
Cynthia Lub Barcelona | @LubCynthia
Miércoles 10 de septiembre de 2014
El martes 9, la líder del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, arremetió contra el
presidente de Catalunya, Artur Mas, diciendo que "Jordi Pujol y Convergencia y Unión parecían el gran partido moderado y lo que había en realidad era un gran lobby que usaba el sentimiento catalán para el enriquecimiento propio".
Ante esto, exige que comparezca también el actual Presidente de la Generalitat,
quien autorizaba esas "mordidas"; refiriéndose a los pagos de comisiones a cambio de contratos públicos en Cataluña por parte de Pujol.
Al respecto apuntó a que Artur Mas "tiene que dar muchas explicaciones" porque "no ha sido ajeno a nada de lo que ha ocurrido", recordando que fue consejero de Obra Pública en la Generalitat y secretario general de CiU, por lo que "se tiene que investigar profundamente si se han producido esas comisiones" y sirvieron para "financiar" al partido y a la familia Pujol.
Las declaraciones de Sánchez Camacho se dan en el marco de la ofensiva del PP ante los anuncios de Artur Mas de continuar con la consulta del 9N y a días de la Díada del 11S. Por su parte, el presidente Rajoy continuó amenazando con recurrir al Tribunal Constitucional si Mas insiste con la consulta del 9N: "Vamos a defender la Constitución, la unidad de España y la ley. No va a haber referéndum.
El Gobierno tiene preparadas todas las medidas que hay que tomar si alguien pretende celebrar una consulta ilegal", declaró el lunes 8 frente al ejecutivo del PP.
Sin embargo estas declaraciones preocupan al presidente de Catalunya, ya que la líder del PP catalán apunta a una realidad difícil de ocultar. Artur Mas fue parte de los Gobiernos del ex presidente y su candidatura a la presidencia de la Generalitat se la debe a Pujol y a su familia. Por tanto, será difícil ocultar su complicidad a quien ha compartido todas las reuniones decisivas de Convergència y de CiU en la última década, siendo además consejero de Hacienda.
A su vez, esta situación puede debilitar su proyecto independentista, que aunque
demagógico, está creando grandes expectativas en el conjunto de los sectores
populares; cuestión que hay que ver cómo se expresa en las calles el 11S. Ante esto, Oriol Junqueras, presidente de ERC, ha salido rápidamente a apoyar a Artur Más diciendo que: "Su partido estaría dispuesto a entrar en el Gobierno catalán entre el 11 de septiembre y el 9 de noviembre para "blindar el voto del 9 de noviembre", un importante cambio de postura de esta formación de cara a la ofensiva del PP contra la consulta soberanista. ERC y el resto de la izquierda parlamentaria, mientras proponen una comisión de investigación por el caso Pujol, apoyan au vez a Artur Mas en la consulta del 9N y participarán de la Díada del 11S.