El Vaticano confirma su intención de mediar entre el chavismo y la oposición aglutinada en la MUD. El paraguas Papal para una negociación que busca superar la crisis política y continuar con el ajuste

Diego Sacchi @sac_diego
Sábado 17 de septiembre de 2016
Luego de varias meses de rumores y negociaciones que incluyeron un intercambio epistolar entre el Papa Francisco y el presidente Maduro, la mediación del Vaticano en la crisis política del país parece estar a un paso de darse. Una misiva, firmada por Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano y antiguo nuncio apostólico en Caracas, se muestra la intención vaticana de "contribuir a la superación de la crisis que aflige a Venezuela".
Tanto la oposición aglutinada en la llamada Mesa de Unidad Democrática (MUD), que viene presionando para convocar este año un referéndum contra el mandato del presidente Nicolás Maduro, y fuentes del gobierno confirmaron los acercamientos para iniciar un posible diálogo.
Aunque queda claro que el llamado al diálogo incluirá acusaciones cruzadas entre el gobierno y la oposición de derecha como lo muestran los dichos del presidente Maduro al referirse al referéndum revocatorio. "Quieren resucitar a un muerto y, más temprano que tarde, el pueblo venezolano y las leyes venezolanas terminarán de enterrar en paz el fraude", dijo Maduro en su programa de televisión, reiterando denuncias sobre supuestas irregularidades en la recaudación de las firmas que realizó la MUD. Pero acto seguido el propio Maduro aseguró que la iniciativa de diálogo es respaldada por el papa Francisco diciendo "Samper me entregó una carta del papa (...) Francisco se compromete con los diálogos de paz".
Por su parte la MUD confirmó, en un comunicado, que se instaló una comisión de alto nivel para explorar tales negociaciones, sin abandonar su principal objetivo: "La única salida constitucional, pacífica y democrática a la crisis" a través del referéndum revocatorio. "Ahora hay que responderle al papa Francisco y en eso estamos", aclaró el diputado opositor Timoteo Zambrano, principal nexo entre la oposición y los mediadores de Unasur,
Sectores del chavismo y la oposición coinciden en ver la mediación Papal como un paraguas para el diálogo que en los hechos se viene dando desde hace un tiempo, no solo cuestiones sobre los “presos políticos” o el “revocatorio” que pide la oposición. La agobiante crisis económica está incluida en el paquete de las conversaciones, donde qué medidas económicas se pueden consensuar para buscar darle una “salida” e incluso que variantes de “gobernabilidad” pueden surgir de realizarse el revocatorio.
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Pero con un escenario que está lejos de ser simple el Vaticano no quiere dar un paso en falso. La diplomacia vaticana pone condiciones que son muy claras: ambas partes deben enviar una invitación al Vaticano "una vez que hayan tomado la firme decisión de iniciar formalmente el diálogo" y también el compromiso asumido de que ambos "estarán más receptivos para acoger las eventuales sugerencias", aclaran desde Roma.
Los reparos que impone Bergoglio sobre la participación en un eventual diálogo responden a la importancia de la jugada Papal. De lograr un avance en la mediación y un plan común entre el gobierno de Maduro y la oposición, el Vaticano confirmara que es un actor de primer orden para actuar ante eventuales crisis en la región. Los gestos y discursos con fuerte contenido social del Papa le han permitido recuperar la autoridad regional, actuar como una garantía a la hora de mediar y aparecer como un garante de la paz social.
Por el contrario, de dar un paso en falso o quedar “alineado” con una de las partes en “disputa”, en la crisis del país, significaría para Bergoglio un retroceso en lo conquistado durante el último tiempo en especial luego del papel cumplido por el Papa en el acercamiento entre el gobierno cubano y la administración del presidente estadounidense Obama. También llevaría a nuevas tensiones entre el Vaticano y la autoridades de la Iglesia venezolana que ha aceptado a regañadientes, el pedido Papal, de bajar el tono de sus discursos anti chavista y destituyente.
La confirmación de la intención del Vaticano de aparecer como mediador en Venezuela contrasta con las políticas de los nuevos gobiernos derechistas de la región, que vienen presionando para retirar a Venezuela de la mayoría de los organismos regionales. Esto no puede ocultar que la línea de “diálogo” del Vaticano en varios puntos coincide con la política estadounidense que al no poder avanzar en un plan destituyente apuesta a una salida negociada que permita dejar intacta a uno de los principales pilares del régimen de de dominio político del país, las Fuerzas Armadas. De avanzar el plan de Bergoglio se fortalecería otra importante institución como es la Iglesia católica local que durante años ha cumplido el papel de vocera del golpismo derechista.
En todo caso la búsqueda del diálogo para superar la crisis, contempla superar las dificultades políticas actuales para garantizar una transición que continúe con la tarea “sucia” del ajuste que viene imponiendo Maduro con devaluaciones, alta inflación y carestía de productos básicos que golpean duramente a los trabajadores y el pueblo pobre.

Diego Sacchi
Nacido en Buenos Aires en 1977, militante del Partido de Trabajadores Socialistas desde 1994. Periodista, editor en la sección Internacional de La Izquierda Diario y columnista de temas internacionales en el programa de radio El Círculo Rojo.