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Red Internacional
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Elecciones 2018. El INE quiere usar el mismo método de conteo rápido que en 2006

El Instituto Nacional Electoral (INE) propone dar resultados preliminares a partir de los cuadernillos de los funcionarios de casilla. Es el método utilizado cuando el panista Felipe Calderón se quedó con la presidencia y hubo fraude contra Andrés Manuel López Obrador, entonces líder del Partido de la Revolución Democrática.

Jueves 1ro de marzo de 2018

Este miércoles los consejeros del INE aprobaron varias modificaciones al conteo rápido para los comicios del próximo primero de julio, en las que se votarán presidente, nueve gobernadores, el Congreso de la Unión, la mayoría de los congresos locales y de las alcaldías. Según los funcionarios, estas modificaciones reducirá la espera para la difusión de los resultados preliminares.

¿En qué consisten los cambios? En poner en práctica un sistema en el que los resultados preliminares de estas elecciones se tomen de los cuadernillos u hojas de trabajo que usan los funcionarios de casilla para contar los votos. Hasta ahora, los datos del conteo rápido se toman de actas firmadas por todas las autoridades de la casilla y los representantes de los partidos con registro.

Los funcionarios de casilla cuentan los votos de las urnas y escriben los resultados para cada partido en un cuadernillo y urna por urna. Luego esos datos se vuelcan en el acta, la cual, se digitalizaba y se enviaba a las autoridades electorales para llevar a cabo el conteo rápido. Las actas se completaban y firmaban tras contar todas las urnas para todos los cargos que se eligen durante esa jornada electoral.

Desde 2014, el INE estableció que las personas emiten su voto por varios cargos públicos en una sola casilla. Es esta norma establecida en 2014 uno de los argumentos que esgrime el INE para modificar el método de conteo rápido, a lo que suman el hecho de la magnitud de estas elecciones en particular.

Las autoridades electorales estiman que tomar los resultados directamente de los cuadernillos ahorra entre tres a cinco horas, lo que podría asegurar que los resultados preliminares o tendencias de resultados se hagan públicos alrededor de las once de la noche del 1 de julio.

“El vacío de información de las autoridades electorales termina fomentando, en un contexto de desconfianza, a la especulación del sistema político”, señaló Lorenzo Córdova, el consejero presidente del INE. Los consejeros ponen como ejemplo el caso de los comicios de 1988, que llevaron al poder a Salinas de Gortari: en esa ocasión, una caída del sistema de conteo y el ocultamiento de la información dio paso a la denuncia de fraude del proceso electoral.

Estos cuadernillos de los funcionarios de casilla se usaron para efectuar el conteo rápido de la elección presidencial de 2006. En esos comicios, se dio una mínima diferencia entre el primer lugar y el segundo lugar, con sólo 0.62%. El Instituto Federal Electoral, hoy INE, dio por ganador a Felipe Calderón, del PAN, con 35.91%, mientras López Obrador obtuvo 35.29% según las autoridades electorales. Fueron los días de la exigencia popular “¡Voto por voto! ¡Casilla por casilla!”, que no paralizó México sólo porque el mismo López Obrador buscó aquietar las aguas.

En este febrero, la propuesta preliminar del INE fue revocada por la Sala Superior del Tribunal electoral. El PAN y el Movimiento Ciudadano, dos de los socios de la coalición México al frente, presentaron una impugnación. La mayoría de los consejeros valoraron que el INE estaba agregando un paso extra al proceso electoral: abrir las urnas de todas las votaciones para detectar boletas de la elección presidencial o de gobernador que se hayan colocado en la urna equivocada.

Este paso, según el fallo judicial “resulta contrario a los principios de certeza y seguridad jurídica” de las elecciones establecidos en la ley y que el INE está excediendo su autoridad. El temor a una profundización de la crisis de representación de los partidos es lo que explica el accionar del tribunal electoral.

No obstante, los consejeros insisten que todos los elementos de su propuesta ya están contemplados en la ley y que el número de boletas extraviadas es tan reducido que no cambia sustancialmente las cifras de los cuadernillos y de las actas finales. Agregaron incluir en la hoja de operación el número de los votos guardados por error en otras urnas y resaltar el color de las boletas para prevenir confusiones.

Los partidos con registro tienen plazo de hasta cuatro días para impugnar la propuesta del INE. Si alguno lo hace, ésta será revisada por el tribunal electoral.

Mientras tanto, el favoritismo de las autoridades electorales hacia el PRI y la propuesta que remite a las controvertidas elecciones del 2006 y el fraude cometido en ese entonces agregan incertidumbre de la guerra electoral en curso.