Este lunes 20 de agosto la dirección del sindicato de trabajadores de la UNAM en conferencia de prensa declaró que, luego del congreso se emplazara a la revisión del contrato para exigir un 20% de aumento salarial. Es una demanda que es urgente obtener para cambiar de manera efectiva las difíciles condiciones de vida de los casi 30 mil trabajadores de la UNAM.

Miriam Hernández, trabajadora de la UNAM Trabajadora del STUNAM
Martes 21 de agosto de 2018
En el informe del CONEVAL se dice que el ingreso laboral en el 2018 es menor que el que se tenía hace una década.
En el STUNAM un amplio porcentaje de trabajadores son de intendencia, y reciben el salario más bajo que perciben los trabajadores sindicalizados de la universidad. Éste no rebasa los 3000 pesos quincenales.
Esta realidad también es compartida por los académicos de la UNAM, quienes en su gran mayoria están como profesores de asignatura, lo cual significa nula estabilidad laboral ni acceso a seguridad social y que en el mejor de los casos ganan 90 pesos la hora.
El contexto de la revisión salarial del STUNAM
Para los trabajadores el sexenio que está por terminar estuvo lleno de duros ataques contra sus condiciones laborales y de vida. Desde las reformas estructurales hasta los aumentos a los combustibles que tuvieron un efecto en los precios de distintos productos de la canasta familiar, atravesado por distintos episodios de inflación hicieron un panorama aún más adverso que se carga con uno de los salarios mínimos más bajos del mundo y con la aprobación de la ley del Issste y la reforma laboral.
Particularmente en la educación pública, el recorte al presupuesto educativo impuesto por los partidos del congreso tuvo un efecto negativo no sólo para la vida universitaria en general, sino particularmente para los trabajadores. Más de seis universidades están en quiebra técnica, las cuales adeudan meses de paga a miles de trabajadores y otros miles de estudiantes corren peligro de quedarse sin universidad.
Según Coalición de Trabajadores Académicos en Situación Precaria (COCAL) el 80% de los profesores de educación media superior y superior se encuentra contratado por horas u honorarios.
Es este panorama en el que el próximo congreso del STUNAM tendrá que discutir si, como dice la dirección del sindicato, emplazamos a huelga por un aumento salarial del 20%, tendremos que discutir con qué métodos de lucha peleamos por dicho objetivo. Teniendo en cuenta que lo que fije el STUNAM como aumento salarial, será el tope salarial para el conjunto de los sindicatos universitarios.
Aumento salarial de emergencia acorde a la canasta básica
Particularmente en el STUNAM la precarización laboral se ha hecho parte del estatuto de trabajo con cláusulas como la 15 y 65 que implican trabajo a destajo y junto a las horas extras aparecen como única alternativa para el trabajador que quiera llegar a fin de mes.
Esto se suma al robo de materia de trabajo impuesto desde rectoría con la contratación de personal de confianza en detrimento de la apertura de nuevas plazas para el sindicato, cuestión que Agustín Rodríguez retoma en la conferencia de prensa. Al respecto, el dirigente sindical comenta que se necesitan alrededor de 150 plazas para toda la universidad, contando al personal para los dos nuevos campus en Yucatán y Querétaro. Que los trabajadores de cada dependencia se pronuncien y veamos si verdaderamente hacen falta solo 150 plazas.
Las mujeres, que somos claves en el STUNAM, nos tenemos que enfrentar a un cobro minoritario por el mismo trabajo de un varón y pese a conquistas como la cláusula de maternidad que contemplan tres meses de incapacidad con goce de sueldo, nos encontramos con una mínima cobertura en cuanto a guarderías y otras necesidades que enfrentan las madres trabajadoras.
Agustín Rodríguez aceptó en conferencia de prensa que el aumento salarial del 20% que por años ha exigido el sindicato efectivamente no afecta las finanzas de la UNAM y junto con la exigencia de aumento salarial el STUNAM se movilizaría en exigencia a un mayor presupuesto universitario.
Agustín tiene razón en su primer planteamiento. Sin embargo, contrasta con su discurso de otros años donde ha llamado a sus agremiados a ser comprensivos frente a la situación económica de la universidad y el país, bajando el emplazamiento a huelga por aumentos pírricos que no rebasan el 3.5%.
Otras veces, han comentado que pese a la masividad de la base trabajadora que aglutina del STUNAM y su pertenencia a la UNT, el sindicato no cuenta con las condiciones para estallar una huelga.
Este año consideramos que los trabajadores decidimos cerrarle la puerta a los partidos del Pacto por México y asestar un duro golpe al priismo. Esto, si bien consideramos que no es necesariamente un triunfo que nos deje en mejores condiciones como trabajadores, es muestra que que somos millones los que estamo hartos de las miserable condiciones laborales y de vida a la que nos han sometido los partidos del congreso.
Esto es un termómetro que habla de hartazgo y que bajo un plan de lucha correcto se puede sentar un precedente que anime a otros sectores de trabajadores a pelear no por un aumento salarial del 20%, sino por un aumento salarial de emergencia de acuerdo con la canasta familiar y que se ajuste según la inflación.
Es urgente que votemos un verdadero plan de lucha que contemple la organización dependencia por dependencia y haga efectiva la solidaridad de otros sindicatos, cuestiones fundamentales que dotarían de enormes posibilidades para que nuestro sindicato prenda pelear con métodos combativos por lo que nos corresponde.