Ante históricos cuestionamientos sobre el esquema machista del Festival, este año los organizadores decidieron ampliar el lugar de las mujeres
Jueves 14 de mayo de 2015
El año pasado, fue la primera vez en 67 años, que el jurado del Festival de Cannes fue presidido por una mujer, la directora Jane Campion. En ese momento se escuchaban los reclamos por parte de directoras y mujeres del cine cuestionando como se les daba la espalda.
Por eso este año, los organizadores decidieron tomar algunas medidas para contener las quejas y ocultar un poco el esquema machista, que como en muchas otras actividades, recorre el mundo del cine.
La inauguración corre a cargo de la francesa Emmanuelle Bercot y su película "La tête haute" (La cabeza en alto), con Catherine Deneuve en uno de sus papeles principales. Es la segunda vez que una película dirigida por una mujer abre el Festival, la primera fue Diane Kurys en 1987 con "Un hombre enamorado". Por otra parte hay sólo dos películas dirigidas por mujeres, Valérie Donzelli y Maïwenn, en el concurso en el que participan 19 filmes por la Palma de Oro.
En otras secciones también se incrementó la presencia femenina, la directora japonesa Naomi Kawase tendrá a su cargo el film de apertura de la sección oficial Una Cierta Mirada, que cuenta a su vez con la actriz Isabella Rossellini como presidenta del jurado.
Sabine Azéma, actriz y compañera de Alain Resnais, preside el jurado de la Cámara de Oro, el premio que Cannes otorga a la mejor ópera prima, en cualquiera de las secciones del festival.
A su vez los organizadores pusieron en marcha en 2015 el programa Women in Motion, para incentivar la incorporación de profesionales mujeres a la industria del cine.
Para reforzar lo que algunos medios ya denominan como una verdadera "operación maquillaje", para la clausura han decidido entregar la Palma Honorífica a Agnès Varda, la representante femenina de la Nouvelle Vague. Este es un premio a la trayectoria que el festival entrega en muy pocas ocasiones, y hasta ahora sólo habían recibido antes Clint Eastwood, Bernardo Bertolucci y Woody Allen.
Agnès Varda, de 87 años, fue parte del movimiento de la Nouvelle Vague, y realizadora de más de cuarenta obras, entre cortos, documentales y ficción. Sus películas han abordado en múltiples oportunidades temáticas de género, como el derecho al aborto en "Una canta y la otra no", cuestionamientos a los estereotipos femeninos como en el corto "Respuesta de las mujeres", entre muchas otras producciones. Su mirada social y su punto de vista desde la izquierda está presente también en las películas "Black panthers" y "Los espigadores y la espigadora". Su último trabajo es un documental autobiográfico "Las playas de Agnès" realizado al cumplir 80 años, en donde repasa de una forma experimental y libre la historia de sus películas y su vida.