La CONFECh no cumplió ningún rol en las movilizaciones de estas semanas. Dirigida por el Frente Amplio y el Partido Comunista, no buscaron desplegar las fuerzas del movimiento estudiantil, y al contrario están preparando junto a la ex Concertación una interpelación parlamentaria que ya sabemos que será estéril. Pero Piñera se debilita y el gobierno se ve más cuestionado. Para enfrentarlo, necesitamos ser miles quienes levantemos una estrategia alternativa, que se juegue por una gran oposición de la juventud en las calles y de lucha.

Nancy López Profesora. Agrupación Nuestra Clase
Lunes 3 de diciembre de 2018
Fueron semanas de movilización en las que miles de jóvenes salimos a las calles a repudiar el cobarde asesinato del comunero mapuche Camilo Catrillanca, en manos del Comando Jungla de Carabineros.
Estos días dejaron en evidencia las debilidades que tiene el gobierno de Piñera, que es rechazado por amplios sectores, con la institución de Carabineros profundamente cuestionada.
Mientras la oposición de la ex Concertación se jugó también a cerrar el conflicto con la interpelación parlamentaria que realizará la diputada Nuyado (PS) para el 11 de diciembre, el sector del Partido Comunista y del Frente Amplio fue a la cola de aquella política, debilitando en los hechos las movilizaciones que espontáneamente se levantaron a nivel nacional y con mayor fuerza aún en el sur, protagonizadas principalmente por el pueblo mapuche, la juventud y sectores del movimiento estudiantil.
El rol del Partido Comunista y el Frente Amplio en el CONFECh
Paralizaciones de carreras, de Universidades, concentraciones, cacerolazos, marchas y muchísima represión fue lo que marcó las últimas semanas ¿Qué rol cumplió la CONFECh en todo aquello?
Recién una semana después del asesinato estaban las Federaciones estudiantiles, dirigidas principalmente por el Frente Amplio, reunidas en Temuco para tomar acciones al respecto.
Y a pesar de que varias universidades, como la Universidad de Chile o la Austral de Valdivia, habíamos discutido levantar una jornada de paralización nacional en solidaridad con el Pueblo Mapuche, aquel llamado se tomó por parte de la CONFECh como parte de la rutina de movilizaciones como hitos aislados, sin buscar movilizar efectivamente las enormes fuerzas que el movimiento estudiantil puede desplegar para ser un factor en la conquista de las demandas históricas del Pueblo Mapuche.
Dos días antes del llamado a “movilización nacional” para el 29 de noviembre, la CONFECh aún no entregaba un cronograma claro de movilización. No todas las Universidades ni Facultades estuvieron llamando a paralizar activamente y recién el miércoles 28 se estaba enviando una pauta de discusión.
La policía y el gobierno de la derecha asesinó a un mapuche y al PC y al FA no se les movió un pelo del rutinarismo con el que han dirigido la CONFECh, especialmente durante este 2018. No se jugaron por una masiva marcha nacional. No se jugaron por movilizarse porque el programa que impulsan, de fuera Chadwick y de su interpelación parlamentaria, no necesita más que de hitos, y porque las demandas de disolución del Comando Jungla y de Desmilitarización inmediata de La Araucanía, no son tomadas como una perspectiva actual, sino que para un futuro indeterminado, reduciendo nuestras demandas al marco de lo posible en la disputa parlamentaria.
Sin embargo, las fuerzas de miles que nos movilizamos quedaron planteadas. No pueden negar que tenemos una potencialidad enorme que desarrollar, y con el profundo debilitamiento de Piñera y su gobierno, tenemos que prepararnos para un 2019 en el que como movimiento estudiantil volvamos a aparecer como una fuerte oposición en las calles.
Hacia un 2019 de movilización
La rabia expresada contra el asesinato de Camilo, dejó en claro que para Piñera se acabó su luna de miel. La tranquilidad que necesitan para gobernar y pasar sus principales reformas (previsional, del trabajo y tributaria), ya no les será fácil de mantener. Y mientras aquello ocurre, la unidad de las luchas se ha transformado en un reflejo más espontáneo en sectores, que fue claramente lo que provocó que en distintas universidades y Facultades nos hayamos movilizado inmediatamente por las demandas del Pueblo Mapuche, así como la expresión de la marcha contra la violencia hacia la mujer, donde miles de compañeros estuvieron junto a nosotras en las calles, con gritos contra la policía y en repudio al asesinato de Catrillanca.
