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Red Internacional
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CON LA MEDIACIÓN DE ZAPATERO Y UNASUR. El chavismo y la oposición “dialogan” en República Dominicana

El chavismo y la oposición derechista iniciaron un “dialogo” buscando un consenso ante la crisis política que vive el país ¿Se avanza hacia una salida negociada a la crisis?

Milton D’León Caracas / @MiltonDLeon

Martes 31 de mayo de 2016

El sábado trascendieron los encuentros entre los ex presidente ,del Estado español Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández de República Dominicana y Martín Torrijos de Panamá con el respaldo de la Unasur, junto a representantes del gobierno de Maduro y de la oposición, en República Dominicana. La propia secretaría de Unasur declaró el sábado que “existe la voluntad en el Gobierno y la oposición de Venezuela para avanzar en la elaboración de una agenda de ‘diálogo nacional’ en ese país”.

En un reciente artículo dábamos cuenta de cómo Maduro venía apostando a la mediación de Unasur y Zapatero, frente a la fuerte presión intervencionista de la OEA con Almagro a la cabeza al compás de la presión imperialista de España. Decíamos que más allá de la cháchara altisonante sobre la injerencia, Maduro apuesta a la mediación de los ex presidentes Zapatero, Leonel Fernández y Martín Torrijos. Es que los encuentros en República Dominicana no son nuevos, pues ya se habían realizado previamente reuniones en Caracas hace un par de semanas.

Pero recalcábamos que se trata de una mediación a la que Estados Unidos daba su visto bueno, buscando poner sus fichas en donde pueda para asegurarse sus intereses. Por eso, justo el día anterior a los encuentros en República Dominicana, trascendió que John Kerry, había telefoneado directamente al ex presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero para “respaldar sus esfuerzos por facilitar un diálogo entre el Gobierno de Venezuela y la oposición venezolana”, y que EE.UU. “está listo para ayudar en lo que el Sr. Zapatero y las partes consideren útil”. A esta iniciativa también pareciera sumarse en el apoyo México, quien hizo público su apoyo a la mediación de los ex presidentes.

Este aval de Estados Unidos es lo que explica que la propia oposición se abriera a las conversaciones con los representes de Unasur y Zapatero, pues era de conocimiento público sus evasivas a aceptarlos como mediadores por lo que llamaban la “parcialidad” de los mismos. También lo explicarían los nuevos gobiernos de Argentina y Brasil, que son piezas claves en el organismo suramericano y que muestran una orientación, hacia el interior del mismo, bastante distantes de la época del kichnerismo y el lulismo.

Por el lado del gobierno participaron la Canciller Delcy Rodríguez, el alcalde del municipio caraqueño de Libertador donde se encuentra el Distrito Capital, Jorge Rodríguez, así como el diputado Elías Jaua. Por el lado de la oposición asistieron representantes de los partidos Acción Democrática, Voluntad Popular, Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo.

Hasta el momento sólo trascendió de la reunión, las supuestas condiciones que cada una de las partes proponía para acercarse a un encuentro y dar formalmente la apertura a un diálogo directo. Es lo que los analistas llaman “tantear” la situación: “un encuentro exploratorio para definir la agenda del diálogo a seguir”. Es por eso que el mismo comunicado de Unasur se sostenía que en dichas reuniones "se propuso continuar explorando nuevos contactos en fechas próximas con el objeto de acordar una agenda que cumpla con los requerimientos de cada una de las partes y un método para el diálogo nacional". El secretismo marcan estas reuniones, y estas afirmaciones pueden ser eufemismos del contenido de las verdaderas pláticas.

Aunque ya se sabía de antemano, antes incluso de iniciarse las conversaciones, que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) había hecho público en Caracas que la activación del referendo para revocar el mandato de Maduro, es la principal condición que tienen para sentarse a dialogar con el gobierno. Así como también son de fuerte conocimiento las reticencias que viene poniendo el chavismo para la realización del mismo, al menos durante este año. Hasta aquí ninguna novedad.

Pero lo cierto es que hacia el gobierno de Maduro se acentúa la presión para obligarlo a renunciar a la pretensión de impedir o postergar el referéndum revocatorio, hecho sobre el que posiciona la derecha para la negociación. Pues claro que Maduro, obviamente, se opone por el momento a habilitar el revocatorio a sabiendas de las altísimas posibilidades de perderlo, ya que significa, por tanto, a renunciar a su propia continuidad en el poder, sacrificio que por ahora no entra en sus planes. Hasta el momento ha venido respondiendo con más endurecimiento del carácter bonapartista de su gobierno, incluyendo el “estado de excepción”, y tantea cómo negar la habilitación del referéndum o al menos alargar sus tiempos lo más posible.

En este marco, si se parte en este plano de la situación, las líneas de acercamiento parecen lejanas, aunque es claro que estas reuniones están expresando “el ánimo” de conciliar algo. Qué pretende el gobierno de Maduro a sabiendas que el punto de honor de la oposición es el revocatorio, es sobre lo que hasta el momento sólo se pueden abrir presunciones. Pero cualquiera sea la variante que se dé en el marco de un eventual diálogo, este reclama con total seguridad un acuerdo con el pilar fundamental del régimen de dominio político del chavismo, las Fuerzas Armadas Nacional Bolivarianas (FANB). Es mucho lo que está en juego para el chavismo, y nos referimos a su futuro, caso la derecha acceda al gobierno.

Las declaraciones este lunes de Henrique Capriles Radonski solo pueden interpretarse al momento como parte del forcejeo. Capriles sostuvo que la posibilidad de un diálogo entre Gobierno y oposición desapareció el fin de semana cuando representantes del chavismo "vetaron" en República Dominicana la presencia de uno de sus delegados, el opositor Carlos Vecchio. Se trata de un dirigente de Voluntad Popular, solicitado por las autoridades y que huyó del país en 2014, siendo acusado por las mismas razones por las que fue sentenciado Leopoldo López.

Pero como la orientación que vendría a tener la MUD en su conjunto no dependen de las decisiones particulares de Henrique Capriles, es muy probable que las afirmaciones de éste dirigente opositor estén dirigidas también hacia el propio interior de la MUD buscando mostrarse como más duro, siendo que es el que ha venido más insistiendo en lo del revocatorio, y busca posicionarse como el principal interlocutor de una derecha con bastantes divisiones internas.

Lo que sí es claro de lo que pueda abrirse con estos encuentros y un eventual diálogo para una transición pactada, nada bueno saldrá para los trabajadores y el pueblo pobre quienes vienen sufriendo la agobiante crisis sobre sus espaldas. Si por el lado del gobierno vienen dándose acuerdos con sectores empresariales e incluso con transnacionales con grandes concesiones para que entren al país, lo que implica, en medio de la fuerte escasez, desabastecimiento y una alta inflación, fuertes ajustes económicos, por el lado de la oposición ya han más que demostrado sus verdadero programa abiertamente reaccionario. De un eventual acuerdo de transición entonces, es cantado quién pagará los platos rotos: el pueblo trabajador.