A través de un decreto se concede rango de “Secretaría” a la política de evaluación docente. El decreto fue redactado el 4 de abril, día que los docentes protagonizaron un gran paro nacional.

Federico Puy Docente | Secretario de Prensa Ademys

Hernán Cortiñas Docente delegado de UTE-CTERA
Jueves 7 de abril de 2016
Fotografía: Enfoque Rojo / Rodrigo Wilson
El día 4 de abril, en el mismo momento en que los docentes protagonizaban un gran paro nacional y se movilizaban en la Ciudad de Buenos Aires, el Ministerio de Educación y Deportes de la Nación creó por decreto la Secretaría de Evaluación Educativa. Toda una provocación.
Este no es el primer intento del macrismo de querer imponer esta política. Ya lo hizo en la Ciudad de Buenos Aires con la creación del Instituto Evaluador, luego en diciembre del año pasado apenas asumieron como Gobierno crearon, también por DNU, el Instituto de Evaluación Educativa de alcance nacional. Y a principio de este año, también lo manifestaron en la reunión en Jujuy del Consejo Federal de Educación que redactó el “Documento de Purmamarca”. En dicho documento el Gobierno se propone mejorar los resultados pero sin aumentar la inversión y esto implica, pensando la educación desde un punto de vista de mercado, aumentar la “productividad” de docentes y estudiantes. Con este objetivo, el documento firmado por unanimidad entre los ministros provinciales plantea la creación del Instituto de Evaluación de Calidad y Equidad Educativa a fin de “promover procesos de evaluaciones anuales en la escuela primaria y secundaria para obtener diagnósticos precisos”.
El gobierno de Mauricio nuevamente quiere ajustar por medio de Decreto y avanzar contra la educación pública, sin abrir el debate entre los docentes, sus sindicatos, en la comunidad educativa y en el Congreso. Este tipo de reformas basadas en evaluaciones externas y estandarizadas vienen siendo impulsadas y aplicadas desde hace más de 10 años por toda América latina. El Banco Mundial es su principal impulsor e ideólogo.
Como ya se ha denunciado en más de una ocasión, el instituto evaluador es una política que pretende atar el salario del docente a una evaluación externa, que no contemplan las múltiples y diferentes realidades de los estudiantes, las escuelas y los docentes. Estas evaluaciones verticalistas, según diseños de consultoras privadas y modelos que ya fracasaron en otros países, es un sistema competitivo entre pares que no mejora la educación.
Detrás de este instituto se esconde la intención de responsabilizar a la docencia por los graves problemas que hoy atraviesa el sistema educativo. Y, paralelamente, tiene como objetivo establecer mecanismos para disciplinarnos, avanzando contra nuestro Estatuto, para profundizar las políticas que comenzaron a implementarse en nuestro país desde la década del 90. La política de “calidad educativa”, es parte del modelo impulsado por los organismos internacionales que diseñaron la Reforma Educativa a nivel mundial desde esa década hasta hoy y tiene como referencia México, Chile, Perú, EE.UU. y Ecuador.
Esto mismo se está implementando en México, con duras luchas del Magisterio contra la represión que lleva el Gobierno Federal, que se organiza contra la llamada Reforma Educativa que les impone evaluaciones punitivas.
Ya conocemos al ministro y su política y sus intenciones de querer avanzar hacia una “mejor calidad educativa” no es más que el propósito de avanzar sobre la escuela pública y los derechos de los docentes. Macri quiere atar el salario docente a la productividad y mientras tanto, crece el escándalo de Panama Papers por las cuentas “off shore”. También le pagaron sumas millonarias a los fondos buitres ¿De esta manera pretende mejorar la educación?
Cuando los docentes cantaban durante el paro nacional “con esto solo, no va alcanzar, hay que votar un plan de lucha nacional” exigiendo medidas a la conducción celeste del sindicato Ctera, también se cantaba en defensa de la educación pública, contra medidas que profundizan el ataque y atentan contra ella.
Invitamos a todos los docentes a leer más sobre estas políticas del Banco Mundial, en la nota sobre Educación de la revista Ideas de Izquierda. Y damos el anunció y la primicia que la discusión sobre los alcances de la evaluación externa y la política de “revolución educativa” de Mauricio Macri, será motivo de debate en el próximo número de Ideas de Izquierda. En dicha nota nos preguntaremos ¿Qué tipo de evaluación necesita la educación pública?

Federico Puy
Docente | Secretario de Prensa Ademys