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Red Internacional
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COMIENZA EL JUICIO. El Estado español se venga del pueblo catalán

Luego de una instrucción digna de un relato de “ciencia ficción” y múltiples avasallamientos de derechos básicos a los presos políticos y el pueblo catalanes, comienza el juicio político.

Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968

Lunes 11 de febrero de 2019

No es el juicio de la vergüenza; es el juicio de la venganza. Sí. De la venganza del poder del Estado español contra el pueblo catalán que ha osado levantarse y luchar por realizar un referéndum democrático de autodeterminación. Es la venganza contra las decenas de miles que organizaron el 1-O y enfrentaron la represión del 155 (Rajoy-Sánchez-Rivera), contra los más de 2 millones que votaron ese domingo.

El poder judicial está adaptando el “a por ellos” de la Policía Nacional, la Guardia Civil y el Monarca al lenguaje jurídico. Para ello no ha dudado en inventarse una realidad paralela que nadie vivió y una violencia (que solo vino por parte de las fuerzas de “seguridad”). Llarena-Marchena hablan de rebelión y sedición con el apoyo del Fiscal y la acusación (im)popular de Vox. Están dispuestos a machacar al anterior Govern.

Piden 25 años contra Oriol Junqueras y otros 17 años contra Carme Forcadell, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart. A todos ellos les acusa de ser líderes de una rebelión violenta para separar a Catalunya del Estado español. Sin embargo, la violencia ha venido siempre por parte del Estado español. De hecho habían “invadido” Catalunya con un mini ejército de más de 8000 “piolines”.

Y, precisamente esta situación más bien surrealista es lo que provoca una inusitada curiosidad de medios de difusión de todo el mundo. El juicio no solo será televisado, sino que asistirán medio de difusión de todo el mundo. Seguramente será el juicio con más cobertura internacional de todos los que ha habido en el Estado español. Los abogados de las defensas ha explicado a una cuarentena de medios extranjeros la vulneración de derechos a la cual están sometidos los presos políticos.

En estos dos primeros días asistiremos a las cuestiones previas. Es decir, aun no habrá declaración de testigos. Los abogados defenderán la admisión de las pruebas denegadas, denunciarán la falta de tiempo para preparar el juicio (tan solo 10 días) y todas las vulneraciones de derecho de sus defendidos, los presos políticos catalanes.

Reacciones contra el juicio

Muchos diputados y dirigentes de Esquerra y Junts per Catalunya irán a Madrid para asistir al juicio. También han acordado parar la actividad parlamentaria y tener el Parlament catalán cerrado en estos primeros días del juicio. El domingo pasado se reunieron más de 400 alcaldes en el Ayuntamiento de Barcelona pidiendo que se celebre un juicio justo. Algo que parece más bien un oxímoron mucho más que una posibilidad real.

El President Puigdemont ha sido invitado a la gala “Cinema for peace” en Berlín. En la misma ha realizado un discurso denunciando el juicio y la represión del Estado español hacia los presos políticos y los políticos exilados. Compartió mesa con una ministra alemana y varias personalidades más como el activista político chino Ai Weiwei.

Es necesaria una gran campaña de movilización y organización

La Assemblea Nacional Catalana ha convocado una manifestación para el próximo sábado 16 para denunciar el juicio. A ésta acción se han adherido todos los partidos y entidades soberanistas y por tanto será en los hechos en una acción unitaria. El día 21 próximo está convocada una huelga general por la Intersindical CSC que servirá para protesta por la situación de los trabajadores y, por supuesto, por el juicio-farsa que están montando.

El Sindicat d’Estudiants ha convocado una huelga y manifestación estudiantil en los institutos y universidades para este martes 12 de febrero coincidiendo con el inicio del juicio de la venganza. La mani se ha convocado con el eslogan “Basta de represión franquista. Para la república del pueblo y la juventud. Libertad presos políticos” como ha explicado el portavoz del Sindicat d’Estudiants, Borja Latorre.

Estas movilizaciones tienen que ser un punto de inflexión para relanzar el movimiento a las calles, lugar del cual nunca tendría que haber salido. Si hay alguna posibilidad de liberar a los presos políticos, ésta pasa por lanzar una ambiciosa y extensa campaña política a todos los sectores de la sociedad: hay que organizar y movilizar a los estudiantes de institutos y universitarios en amplios comités contra la represión y por la libertad de los presos políticos.

Hay que aprovechar la huelga del 21 para que los dirigentes sindicales la preparen realizando asambleas en los lugares de trabajo e impulsando comités de huelga para movilizar la mayor cantidad de trabajadores y que puedan organizarse por la libertad de los presos políticos. Ante el pulso que impone el Estado español no hay otra alternativa que redoblar la apuesta saliendo a luchar en las calles.