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Red Internacional
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Brasil. El ajuste del “progresismo” petista

Entrevistamos a Daniel Matos, miembro del consejo editorial de Esquerda Diario - Brasil y de la dirección del Movimiento Revolucionario de Trabajadores (MRT).

Jueves 28 de mayo de 2015

¿Cuál es la magnitud del recorte presupuestario que acaba de anunciar el gobierno Dilma?

Se trata del mayor recorte de presupuesto hecho en los 12 años de gobierno del PT. Son 70 mil millones de reales, que significa un monto equivalente a casi todo el presupuesto destinado a la educación en 2014. De este recorte, 26 mil millones son sustraídos de los planes de inversión en infraestructura y 7 mil millones serán sacados de los planes de vivienda. La salud perderá 11,7 mil millones, equivalente a 14% del total de gastos federales en el área; y el gasto en educación va a disminuir en 9,4 mil millones, lo que representa 12% del total.

Este ajuste se da en el marco de una serie de leyes que han sido puestas a votación (ya aprobadas por diputados) y que atacan los derechos fundamentales de los trabajadores. Son leyes que estimulan el avance de las tercerizaciones y eliminan derechos sobre todo de los sectores más precarios de la clase trabajadora. Cuando Lula llegó al poder existían 4 millones de trabajadores tercerizados formales en el país. Hoy son 12,7 millones. Las propias estadísticas oficiales del gobierno muestran que 90% de los 10 millones de empleos creados bajo el lulismo perciben entre uno y dos sueldos mínimos, que en Argentina equivale a un valor de entre 2,5 y 5 mil pesos. La rotatividad del trabajo en el país abarca más de 20 millones de trabajadores que salen y entran del trabajo anualmente. Estos son los sectores que serán más afectados por la ley que dificulta el recibimiento del seguro desempleo.

El gobierno ya ha negociado con la burocracia sindical y el Congreso algunos cambios puntuales en estas leyes para intentar camuflarlas y hacerlas pasar sin mayores crisis, ubicándose como quien está dispuesto a hacer concesiones, pero la verdad es que son leyes que abaratan el costo de la fuerza de trabajo para los empresarios.

¿Cuál es la situación económica de fondo detrás de estos ataques?

El ciclo de crecimiento lulista fue basado sobre todo en un inédito aumento de la dependencia en relación al capital extranjero. Con el declive de las exportaciones a China, la tendencia a la migración de capitales internacionales para los EEUU y la inflación como subproducto de la devaluación del real, el gobierno aumenta la tasa de interés e implementa el ajuste fiscal para mantener los capitales imperialistas en el país elevando su rentabilidad y su garantía de pago. Esto ha profundizado las tendencias recesivas, generando más desempleo, sin lograr revertir las presiones inflacionarias. Así es que el desempleo subió de 4,9% a 6,4% en un año, llegando a 16,2% entre los jóvenes, y el poder medio de compra del salario cayó 2,9% en el mismo período por la inflación.

El actual giro a la derecha del gobierno Dilma adelanta las tendencias en Latinoamérica de conjunto en función de los nuevos desdoblamientos de la crisis económica mundial. La crisis en Brasil golpea en Argentina y las patronales (como el gobierno) lo usan para justificar despidos o suspensiones sobre todo en la industria automotriz. Scioli en Argentina habla de "adecuar" u "ordenar" las cuentas públicas, evitando decir que va a "ajustar". Pero como dice la UIA, entre Scioli y Macri no hay grandes diferencias. Aunque Argentina tenga mayores márgenes de maniobra para seguir endeudándose, y por esto no necesariamente atacará de entrada con los mismos ritmos y intensidad de lo que pasa en Brasil, el próximo gobierno, sea cual sea, se prepara para cambiar el “progresismo” en el mismo sentido de lo que está haciendo Dilma.

De ahí la importancia de pelear por la unidad de la clase trabajadora del subcontinente en la lucha contra los intentos de descargar la crisis sobre nuestras espaldas.

¿Qué pasó con las grandes manifestaciones de masas por el impeachment a Dilma?

