La evolución de la tecnología llegó con cambios como la revolución de Internet, el mundo de los smartphone, el boom de las redes sociales, pero también llegó al mundo del cine: El Cine Digital es la nueva forma de proyección de la industria cinematográfica, lo cual trajo consigo ventajas y desventajas.
Miércoles 28 de junio de 2017
La evolución de la tecnología llegó con cambios como la revolución de Internet, el mundo de los smartphone, el boom de las redes sociales, pero también llegó al mundo del cine: El Cine Digital es la nueva forma de proyección de la industria cinematográfica, lo cual trajo consigo ventajas y desventajas.
Frente a la tecnología de antaño que involucraba el uso de rollos de película de 35mm en celuloide, en el caso del Cine “D” se utiliza un proyector digital y películas computarizadas, y a diferencia de lo que ocurría con el cuidado en la conservación de las películas, en este caso no hay rayaduras, se mantiene la calidad del sonido y se evita en gran parte el deterioro.
Sin embargo lo que parece ser una ventaja para convertir al cine en la reactualización de su época dorada se convirtió en la sentencia a muerte o agonía de pequeños cines argentinos que no cuentan con el presupuesto para incorporar esa tecnología y que debieron cerrar momentánea o definitivamente.
Sumado a este problema que trajo la era digital –que por supuesto, no afectó a las grandes cadenas- también cambió la forma de ver las peliculas y los cines se enfrentan a otra cuestión: las peliculas ahora no sólo pueden verse en una sala oscura de un complejo, ahora invaden las PC, las notebook, y los celulares. Pueden encontrarse en DVD, pen drives e Internet donde abundan portales pirata.
A pesar de las desventajas de la avanzada de la digitalización, muchos cines chicos encontraron la manera de sobrevivir gracias a la proyección de films alternativos y no tan pochocleros, donde priman las películas 2D y muchas de ellas de origen nacional, y películas que no entran en la vorágine del cine comercial.
Además de la problemática de la era digitalización este año el cine argentino fue sacudido por un escándalo que involucró al Gobierno y al INCAA. La crisis se atribuyó a sospechas de corrupción e irregularidades – versión oficial- en obras que no se habrían realizado. Sin embargo los sectores críticos a la posición del gobierno atribuían la avanzada a la intención del gobierno de eliminar el 10 por ciento que financia el Fondo de Fomento Cinematográfico (FFC) y administrarlo desde afuera acabando con la independencia del INCAA y por otra parte, quitarle recursos al cine para destinarlo a otros sectores.
Sumada a la era de la digitalización y la avanzada política del gobierno, la industria cinematográfica también se ve afectada por el ajuste, lo que hace que el público se aglutine en los primeros días de estreno y sobre todo encuentre la manera de paliar la crisis económica concurriendo los días en que hay promociones.
Estas problemáticas que involucran al mundo del cine no sólo afecta a los propietarios de los complejos de exhibición sino fundamentalmente a los trabajadores de la industria cuyo sustento depende los ingresos que ésta genera.