Así es, la crisis climática es de grandes magnitudes. Debe desaparecer.
Miércoles 3 de abril de 2019
Primero. Debemos entender que la crisis climática en la que vivimos es de grandes proporciones. Las emisiones de gases efecto invernadero están generando una gran crisis climática. Estamos al borde de la más drástica de las transformaciones del planeta.
Stephen Hawking detalló antes de morir, que el planeta tierra se convertirá en una “bola de fuego” para el año 2600, así que pareciera, debemos escapar. La demanda total de energía del planeta tiene grandes consecuencias climáticas y destruirá el globo.
Evidentemente la causa de esta gran crisis son los gases efecto invernadero que generan las empresas capitalistas y no la emisión de energía de las personas en el terreno individual. Las empresas, con la voracidad de ganar plusvalía de un modo anárquico y sin límites, están poniendo en grave peligro la existencia humana.
El auto individual debe desaparecer: el agua virtual del planeta y el oxígeno del mundo
Segundo. El auto individual debe desaparecer. Definitivamente debemos de pensar, además de las expropiaciones de las grandes empresas y de la gestión social y ecológica de todas las firmas posibles, en la eliminación del automóvil personal.
Volkswagen, Toyota, Daimler, Ford, BMW, GM, Nissan, Honda, Hunday, SAIC De China, Renault, Tata Motors, Kia, Susuki son las empresas que más absorben agua virtual del planeta.
Expliquémonos. El agua virtual es una categoría que diseñó la geografía para entender la cantidad de agua que usamos en la producción de mercancías. Por ejemplo “una vaca produce aproximadamente 6000 litros de leche por año. En ese tiempo, consume más de 3.000 kilos de alimento, que a su vez necesitan casi 4.000.000 de litros de agua para ser producidos; además de 8.000 litros de agua para beber, y 2.500 litros más para su cuidado e higiene. Conclusión: para obtener un litro de leche se usan en total más de 1.000 litros de agua virtual.” Se señala en el internet sobre el agua “virtual”.
El automóvil individual es la más destructiva de las mercancías. Es más. La industria del auto personal debe desaparecer. Para producir un auto para uso de una famila se requieren 148.000 litros: rines, llantas, parabrisas, motor, todo. De todas las mercancías del mundo capitalista ninguna más requiere de tanta agua virtual.
La imaginación contra el capitalismo
Por otro lado resulta que el auto individual es la mercancía que mientras más la usemos más aire respirable consume. Según Ivan Illich en “Energía y Equidad” “un auto sobre una distancia de 599 Km quema lo mismo que 175 KG de oxígeno que un individuo en todo un año. Las plantas y las algas reproducen suficiente oxígeno para varios millones. Pero no puede producir oxígeno en un mundo automovilizado cuyos vehículos individuales consumen más oxígeno que quema un ser humano” (Illich, 2015: 328).
Tenemos un problema ¿Verdad? El auto consume más de todas las mercancías de agua virtual y destruye más del aire que respiramos.
¿Es el problema el automóvil? No. El problema es que sea individual. ¿Es el problema la carretera? No. El problema es que sea privada. Hoy es una penuria lo que viven día a día los automovilistas para salir a sus trabajos. Es una penuria ir en el metro para viajar a nuestro trabajo.
Es una exasperación vivir en un mundo con tráfico: 4 horas de nuestra vida está en el transporte público. El problema no es el motor: el problema es que es individual.
Hace unos días una niña llamada Greta Thunberg lanzó el grito “nuestra casa está en llamas”, escuchar las grandes protestas que comenzó una niña de menos de 16 años obliga a imaginar como viviríamos en una sociedad no capitalista que usara las bondades de la técnica producida por ella. Decíamos en otro texto “el aumento de la potencia productiva social de toda la humanidad y con ello de la riqueza general total (privada a unos cuantos capitalistas) debería permitir “reducir por entero el tiempo de trabajo y transportarnos al paso de un individuo real y enteramente nuevo y dejemos de ser un instrumento”. No será posible una sociedad sin clases, si no socializamos lo producido por el general intelellect total del planeta.”
¿Y si pensamos, imaginamos, un transporte rápido, público, gratuito, accesible que nos lleve a todos lados pero que sea menos dañino que el auto individual? Bien aquí se me acaba la imaginación, luego de dar una vuelta con los pies en la tierra. Antes de lograr imaginarlo debemos que acabar con el capitalismo y este no se acabará solo. Es más. La revolución social, la de las grandes mayorías, es la única que dará soluciones a la sociedad capitalista que vivimos.