La Página web “Supergatitas” tiene domicilio legal en la casa de Néstor Trigueros, funcionario municipal desplazado este lunes.

Cecilia Rodríguez @cecilia.laura.r
Miércoles 17 de septiembre de 2014
Néstor José Trigueros era, hasta el lunes, funcionario clave de la Municipalidad de Rosario, en manos de la alianza PS-UCR que gobierna la provincia de Santa Fe hace dos mandatos y que integra el FA-UNEN a nivel nacional.
Como informó Izquierda Diario, Trigueros fue despedido el lunes por la escandalosa participación de su hijo David, en una red de prostitución que utiliza la página web “Supergatitas” para contactar clientes y derivarlos a privados. David admitió ser el administrador del portal que funciona desde 2001 y cuenta con 30 mil visitas diarias. También confesó que cobraba 300 pesos por mes a cada mujer que promocionaba en ese sitio.
Monica Fein, intendenta de Rosario, retrasó más de tres días el despido de Trigueros mientras Fernando Asegurado, secretario de Gobierno, se apresuró a defenderlo diciendo que "no tenía nada que ver con las actividades de su hijo".
Finalmente lo desvincularon de su cargo, pero insistieron en que el funcionario no estaba implicado directamente en la red de prostitución. Sin embargo, el martes 16 se dio a conocer que el domicilio y el teléfono donde estaba registrado el sitio “Supergatitas” es nada más y nada menos que el de Néstor Trigueros. Y como si quedaran dudas, el funcionario ensayó una defensa de las actividades de su hijo en el diario La Capital.
Allí afirmó que su hijo “desarrolla una actividad que, desde hace un tiempo atrás, se promovía en canales de televisión”. Y aclaró que el problema es que luego “cambió el marco legal”. Hasta el momento, la intendenta Monica Fein no se ha pronunciado sobre la nueva evidencia que vincula a su ex funcionario con la web Supergatitas, ni sobre sus dichos en defensa de la legitimidad de la actividad de su hijo como organizador de una red de prostitución en la ciudad.
El hecho suma una nueva mancha al oficialismo provincial, ya sacudido en numerosas oportunidades por denuncias de complicidad de las fuerzas policiales y funcionarios políticos con el narcotráfico y la trata de personas. Además, devela la vulnerable situación de las mujeres en Santa Fe.