La investigación por la desaparición del policía Lucas David Muñoz, en Río Negro, cada vez se torna más turbia, cúpulas policiales que se mueven y crímenes que siguen quedando impunes.
Viernes 5 de agosto de 2016
La investigación es llevada a cabo por el fiscal Guillermo Lista, contra David Paz, jefe de Seguridad Vial; el oficial subinspector Luis Daniel Irusta; el oficial ayudante Julián Maximiliano Morales; el jefe de la Unidad 42, el subcomisario de la misma unidad, José Jaramillo, y Manuel Poblete, subjefe de la Unidad Regional III.
Los 5 efectivos son suspendidos cuando toma intervención la policía federal, allí se inicia una nueva causa paralela a la investigación por la desaparición de Lucas quien fue visto por última vez el 14 de julio en momentos en que se dirigía a su trabajo.
Los hechos por los cuales fueron separados de sus cargos son dos, el primero sucedió el 14 de julio pasado, cuando dos agentes policiales realizaron un allanamiento ilegal en la casa de Muñoz, revisando su habitación y pertenencias como computadora, placares, mochila y carpetas. Ello sin la debida orden judicial.
El otro, se relaciona con la adulteración de los partes diarios de la comisaría 42, a través del reemplazo folios originales, por otros pertenecientes a un cuaderno distinto. El parte fue suscripto el 17 de julio sin una sola mención o constancia de semejante anomalía.
¿Quienes son los policías involucrados?
El único detenido es el sargento de la Policía de Río Negro, Néstor Meyreles, quien a su vez tiene denuncias y dos causas penales por lesiones y una condena por apremios, pero fue absuelto en 2012 por el STJ . Actualmente tiene una causa abierta por apremios. Según se informo el sargento compró un chip de telefonía celular en Catriel con el número de documento de Muñoz, una vez que ya se había iniciado la búsqueda.
El oficial subinspector Luis Daniel Irusta, siguevinculado a la causa por la desaparición del trabajador golondrina Solano en Choele Choel, en noviembre de 2011, aunque la Cámara Criminal Tercera de General Roca le dictó falta de mérito en 2013.
Manuel Poblete, segundo jefe de la Regional Tercera, quien estuvo a cargo de los rastrillajes desde el momento de la desaparición de Muñoz, también denunciado por apremios ilegales, denuncia que finalmente quedó sin efecto en el ámbito judicial
Poblete a su vez denuncia al jefe de la Policía de Río Negro, Mario Altuna, y al subjefe, comisario Daniel Jara por una serie de hechos que presuntamente impidieron llevar adelante una investigación eficaz en las primeras horas que se tomó conocimiento de la desaparición del empleado policial Lucas Muñoz. Ya que no se activó el protocolo para los casos de desaparición de personas.
El titular de la Comisaría 42, Jorge Elizondo, también fue desplazado por el gobierno. El comisario que desde hace pocos meses estaba a cargo de esa unidad, había pasado antes por la Comisaría 28, oficia de custodio del gobernador Alberto Weretilneck cada vez que el mandatario está en la ciudad.
El subcomisarios Rodolfo Patricio Aballay fue desplazado y asignado como segundo jefe de la Comisaría 48 de Roca, Aballay cumplía funciones como segundo jefe en la Comisaría 28 y estuvo durante casi tres meses abocado a la investigación del homicidio de Micaela que todavía sigue impune.
El jefe de la Policía de Río Negro, Mario Altuna, quien fuera denunciado públicamente por organismos de derechos humanos por su nefasta labor como abogado de la policía, sigue guardando silencio al respecto.
Otro caso que deja en evidencia el accionar corrupto de la policía rionegrina, mientras los altos mandos son trasladados a otras seccionales, donde continúan sus carreras, y la justicia continua garantizándoles impunidad la lista de víctimas sigue sumando nombres.