La sesión de este miércoles se extendió por más de 10 horas. Las diputadas y diputados del Frente de Izquierda denunciaron con dureza el proyecto de ajuste. Fuera del Congreso hubo un intento represivo contra asambleas barriales, organizaciones sociales y sindicales combativas y la izquierda. Sin embargo, no logró imponerse y la manifestación continuó en la calle. Además, hubo movilizaciones en muchísimas ciudades del país. La pelea sigue mañana jueves. Es más necesario que nunca que la CGT llame a un paro nacional como parte de un plan de lucha.
Miércoles 31 de enero de 2024 21:58

Pasadas las 21.30 h de este miércoles, luego de una jornada extensa la Cámara de Diputados pasó a cuarto intermedio hasta este jueves al mediodía. A esa hora debería continuar la discusión alrededor de la cuestionada Ley Ómnibus.
La jornada volvió a dejar en evidencia el alineamiento entre el Gobierno de Milei y la oposición cómplice integrada por el PRO, la UCR y el bloque Hacemos Cambio Federal, que encabeza el peronista Miguel Ángel Pichetto. Junto a otros espacios menores, estos fueron los encargados de darle el quórum para empezar a sesionar, pasada las 10.30h de la mañana.
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Como ocurre en otras ocasiones, la sesión inició con homenajes y las llamadas cuestiones de privilegio. En este momento, muchos diputados y diputadas de la oposición cargaron tanto contra el presidente de la nación como contra Martín Menem, titular de la Cámara Baja. Las críticas llegaron por la forma en que se dio la discusión alrededor de la Ley Ómnibus, así como por las acusaciones y ataques lanzadas por Javier Milei contra los legisladores y legisladoras.
Una de las voces más críticas fue la de Myriam Bregman que planteó una moción de privilegio “contra el presidente Javier Milei por sus dichos: habló de coimas primero, luego de valijas y valijeros, incluso indicó sectores, habló del tabaco biodiesel, aceiteras. Entonces nosotros no podemos comenzar esta sesión como si no pasara nada”.
Casi de inmediato llegó el escándalo. Tomás Agote, un autodenominado “emprendedor” partidario de Milei, empezó a gritar e insultar a Bregman desde el palco. El repudio se hizo unánime y lo obligaron a retirarse.
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A lo largo de toda la jornada, el debate mostró claramente las posiciones encontradas entre el oficialismo y sus aliados y una oposición que se concentró en Unión por la Patria y el Frente de Izquierda Unidad.
En diversos momentos del debate tomaron la palabra Nicolás del Caño, Christian Castillo, Alejandro Vilca (PTS-FITU) y Romina del Plá (PO-FITU) para denunciar el ajuste en curso; los ataques que implica la Ley Ómnibus a la educación pública y al ambiente; la enorme irresponsabilidad que implica votarle superpoderes a Milei y el ataque que estas normas significan contra la clase trabajadora y sus derechos.
En particular, la izquierda se mostró combativa en los discursos dentro del Congreso al mismo tiempo que salió a la calle cuando empezó el operativo represivo contra las organizaciones sociales, sindicales y políticas que protestaban contra la Ley Ómnibus. Sufrió, incluso, las agresiones de las propias fuerzas represiva. Alejandro Vilca fue gaseado por la Prefectura. Al volver al recinto, denunció lo que había ocurrido y volvió a insistir en que no se podía sesionar en esa situación. Un rato antes, Myriam Bregman había denunciado esa misma actitud represiva.
El enorme operativo represivo montado provocadoramente por Patricia Bullrich buscó impedir cualquier protesta contra la Ley Ómnibus. No lo logró. A pesar del hostigamiento, los empujones y los golpes, la manifestación se mantuvo hasta entrada la noche. Además, el gobierno no pudo nunca normalizar el tránsito sobre la Avenida Rivadavia, una de las calles más importante de la Ciudad de Buenos Aires.
La manifestación se extendió a lo largo de gran parte de la jornada. Inició cerca del mediodía y en el medio de un calor agobiante empezaron a concentrarse las organizaciones piqueteras y la izquierda. Más tarde, como lo habían consensuado en reuniones de coordinación, llegaron asambleas barriales de distintos puntos de CABA y del AMBA. También sectores de la cultura y el sindicalismo combativo. Contra todos ellos se dirigió el enorme operativo.
La pelea sigue este jueves. Desde las 12 volvería a sesionar la Cámara de Diputados. El cuarto intermedio tiene una finalidad: que el Gobierno y la oposición cómplice sigan negociando el proyecto de la Ley Ómnibus. El mamarracho evidenciado en el Congreso tiene una de sus expresiones más obscenas en el hecho de que no se sabe sobre qué se discute.
Y sigue en las calles. Las organizaciones sociales, el sindicalismo combativo convocan a concentrar nuevamente a las 18 h. Es necesario que la movilización sea muchísimo más amplia y potente. Las organizaciones cercanas al kirchnerismo y el peronismo tienen la obligación de movilizar. Los sindicatos que responden a esa orientación (como las CTA) tiene que discutir como lanzar un nuevo paro nacional como parte de un plan de lucha. Por su parte, la CGT no puede volver a la pasividad. Tiene que llamar al paro nacional como parte de un plan de lucha que lleve a enfrentar y derrotar el conjunto del plan de ajuste.