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BREXIT. El Parlamento británico rechaza un Brexit sin acuerdo con la UE

La cláusula presentada por la conservadora Spelman agrega presión al ya debilitado gobierno de May para evitar una salida no consensuada con Bruselas. Además se aprobó una enmienda que implica una nueva negociación con la UE para lograr solución alternativa al mecanismo de salvaguarda para evitar una frontera en Irlanda del Norte después del "brexit".

Martes 29 de enero de 2019 18:23

El Parlamento británico votó este martes a favor de una enmienda en la que se rechaza que el Reino Unido abandone la Unión Europea el próximo 29 de marzo sin un acuerdo. La cláusula fue presentada por la conservadora Caroline Spelman y no es legalmente vinculante, pero agrega presión sobre el gobierno de Theresa May para evitar una retirada abrupta si no logra ratificar un tratado de salida con Bruselas. La enmienda recibió el respaldo de 318 diputados de diversas formaciones, mientras que 310 votaron en contra.

La primera ministra había insistido en que no puede descartar la posibilidad de una ruptura abrupta y que la única opción para evitar ese escenario era lograr un acuerdo que obtenga el respaldo de una mayoría en la Cámara de los Comunes. "Por ese motivo quiero volver a Bruselas con el mandato más claro posible y lograr un pacto que este Parlamento pueda respaldar", dijo May durante el debate.

May había respaldado oficialmente esta enmienda conservadora a su plan de "brexit. Al iniciar el debate parlamentario sobre la última moción gubernamental para la salida de la Unión Europea, May pidió a los diputados que "envíen un mensaje claro" a Bruselas sobre lo que desean votando por esa enmienda, presentada por el diputado Graham Brady.

La primera ministra, al igual que la UE, hasta ahora decía que la cláusula era inamovible, pero adujo hoy que ha cambiado su posición porque ha "escuchado" la votación del 15 de enero que derrotó fuertemente su postura de negociación del brexit, sumiendo su gobierno en una crisis que le costó algunas mociones de censura que sólo superó por poco.

En la sesión de hoy los diputados votaron ocho enmiendas al acuerdo de salida del Reino Unido negociado por la primera ministra Theresa May y la Unión Europea. De las ocho, solo dos fueron aprobadas: la presentada por la conservadora Spelman, que descarta una “salida dura” del Reino Unido de la EU y la del diputado conservador Graham Brady, que pide eliminar la cláusula de seguridad (conocido como backstop) y sustituirla por “arreglos alternativos”.

Los conservadores euroescépticos y sus socios del norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP) votaron a favor de la propuesta de Brady de eliminar la cláusula de salvaguarda, ya que una frontera abierta entre las dos Irlandas puede dejar al Reino Unido integrado en la UE durante años.

La Cámara de los Comunes respaldó por 317 votos frente a 301 la cláusula propuesta por el conservador Graham Brady, que pide eliminar la cláusula de seguridad para evitar una frontera física en la isla de Irlanda y sustituirla por "arreglos alternativos".

La primera ministra se comprometió a pedir cambios "legalmente vinculantes" a Bruselas y a someter un pacto revisado a votación parlamentaria como tarde el 13 de febrero, o, si esto no fuera posible, una moción alternativa.

Sin embargo, May ya tuvo un revés. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ya respondió a través de un vocero, a la enmienda votada: "El acuerdo de retirada es y sigue siendo el mejor y único medio para asegurar una salida ordenada de Reino Unido de la UE. El backstop (la salvaguarda irlandesa) es parte del acuerdo de retirada y el acuerdo de retirada no está abierto a renegociación".

En la misma sesión, los diputados rechazaron otras dos enmiendas que pedían de forma explícita que la jefa de Gobierno pida una extensión del plazo para abandonar la UE, si el 26 de febrero no ha logrado ratificar un tratado en el Parlamento.

Se espera que, una vez queden claras las vías que cuentan con consenso parlamentario, May regrese a Bruselas para obtener nuevos gestos de la UE, que hasta ahora se ha negado a renegociar el pacto refrendado por los Veintisiete el pasado 25 de noviembre.

El giro en la política de May representa sin duda una concesión al sector euroescéptico; sin embargo, la UE ha dado señales muy precisas de que no piensa modificar la cláusula irlandesa. Como ya se ha sugerido, los “pequeños logros” de hoy podrían representar una victoria pírrica para la mandataria que tendrá que transpirar mucho para conseguir algo en su próximo viaje a Bruselas.