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Red Internacional
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RENUNCIA BANCO MUNDIAL. El caso Soria trae cola y el PP cierra filas

La renuncia del ex ministro José Manuel Soria al puesto de director ejecutivo del Banco Mundial se suma a la fallida investidura de Mariano Rajoy. La enésima jugada de corrupción y opacidad del Partido Popular trae cola.

Ivan Vela @Ivan_Borvba

Miércoles 7 de septiembre de 2016

Foto de archivo: Mariano Rajoy junto a José Manuel Soria.

El ADN corrupto del Partido Popular se entrelaza con una torpeza en la gestión de sucesos que provoca que durante prácticamente cada semana salte un caso de corrupción en sus filas seguido de cruces de declaraciones entre dirigentes que se desmienten y se contradicen constantemente.

Estos ingredientes "populares" los volvemos a encontrar en la esperpéntica nominación primero, y veloz renuncia después, del ex ministro del gobierno Rajoy, José Manuel Soria, a representante del Estado español frente al Banco Mundial (BM).

Después de la fallida investidura de Rajoy, que sitúa al Régimen del 78 con un pie frente a nuevas (terceras) elecciones, no hubo mejor momento para que el ministro de Economía, Luis de Guindos, comunicara el nombramiento. Desde las filas "populares" se argumentó que finalizaba el plazo otorgado por el BM.

La impunidad con la que goza el Partido Popular en materia de corrupción se certifica con la presentación al cargo del BM de un ex ministro, que es ex tras renunciar por estar involucrado en los célebres Panama Papers. Todo esto justificado por el propio Rajoy sin sonrojarse. Pero si fugaz fue la postulación al cargo por parte de Soria, no breve será la sombra de esta decisión.

Han bastado poco más de 24 horas desde la renuncia para que se empiecen a filtrar la primeras consecuencias de esta decisión.

En primer lugar activaron las alarmas los barones "populares" que a corto plazo se presentan a comicios, como es el caso del líder gallego, Feijó. El candidato gallego ya argumentó que consideraba esta designación como una decisión “difícil de entender”. Del mismo modo mostraron su estupor públicamente la presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, el andaluz Juan Manuel Moreno y el castellano leonés Juan Vicente Herrera,

En segundo lugar se ha podido constatar por enésima vez la opacidad con la que el Partido Popular maneja los instrumentos del Estado burgués. La convocatoria a la que aspiró el ex ministro Soria fue una candidatura abierta el pasado mes de enero, pero que ante la imposibilidad de Soria para presentarse, fue cerrada por la Secretaría de Estado de Economía.

Tras la dimisión de José Manuel Soria por su relación con los Papeles de Panamá, el ex ministro expresó a la cúpula de Génova su intención de presentarse al cargo, que cuenta con unos honorarios de 226.000 euros anuales exentos de impuestos.

Tras estos movimientos y tanteos de Soria, la Secretaría de Estado de Economía volvía a tramitar una nueva candidatura al puesto. Una nueva, precisamente para que el Soria, 4 meses después de su destitución, se pudiera presentar a la misma.

Con las divergencias dentro del partido y los detalles de la "trama" en los medios, el Partido Popular no ha tenido más remedio que cerrar filas para evitar un escándalo mediático mayor en semanas tan decisivas electoralmente. Y lo ha hecho como mejor sabe, callando la mayor parte del tiempo y mintiendo cuando ha hablado.

Desde el Partido Popular señalan a un hombre como el responsable de este lío. Y no, no es Mariano Rajoy, sino el actual ministro de Economía en funciones y amigo de Soria, Luis De Guindos. La única versión oficial que sale de las cuatro paredes de Génova es que el actual ministro de Economía erró en todos los pasos dados en este asunto.

En primer lugar en informar mal a Mariano Rajoy sobre las virtudes y aspectos favorables que en teoría Soria tiene para dicho puesto. Además se le critica que el nombramiento lo hubiera realizado justo después de la fallida investidura de Rajoy en el congreso que mantiene encasillada la crisis de gobernabilidad del Régimen.

Un chivo expiatorio nada creíble, teniendo en cuando que Soria fue ministro con el candidato popular y que el propio Rajoy, conocedor de la situación, intercedió personalmente para forzar la renuncia de José Manuel Soria por el negativo impacto que la decisión estaba teniendo una vez aparecida en los medios. Aspecto este último que desde las filas del Partido Popular rechazan afirmar.

Otro punto que no puede fallar es la reiteración de mentiras. En estos días se han entrecruzado declaraciones, oficiales y oficiosas, de diferentes dirigentes del Partido Popular, incluso de altos cargos del Gobierno, como del propio ministro de Economía o de la Vicepresidenta del Gobierno, Sáenz de Santamaría. En todas ellas cada uno iba destilando contradicción y mentiras.

En apenas 24 horas desde que estallara la noticia ya se contabilizan numerosas mentiras, como que el puesto al cual finalmente fue nombrado Soria no fue a una candidatura bajo concurso público, ni apareció en el Boletín Oficial del Estado, ni era tan solo para funcionarios del Estado del mismo modo que tampoco hubiera sido ilegal desechar la candidatura del ex ministro Soria, como se llegó a argumentar.

Y como guinda a la penúltima trama de corrupción, favores y opacidad de la derecha española, queda advertir que la adjunta al cargo que hubiera ocupado Soria era nada más y nada menos que Beatriz de Guindos, sobrina del ministro de Economía.

El Gobierno del Estado español finalmente ha optado por presentar al puesto a Fernando Jiménez Latorre. Cabe recordar que el Gobierno tenía de margen hasta las 00:00h de ayer (18:00 de Washington) para presentar a otro candidato en sustitución de José Manuel Soria.

Latorre, designado como el segundo mejor candidato por currículum tras el ex ministros, ya ocupó el cargo de director ejecutivo en la silla del Estado español en el FMI, que comparte con Colombia, Costa Rica, Salvador, Guatemala, Honduras, México y Venezuela.

Jiménez Latorre, técnico comercial y economista, ha desarrollado carrera en la Administración Pública, tanto en los gobiernos socialistas como populares.

Entre las tareas desarrolladas por Latorre con mayor impacto y beneficio para la burguesía española, se encuentra la reestructuración del sistema de bancas, que desarrolló junto al Banco de España. Además Latorre fue, junto al subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, el encargado de negociar con el FMI y con la Comisión Europea las ayudas para la “famosa” reconversión, destacando por encima de todas, el caso Bankia.

La clase capitalista maneja las riendas del Estado burgués según su conveniencia, al calor del cual nacen y crecen los funcionarios que sirviendo a sus intereses de clase, harán carrera. Un ejemplo más, no el primero, no el último. “A candidato muerto, candidato puesto”.