Retrocedieron. La gran burguesía y el capital imperialista tienen miedo de provocar una crisis mayor de la economía. Y también tienen miedo de provocar una inestabilidad política mayor que sirva como combustible para acciones de masas que se salgan de control.

Las grandes acciones de junio de 2013 expresaron un alto grado de aspiración de las masas por mejores condiciones de vida y legitimaron la acción directa como forma de lucha. Mientras Dilma se propone implementar los paquetes de ajuste, la burguesía prefiere sostenerla al tiempo que el PT y las direcciones oficialistas en los sindicatos y movimientos sociales, le ayudan a hacer pasar los ataques sin mayor resistencia.

¿Qué significado tienen las huelgas de docentes o de las grandes autopartistas en este marco?

En 2015 vemos una continuidad de la ola de huelgas de los últimos años, que no se veía con tamaña intensidad desde los años 80. Lo que hasta el año pasado eran luchas por una mayor redistribución de los beneficios del crecimiento económico ahora se combinan con luchas de resistencia al intento de eliminar las conquistas de los años previos.

Las huelgas que hubo en la Volkswagen y en la General Motors este año, que pudieron evitar el despido en masa de centenares de obreros, son la expresión más avanzada de las luchas de resistencia que se han desarrollado en la industria, que es la rama de la economía más afectada por la crisis.

Las huelgas de docentes, que alcanzaron 10 provincias, son la expresión más avanzada de las luchas de resistencia en que los servidores públicos enfrentan los paquetes de ajuste tanto del PT como del PSDB.

¿Y las jornadas nacionales de protesta de las centrales sindicales?

Las centrales sindicales han convocado una nueva jornada nacional de lucha contra los ajustes para el día 29 de mayo. La CUT, la principal central sindical del país con más de 2 mil sindicatos y 2,4 millones de filiados en su base, debería apoyarse en las huelgas en curso para impulsar un gran paro nacional capaz de hacer retroceder a Dilma con sus paquetes de ajuste.

Pero lo que han hecho es convocar medidas de fuerza parciales para delimitarse de los ataques más de derecha del gobierno y mantener su autoridad para “desde adentro” contener las posibilidades de un mayor enfrentamiento contra el gobierno, preservar mínimamente la imagen del PT para las elecciones municipales de 2016 y articular la candidatura de Lula para las presidenciales de 2018.

¿Cuál ha sido la actuación de la izquierda y del Movimiento Revolucionario de Trabajadores?

Los principales partidos de la izquierda, en lugar de exigir que la burocracia de la CUT tome medidas efectivas de lucha, y de pelear para que la vanguardia obrera pueda imponer su propia impronta para llevar la lucha hasta el final, se han adaptado a las direcciones oficialistas. Por esa vía alimentan la ilusión de que estas direcciones puedan llevar adelante alguna lucha seria contra el gobierno que, en realidad, defienden.

Nosotros del MRT hemos tratado de poner a Esquerda Diario de Brasil al servicio de decenas de miles de trabajadores y jóvenes para desenmascarar el rol de la burocracia sindical, exigiendo medidas efectivas de lucha y denunciando su rol de freno. Al mismo tiempo, peleamos para que el PSTU y el PSOL pongan su peso sindical y parlamentario al servicio de esta lucha, dando ejemplos en pequeño de lo que es posible hacer en los sindicatos y centros de estudiantes en que estamos. Así lo hacemos en el sindicato de los no docentes de la Universidad São Paulo, que fue uno de los pocos gremios que hizo paro en la jornada de 15 de abril ligando su paritaria con la pelea nacional en contra los ajustes, y que en su reciente Congreso aprobó proponer a la vanguardia obrera una pelea independiente de la burocracia para llevar la lucha hasta el final.

Desde Esquerda Diario Brasil hemos impulsado una campaña nacional para que todos los funcionarios políticos ganen lo mismo que un docente, ligado a la huelga de docentes de São Paulo que ya dura más de 70 días y donde el gobernador se rehúsa a atender sus demandas, mientras una vez más se aumentaron los ya enormes sueldos de los jueces en todo el país.