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Precariedad. El PSOE promete y la patronal se inquieta

El Gobierno se ha comprometido el martes pasado con patronal y sindicatos a convocar durante el mes de julio una mesa de diálogo social, después de haber cerrado el acuerdo entre las partes en el IV Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC).

Federico Grom Barcelona | @fedegrom

Miércoles 11 de julio de 2018

Foto EFE:

El Gobierno se ha comprometido el martes pasado con patronal y sindicatos a convocar durante el mes de julio una mesa de diálogo social, después de haber cerrado el acuerdo entre las partes en el IV Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC).

Mientras el PSOE está en plena campaña electoral desde la Moncloa con promesas de cambios de calado en la última reforma laboral del PP, después de descartar su derogación al completo, la patronal se inquieta y sostiene que el alza fiscal amenaza la subida salarial acordada.

Entre las promesas del PSOE están la vuelta a la ultraactividad de los Convenios, que prevalezcan los convenios sectoriales frente a los de empresa limitando la prioridad aplicativa de estos últimos, la reforma del artículo 42 del Estatuto que hace referencia a la subcontratación en las empresas y la propuesta de que, de cara a 2020, se negocie junto a los agentes sociales un nuevo Estatuto de los trabajadores “del siglo XXI”.

La realidad es que los convenios por empresas ante el cada vez más extendido fenómeno de las externalizaciones y las empresas multiservicios se han viralizado de manera tal que las condiciones laborales de la clase trabajadora y especialmente la juventud y la fuerza asalariada femenina, se han rebajado exponencialmente.

Más que hacer que “prevalezcan” los convenios sectoriales frente a los de empresa, habría que prohibir las externacionalizaciones. Empezando por los grandes los servicios públicos brindados por el Estado en sanidad, educación, servicios sociales, etc.

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La propuesta para “combatir la precariedad” del presidente del Gobierno Pedro Sánchez, y la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio es aumentar lo que cotizan los trabajos más cortos como forma de desincentivar el abuso de la temporalidad así como recuperar la causalidad en este tipo de contratación. Pero ¿realmente las empresas dejarán de aplicar contratos parciales y precarios por estas medidas?

La patronal no tardó en responder de la mano del presidente de la CEOE, Juan Rosell, y de Cepyme, Antonio Garamendi; quienes sostienen que un aumento de la carga fiscal a las empresas pondría en peligro la subida salarial acordada con los sindicatos que va del 2% al 3% anual.

Los secretarios generales de los sindicatos mayoritarios UGT, Josep Maria Álvarez, y de CC.OO, Unai Sordo, instaron a la patronal a no desmarcarse del acuerdo recientemente firmado.

A la patronal le preocuparía, según algunas fuentes, el impacto sobre las empresas que tendrían el establecimiento de tipo mínimo en el impuesto de sociedades del 15% y que se grave de forma específica a la banca y las empresas tecnológicas. Lo que sumó a las dos patronales bancarias AEB y CECA y las principales operadoras de telecomunicaciones a las advertencias “de los elementos perniciosos para la economía” que tendría el aumento de la presión fiscal.

Sin embargo, por ahora son todas promesas y recomendaciones. Sí, los acuerdos del IV AENC tienen este carácter. Y nada de lo que pasa por arriba modifica las terribles condiciones de explotación y precariedad que sufrimos día a día una inmensa mayoría.

Por ahora toda esta batería de promesas junto a muchas otras, como el subsidio para mayores de 52 años o la ley de memoria histórica,, pareciera según algunas encuestas publicadas, estar dándole a Sánchez y al PSOE una recuperación de la intención de votos a costa de Ciudadanos pero sobre todo de Unidos Podemos.

Los trabajadores no podemos esperar nada serio del gobierno del PSOE ni de las burocracias de los sindicatos mayoritarios para acabar con el paro, los salarios de miseria y la precariedad a la que se ve sometida la clase trabajadora en especial la juventud, las mujeres y los inmigrantes.

Toda conquista de calado para los trabajadores será fruto de su lucha y no del regalo de ningún gobierno. Así ha sido siempre y así será.

La pelea por una jornada laboral de 6 horas 5 días semanales sin rebaja salarial junto a la prohibición de las externalizaciones y un aumento del salario acorde a la vida, son las únicas medidas realistas para acabar con el paro y la precariedad. Y la lucha de clases, la única forma de conseguirlas.