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Red Internacional
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Mundo Obrero. El call center de Aranguren no respeta usuarios ni trabajadores

Con el macrismo en el gobierno y la creación del Ministerio de Energía a cargo de Aranguren, no solo llegaron los tarifazos también empeoraron las ya precarias condiciones de los trabajadores de esa cartera

Viernes 22 de julio de 2016 14:50

Los trabajadores y trabajadoras del call center del Ministerio de Energía y Minería, en el marco de los tarifazos, atendemos cientos de llamados por día entre ellos los reclamos por falta de suministro o por la tarifa social. Hace meses venimos atravesando situaciones que afectan la atención a los usuarios, generan malestar, agravan la precarización que sufrimos y ponen en riesgo nuestros puestos de trabajo.

Desde el cambio de gestión, el primer golpe que recibimos fue el traslado intempestivo de nuestro lugar de trabajo. Del edificio en el que siempre desempeñamos nuestras tareas (en Yrigoyen y Balcarce al lado de Plaza de Mayo) nos mudaron a 25 Kilómetros de distancia a las instalaciones de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLAM) en San Justo. Al mismo tiempo a muchos de nosotros se nos impuso un cambio de horario, lo que resultó en el despido encubierto de varios trabajadores a los que les era imposible cumplir con las nuevas condiciones.

Trabajadores descartables: despidos, descuentos y enfermedades laborales

Uno de los hechos más graves que sufrimos fue en junio cuando notificaron a una compañera que se le rescindía el contrato. El motivo que esgrimían las autoridades era que los certificados médicos que presentó no serían legítimos, lo cual no tenía ningún asidero, pero además es una provocación a los compañeros y compañeras a los que recientemente nos sacaron el servicio médico laboral del Ministerio. Servicio que la gran mayoría de los trabajadores nunca tuvieron debido a que sus contratos de asistencia técnica son aun más precarios. Después de varias reuniones con las autoridades se logró la reincorporación de esta trabajadora. Pero lamentablemente, no fue la única que tuvo problemas con los certificados. Son varios los casos de compañeros y compañeras a los que se les descontaron de sus sueldos días en los que faltaron por enfermedad, presentaron certificados y los jefes no se los reconocieron.

Tampoco le dieron importancia al certificado médico que presentó una compañera que daba cuenta de que la posición de los monitores y las sillas inapropiadas con las que contamos le produjeron cervicalgia (una enfermedad común entre los teleoperadores). Ante esto se solicitó cambiar de posición el monitor para evitar las dolencias. Pero la integridad del mobiliario fue más importante que la integridad física de los trabajadores y las autoridades del Ministerio optaron por sacarla del call center cambiándola nuevamente de tareas.

Los funcionarios del Ministerio se escudan en que muchos de los problemas que sufrimos los trabajadores son por directivas de la UNLAM para no hacerse cargo, pero son ellos quienes nos designaron el lugar de trabajo.

Cambio de tareas, lugar y horarios de trabajo repentinos, paupérrimas condiciones de higiene y seguridad; precariedad laboral, persecución laboral, la imposibilidad de beber agua en los puestos de trabajo y de usar el celular; el bloqueo de todas las páginas de internet (incluso las que necesitamos para realizar nuestro trabajo), contar sólo 30 minutos de descanso cuando el estatuto del teleoperador dice que nos corresponde 45. Todas estas situaciones se enmarcan en una constante dinámica en la que el único fin es desgastar a trabajadores y trabajadoras.

Contra los tarifazos

EL jueves pasado los trabajadores del Ministerio de Energía fuimos parte de la protesta contra el tarifazo a través de la convocatoria del cuerpo de delegados que llamó a movilizarse ese mismo día al Obelisco.

Nosotros como trabajadores sufrimos los aumentos en los servicios como la luz, el agua y el gas, subas que llegaron a tal nivel que son imposibles de pagar para gran parte de la población. A diferencia de las dirigencias sindicales tan alejadas de las necesidades de los trabajadores y que vienen ofreciéndole una tregua al gobierno de Macri sin proponerse ninguna acción para frenar los aumentos ni los despidos en el Estado.

Aranguren anunció que el aumento “será solo de un 400%”, mientras tanto UPCN arregló en paritarias un reajuste salarial del 31% en cómodas cuotas que recién estaremos cobrando en agosto. Por esto es necesario exigirle a las centrales sindicales y a las direcciones tanto de UPCN como de ATE, que llamen a un paro nacional para enfrentar los aumentos, la inflación y los despidos.

En el Call Center también denunciamos la escasa o casi nula capacitación que tenemos para realizar nuestro trabajo; la esterilidad de las gestiones que realizamos tanto en reclamos por falta de suministro como de tarifa social, poniendo nosotros, los trabajadores, la cara por el ajuste de este gobierno de CEO´s.