interminables”
El mayor de los tres hermanos Maldonado detalló qué sucedió hace justamente un año, cuando la Gendarmería, “en el marco de un operativo ilegal, llevó a cabo una verdadera cacería humana con disparos de balas de goma y de plomo. Ese día Santiago desapareció y allí comenzó nuestro camino de lucha”.
Recordó que fueron “78 días interminables” de búsqueda y que el 17 de octubre “apareció su cuerpo en el Río Chubut, 80 metros río arriba, en un tramo que ya había sido recorrido y revisado por el Estado en siete oportunidades”.
También mencionó las varias maniobras del Ministerio de Seguridad a cargo de Patricia Bullrich. Cada vez que Sergio nombró a la ministra los silbidos y abucheos se masificaban.
“Los resultados de la autopsia no dicen dónde murió Santiago, qué día, en qué circunstancias ni cuántos días estuvo en ese río”, afirmó Maldonado. Por el contrario, agregó que “los peritos de la Corte Suprema el día 24 de noviembre no pudieron responder a esas preguntas”.
Aquel día fue el de la presentación de la autopsia, cuando con la firma de todos los peritos del caso se concluyó que el joven murió debido a una “asfixia por sumersión a la que coadyuvó un cuadro de hipotermia”.
“Represión, espionaje y mentiras del poder”
Sergio recordó también el espionaje realizado contra la familia Maldonado por el propio Estado al tiempo que encubrió deliberadamente todo lo hecho por Gendarmería.
Además, nombró algunas de la pistas falsas sembradas desde el poder durante meses. Y las múltiples expresiones de desprecio y de complicidad con el crimen por parte de personajes como Elisa Carrió o la misma Bullrich.
A su turno denunció la complicidad del Poder Judicial para con el Gobierno y la Gendarmería. Y lo graficó con una descripción. “Hoy debemos enfrentar todas las dificultades que el sistema judicial nos impone: la fiscal se encuentra en Esquel, el juez en Rawson, una cámara de apelaciones ubicada en Comodoro Rivadavia y la Corte Suprema de Justicia en Buenos Aires. Así, el Estado nos obliga a llevar adelante una peregrinación de sur a centro del país, con nuestro dolor a cuestas en búsqueda de justicia y por el derecho a saber la verdad”.
Y volvió a exigir que un equipo de expertos independientes tenga la posibilidad de realizar una investigación exhaustiva, imparcial, sin la injerencia del Poder Ejecutivo.
“Gracias a todas y todos”
Sergio pidió “que este día no quede en la historia como un simple aniversario. Queremos que este 1° de agosto sea el punto de partida para la construcción de una unidad que imponga la agenda de los derechos humanos por encima de las diferencias partidarias e ideológicas. Porque los derechos humanos se defienden o se violan”.
En ese marco pidió también “repudiar con todas nuestras fuerzas que este Gobierno habilite a las Fuerzas Armadas a participar en temas de seguridad interior”.
El hermano de Santiago agradeció por el acompañamiento a los organismos de derechos humanos, movimientos sociales, colectivos de artistas, partidos políticos, sindicatos y “a todas y cada una de las personas en esta plaza”.
En especial nombró a La Poderosa y a Mónica, la compañera de Marielle Franco, la concejal de Río de Janeiro asesinada el año pasado. El último fin de semana Sergio junto a su compañera Andrea Antico estuvieron en Brasil junto a ella.
“Exigimos verdad y justicia por Santiago, por los treinta mil detenidos desaparecidos, por todos los jóvenes desaparecidos y asesinados en democracia en manos de las fuerzas de seguridad. Por esas familias que, como nosotros, atraviesan el mismo dolor”, afirmó Sergio sobre el final.
Por último, Maldonado dijo que “debemos soltar a Santiago, como ese ser libre que era. Debemos entender que Santiago no es solo de nuestra familia. Santiago trascendió y atravesó corazones de todas y todos quienes lo sienten propio. Santiago, vos sos el único al que le voy a jurar lealtad y compromiso de lucha hasta ver que los responsables serán juzgados. Mientras tanto tratá de descansar como puedas y como te dejen. Te respeto. Te quiero mucho. Y si este gobierno es indiferente, nosotros decimos que Santiago es solidaridad”.
Inmediatamente el grito volvió a sonar muy fuerte en el centro político del país. “¡Santiago Maldonado, presente! ¡Ahora y siempre!”, el beso y el abrazo con Andrea y miles de aplausos encendidos.
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No hay dudas de que fue un crimen de Estado
La abogada de la familia Maldonado, Verónica Heredia, dijo en la plaza a La Izquierda Diario que, si bien ayer era “un día muy triste, hay mucha esperanza de poder encontrar verdad y justicia, con el empuje y la perseverancia de la familia y el acompañamiento de toda la gente en la calle”.
Respecto al accionar del Poder Judicial la letrada afirmó que “están queriendo dar por concluida la causa, faltando aún obtener mucha información, para avanzar con lo que dice el Poder Ejecutivo, que Santiago se ahogó solo y entonces no hay nada para investigar”.
El Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel sentenció por su parte que “esta desaparición, con los mismos métodos de la dictadura, se produjo bajo un gobierno que se dice democrático. Estamos perdiendo las libertades cívicas y las condiciones de esta democracia, que no debería ser solo poner el voto en una urna sino derechos e igualdad para todos. Cada vez hay menos derechos, hay más injusticia y hay más represión. Basta ya con esto”.
La diputada del PTS-FIT y abogada de reconocida trayectoria en derechos humanos Myriam Bregman afirmó desde la plaza que, así como el de Maldonado, “todos los crímenes de Estado tienen patrones comunes en cuanto a la impunidad y a la búsqueda de un discurso justificante. Lo particular del caso de Santiago es que es el hecho inaugural de un gobierno que quiere avanzar en la introducción de las Fuerzas Armadas en la represión interna para militarizar toda posibilidad de conflicto”.
Sin embargo, para una de las fundadoras del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH), este caso “lamentablemente se parece mucho a tantos otros crímenes de Estado”.
María del Carmen Verdú también habló con este diario. La referente de la Correpi definió la desaparición de Maldonado como “el inicio de la segunda etapa del despliegue represivo de Cambiemos. Durante dos años y unos pocos meses decíamos que veíamos un crecimiento de la militarización de los barrios, del gatillo fácil, detenciones arbitrarias, espionaje y presas y presos políticos. Pero a partir del 1° de agosto, complementado con el fusilamiento de Rafael Nahuel y la Doctrina Chocobar, lo que vimos fue un giro copernicano, con un discurso explícito del Gobierno nacional y de sus pares provinciales que ya no es el de mirar para otro lado y decir ‘qué barbaridad’ ante cada hecho represivo que cobra trascendencia pública sino que sale, sin careta, a decir públicamente que esta es su política de Estado. Y eso es inédito”, dijo Verdú.

Daniel Satur
Nació en La Plata en 1975. Trabajó en diferentes oficios (tornero, librero, técnico de TV por cable, tapicero y vendedor de varias cosas, desde planes de salud a pastelitos calientes). Estudió periodismo en la UNLP. Ejerce el violento oficio como editor y cronista de La Izquierda Diario. Milita hace más de dos décadas en el Partido de Trabajadores Socialistas (PTS) | IG @saturdaniel X @saturnetroc