Se estrenó en nuestro país la ganadora a mejor película extranjera. Cuenta el drama de una mujer a partir de un hecho de violencia frente a la mirada "del otro".
Martes 7 de marzo de 2017
El cliente (The Salesman) está protagonizado por Shahab Hosseini en el papel de un docente y actor Emad, y Taraneh Alidoosti como Rana, su compañera en la vida y en el escenario.
Describe de la historia de una pareja de clase media, ambos son actores. Deben abandonar intempestivamente su hogar por un posible derrumbe. Ante este hecho un compañero de elenco les ofrece un lugar donde vivir. Cuando ya pareciera que vuelven a estabilizarse sus vidas, un desconocido irrumpe en su casa y ataca a la joven Rana violentamente, cuando ella abre la puerta creyendo que era Emad.
A partir de ahí hay un quiebre entre ambos, el dolor, la culpa, la búsqueda por encontrar al responsable modifica su relación y sus deseos.
La película reflexiona sobre la condición de la mujer ante una situación de agresión sexual. Con cierta sutileza en el relato, el director desnuda los prejuicios que genera este hecho en el vecindario y entre sus compañeros de elenco primando la desconfianza y la política del "no te metas".
Por su parte, en Rana está presente el miedo a denunciar, a revictimizarse, a hacer público un hecho tan doloroso. De esta manera, el film indaga sobre el problema de lo "individual-privado" frente a una cadena de opresiones de una sociedad en donde las instituciones se encargan de legitimizar, avalar y naturalizar la violencia hacia las mujeres.
Como parte de este problema tampoco no queda explicitado cuál fue la violencia perpetrada, generando cierto desconcierto ante la agresión recibida. Así mismo, Emad, su pareja decide investigar por su cuenta quién fue el agresor, pretendiendo hacer justicia por mano propia.
El director elige contar la historia en paralelo con otro drama familiar de la obra de teatro que ambos interpretan "Muerte de un Viajante" de Arthur Miller. Recrea un paralelo entre estas dos ficciones, en un intento de "ficción dentro de la ficción", los actores deben interpretar el drama propio y el del personaje, con sus contradicciones y dificultades.
Es la séptima película del guionista y director iraní Asghar Farhadi, y por esta labor recibió su segundo premio de la Academia. En el año 2012 le fue otorgado por "Una separación".
Farhadi no asistió a la premiación en protesta por las políticas anti inmigrantes impulsadas por el presidente estadounidense Trump, que prohíben la entrada a Estados Unidos a ciudadanos Irán, Somalia, Yemen, Libia, Siria y Sudán e Iraq. El premio lo recibió la científica iraní Anousheh Ansari y leyó el siguiente comunicado: "Siento mucho no estar con ustedes esta noche. Mi ausencia es por respeto a la gente de mi país y de esas otras seis naciones a las que ha faltado al respeto la ley inhumana que prohíbe su entrada a Estados Unidos. Dividir el mundo en categorías de ’nosotros’ y ’nuestros enemigos’ genera miedo (...) Una engañosa justificación para la violencia y la guerra", agregó el realizador de 44 años, que ya en enero había anunciado que no asistiría a la gala. "Los creadores de películas pueden girar sus cámaras para capturar cualidades humanas compartidas y romper estereotipos de varias nacionalidades y religiones. Crean empatía entre nosotros y los demás. Una empatía que necesitamos hoy más que nunca", concluyó.
Recordemos que durante la premiación el actor mexicano también fue crítico de las políticas migratorias de Trump, quien expresó: "Como mexicano y latinoamericano, como trabajador inmigrante, como ser humano, estoy en contra de cualquier forma de muro que quiera separarnos".
De esta forma, en materia de opresión y discriminación tanto la ficción como la realidad se entrecruzan cuestionando un sistema de explotación y enormes desigualdades.