Este domingo 10 de enero sesionó la CONFECH en la casa FECh, ubicada en Santiago, para discutir principalmente las discrepancias que se tienen frente al borrador que entregó el gobierno de la Nueva Mayoría y cuáles serían los próximos pasos a seguir del movimiento estudiantil. Todo parece prometer que este 2016 será de movilización y lucha.
Lunes 11 de enero de 2016
Los pasos del Gobierno
Hasta ahora, la reforma que ha propuesto el Gobierno en materia de gratuidad en la educación superior ha generado un amplio debate en todos los sectores de la población chilena. Esto debido a que el primer paso del Gobierno fue el de entregar gratuidad mediante becas, lo que se aleja profundamente de las demandas de los estudiantes, es decir, educación gratuita 100% financiada por el Estado para todos y todas. La intención de dividir el proyecto de gratuidad en dos (adelantar una parte mediante becas y otra en un proyecto general), si bien, efectivamente dio el beneficio a aproximadamente 200.000 estudiantes, fue también un anticipo del carácter que tendría la reforma.
De esta manera, tras las reuniones que tuvo la CONFECH con el MINEDUC se pudo vislumbrar que había puntos de claro desacuerdo. En primer lugar, la exigencia de que se pusiese fin al lucro no está propuesta en su totalidad, es más, en IP’s y CFT’s aún estaría permitido que esto se llevara a cabo. En segundo lugar, el eje de democracia también ha sido cuestionado puesto que el borrador que entregó el Gobierno no pone como pre-requisito a las universidades que quieran entrar a la gratuidad, el hecho de que haya la triestamentalidad mínima en las casas de estudio.
En tercer lugar, la gratuidad solo sería para la duración nominal de la carrera, por lo que aquellos estudiantes que se retrasasen estarían obligados a pagar los años que quedasen fuera de esta nominalidad.
Lo cierto es que el Gobierno no parece tener un mayor interés en incluir a los estudiantes de la creación de la reforma educativa. Hasta ahora ni siquiera ha extendido una nueva invitación a sesionar en una mesa para discutir los aspectos de esta y tampoco fue capaz de reflejar las demandas estudiantiles, siendo que hubo mesas pre legislativas durante todo el año con las direcciones de la CONFECH. Si bien, la propuesta de proyecto final aún no ha visto la luz, el borrador entregado ya permite ver cuál será la vía que tomará esta reforma.
Críticas y cuestionamientos al interior de la CONFECH. Tomando posiciones por presión
Mientras el CONFECH sesionaba, surgieron diversas críticas que cuestionaban cuánto estaba convocando realmente el organismo estudiantil en vista a las últimas marchas que no llegaron a ser tan masivas como las que había logrado convocar en tiempos pasados. La crítica surgía por el actuar burocrático que han tenido las direcciones de la Confederación al tomar determinadas decisiones por arriba y no hacerlas pasar a través de las asambleas de base. Expresión de esto fue subirse a las mesas pre-legislativas sin mayor consulta. Esta misma estrategia de apostar a las mesas de negociación, en vez de la movilización, que fue sostenida principalmente por el llamado “bloque de conducción” (Izquierda Autónoma, Unión nacional estudiantil e Izquierda Libertaria) y las Juventudes Comunistas, también fue ampliamente criticada por los nulos resultados que tuvo.
También fue criticado el hecho de que las direcciones actuales conciban como un aliado para ciertos aspectos de la reforma a los rectores de las universidades. Esto debido a que muchas de estas autoridades son aquellas que mientras tratan de
"pintar de izquierda", alegando por aspectos de la reforma, son los mismos que realizan persecuciones políticas a estudiantes y trabajadores de la educación, ejerciendo el autoritarismo universitario con impunidad en las casas de estudio.
A pesar de todo, la presión y la situación política (estar ad-portas de la reforma y una mayor cantidad de federaciones de izquierda más radical) ha hecho que muchas de las organizaciones de la CONFECH tengan que tomar un discurso más radicalizado y se vean en la obligación de tener que hacer pasar las discusiones por las asambleas de base. ¿Será este un cambio en la estrategia de cómo enfrentar al Gobierno? La verdad solo se verá a la hora de actuar, por lo que es urgente impulsar la unidad en la acción entre las organizaciones de izquierda, Federaciones y sectores de la sociedad -como los trabajadores y profesores- para así conquistar la educación que queremos y necesitamos.