Esta gimnasia de volver a las calles es la perspectiva que debemos tomar para fortalecernos como movimiento estudiantil. Aquella fuerza, en unidad con los Mapuche, con los secundarios, con las mujeres y con las y los trabajadores, es la que debemos apostar a desarrollar, en un año donde la crisis de la educación pública seguirá profundizándose y precarizando nuestros lugares de estudio, y donde como movimiento estudiantil, podemos cumplir un rol clave en hacer temblar los planes de Piñera.
Además, será un 2019 que comenzará con una huelga para el 8 de Marzo, que desde ya estamos preparando y que discutiremos con cientos de compañeras en el Encuentro Pluriacional de Mujeres que Luchan del próximo 8 y 9 de diciembre. Allí debemos jugarnos para que este 8M sea de un paro productivo efectivo y nacional, que dé inicio a un año de movilizaciones para enfrentar a Piñera y a los empresarios.
¿Qué juventud será la que se jugará por esta perspectiva?
Tenemos fuerzas y potencialidad, tenemos además una historia de aprendizajes en la movilización. Odiamos a la policía que nos reprime y lo expresamos con combatividad en las calles. Pero si nuestros organismos siguen actuando bajo la política de movilizaciones aisladas, con objetivos políticos reducidos a los márgenes de la negociación en el Parlamento, que es la política que durante años imprime el Partido Comunista y el Frente Amplio al movimiento estudiantil a través de sus dirigencias en las Federaciones, el movimiento estudiantil no volverá a ser un sujeto de oposición en las calles al gobierno.
Quienes coincidimos en la infertilidad de la estrategia que el PC y el FA impulsan, y que vemos la necesidad de una estrategia que vaya más allá, que desarrollando la organización desde la base junto a miles de compañeros y compañeras y en unidad con otros sectores, desbordando las calles de combatividad, luchando decididamente en contra de la precarización de la educación pública, pero también a favor de las demandas del pueblo Mapuche, por el aborto legal, libre, seguro y gratuito, porque no haya más AFP y en contra de los despidos con los que los millonarios empresarios seguirán golpeando a las y los trabajadores. Quienes queremos levantar aquella perspectiva tenemos que organizarnos con un programa y una estrategia común.
Aquella perspectiva es la que queremos apostar a desarrollar junto a cientos de compañeros y compañeras a nivel nacional, de las universidades, escuelas y liceos, pero también junto a esa juventud precarizada en sus lugares de trabajo, que recibe los peores sueldos.
Organizados y organizadas seríamos capaces de revolucionar cada espacio donde nos encontramos, cada Centro de estudiante y Federación, para colocarlos al servicio de nuestras demandas y luchas, y arrancarlos de las manos de una burocracia que ya ha demostrado su inocuidad enfrentando al gobierno.
Ese factor podemos ser y contagiar de aquello también a las y los trabajadores, muchos de ellos y ellas jóvenes como nosotros, que sin duda deben aportar la fuerza decisiva si lo que nos queremos proponer de última, es echar abajo esta sociedad de opresión y explotación.
Alrededor de estos objetivos es que este próximo miércoles 5 de diciembre queremos invitarles a la plenaria abierta de Vencer y Pan y Rosas: ¿Qué izquierda necesitamos para enfrentar a la derecha? Si somos cientos quienes organizamos y levantamos esta alternativa política de la juventud anticapitalista, podemos proponernos ser un factor decisivo para que el próximo año como movimiento estudiantil volvamos a las calles, superando por mucho los planes a corto plazo y en la medida de lo posible que durante años han primado desde nuestros organismos en manos del Frente Amplio y el Partido Comunista.
Nos vemos este 5 de diciembre en el ex Pedagógico, para organizar y levantar estas perspectivas junto a los y las compañeras del Cordón Macul, estudiantes y funcionarios, junto a las y los profesores, trabajadores/as de Correos de Chile, de Komatsu y otros con quienes nos hemos organizado durante este año, y preparando un 8 de marzo de paro productivo y huelga efectiva, y así comenzar un 2019 con nuestras fuerzas desplegadas en las calles, expresándonos junto a cientos como una alternativa en cada lugar de estudio y trabajo, de enfrentamiento directo a la policía, a la derecha y los empresarios.

Nancy López
Profesora. Agrupación Nuestra Clase