Las claves del cónclave del día domingo pasan fundamentalmente, como anunció Boric por tres pilares: uno que logra un sistema de pensiones y para eso la reforma que presentaron; implementar una reforma de salud (...) y en tercer lugar, avanzar hacia la creación de Sistema Nacional de Cuidados. Agregando que el tema de seguridad es prioritario como una demanda de la ciudadanía a corto plazo. Nada sobre la caída de los sueldos, la carestía de los alimentos o la crisis en la educación pública, más bien, otro giro a derecha, no solamente en las “prioridades del programa” sino también en la forma en la que se articulan las dos coaliciones.
Martes 8 de noviembre de 2022

Ya no necesitan mostrar una imagen de “limar asperezas” sino, que disponen de organismos para actuar como un solo puño, con una única alianza de gobierno, con reuniones periódicas, vocerías rotativas entre los representantes de los partidos y una instancia entre los secretarios generales para establecer el contenido político de la nueva alianza.
Así se va configurando “la nueva hoja de ruta” que exclama Socialismo Democrático, en un contexto económico complejo para lxs trabajadores (a nivel mundial). Según informó el Instituto Nacional de Estadísticas el Índice de Remuneraciones Real, que descuenta la variación del IPC, presentó una disminución del 2,3% en doce meses, la canasta familiar ha tenido un incremento de un 23% en 12 meses y el 42% de los hogares tiene deudas de consumo (relacionado a mercancías de primera necesidad).
Esta realidad no es indiferente a lxs estudiantes de la clase trabajadora, somos quienes cargamos con los costos de aranceles y matrículas que siguen aumentando, tenemos trabajos que pagan el mínimo (monto que está totalmente por debajo de la inflación) y quienes tenemos que endeudarnos y/o a nuestras familias para conseguir una carrera universitaria.
Los problemas económicos son la primera causa de deserción de la educación superior desde hace años, la alimentación e infraestructura en los establecimientos también son un tema impugnado en las movilizaciones estudiantiles de este año y los casos de colapso psicológico por esta situación han sido los testimonios de cientos de miles de estudiantes durante este periodo de clases tanto a nivel remoto como presencial.
Pero no somos prioridad, una vez más, la educación pública es desplazada de la agenda del Frente Amplio y compañía, esto se vió claramente en la reforma tributaria, donde el gasto en Carabineros (25 mil millones) sobrepasa el gasto destinado en “fortalecer la Educación Superior Estatal incorporando un crecimiento del Aporte Institucional a Universidades Estatales” ($10.128 millones).
Es más, lo anunciado como gasto en la Beca de Alimentación estudiantil, ($279.967 millones), alcanzará para aumentar la beca en 5.000 pesos hacia junio de 2023, cuando los precios hayan devaluado ese monto más de lo insuficiente que es hoy para una buena alimentación. Si el dinero gastado en Carabineros se invirtiera en educación, congelaran el precio de las matrículas y disminuyeran el costo de los aranceles acorde a la inflación, podríamos hablar de un mejor pie para les estudiantes precarizados.
Pero el giro a derecha es evidente, incluso aunque se revista el gasto fiscal en las fuerzas represivas con frases “dignas” como; “variante al estado de excepción” o seguridad ciudadana.
La Alianza está gobernando para los grandes empresarios con todo el apoyo de la ex concertación y sus pilares, parecen sostener sus jugosas ganancias; el vocero de la Coordinadora No+AFP se refirió en duros términos a la reforma presentada por el gobierno acusando que “profundiza el abuso contra los trabajadores y se mantiene el desvío de cotizaciones al gran empresariado”. y los estudiantes precarizados denunciamos que sus promesas salidas de la mesa de negociación del gobierno junto a la Confech son pura venta de humo.
Es necesario fortalecer la articulación del movimiento estudiantil, retomando las asambleas de base y exigiendo a la Confech y al Congreso Fech que estén al servicio de las necesidades de les estudiantes, de cara al momento económico y a derecha que enfrentamos cada día más, el ejemplo de las coordinadoras secundarias es clara en este sentido, buscando coordinarse entre colegios del centro y comunas como la Cisterna o Puente alto, bajo un programa secundario contra la educación de mercado y el costo de la vida.
Pero esto no puede quedar solo como un ejemplo sino como un camino a seguir, en perspectiva de un 2023 donde no confiemos en el gobierno para cumplir nuestras demandas, ni en gobiernos de derecha, ni de la ex concertación ni de la “nueva alianza” que no tiene nada que ofrecer a los sectores populares sino en la fuerza de estudiantes junto a trabajadores para establecer prioridades.