José Manuel Franco, figura clave de la federación del PSOE en Madrid y afín desde el principio a Pedro Sánchez, fue el responsable político de prohibir las manifestaciones del 8M, así como otras muchas manifestaciones de protesta. Ahora pasa a hacerse cargo del Consejo Superior de Deportes, recompensa con un nuevo cargo de responsabilidad tras hacer el trabajo sucio contra la protesta social del Gobierno “progresista”.
Jaime Castán @JaimeCastanCRT
Martes 30 de marzo de 2021
Las elecciones en Madrid están implicando una restructuración de cargos en los aparatos políticos de los partidos. Ya hemos visto las recolocaciones en Unidas Podemos tras el giro de Pablo Iglesias, y el PSOE está haciendo lo propio. Dentro de una de estas recolocaciones, Irene Lozano, hasta ahora secretaria de Estado de Deportes, es sustituida por José Manuel Franco para pasar a la lista de Ángel Gabilondo para las elecciones del próximo 4 de mayo.
Franco, de la camarilla de Sánchez, ha sido figura clave no sólo en la federación “socialista” de Madrid, sino como delegado del Gobierno de la comunidad durante las movilizaciones del 8M tanto del 2020 como del 2021. Al comienzo de la pandemia todo el espectro de la derecha criminalizó a las mujeres movilizadas en la manifestación del pasado año como responsables de la propagación del Covid, una excusa para una auténtica campaña antifeminista y también para atacar al Gobierno. El propio Franco al permitir entonces la manifestación, tuvo que responder judicialmente por esta campaña en una causa que se archivó finalmente.
Un año después, para no dejar margen a la derecha, el propio Franco y su Gobierno “progresista” han sido más fachas que nadie y directamente prohibieron todas las manifestaciones del 8M en Madrid, sumándose a las criminalizaciones y a las campañas antifeministas de la derecha reaccionaria. Esto a pesar de que el propio movimiento feminista madrileño planteaba descentralizar y reducir las aglomeraciones, así como todo tipo de medidas de seguridad en los preparativos de los días previos a la movilización.
Un hito más que se suma al legado represivo de Franco al frente de la delegación, ya que, durante estos meses de pandemia, ha estado prohibiendo movilizaciones de la izquierda en la capital del Estado mientras se permitían actos de la extrema derecha. Un cargo que es nombrado por el Gobierno central y por lo tanto de su responsabilidad política, no de la Comunidad de Madrid de Ayuso, como una parte de la “izquierda” afín al propio Gobierno del PSOE y Unidas Podemos nos pretendía hacer creer.
El gobierno "progresista" prohíbe movilizaciones a la izquierda social. Al mismo tiempo que no toman las medidas urgentes para las mayorías sociales, quieren asegurarse de que no podamos protestar. ¡Tenemos que tomar las calles!#En2minutos@CRTorg @iDiarioES pic.twitter.com/I8eUdXOsWu
— Lucía Nistal (@Lucia_Nistal) February 8, 2021
Lejos de quedarse pasivas, las compañeras de la agrupación de mujeres Pan y Rosas salieron a las calles este 8M en Madrid junto a miles de mujeres más, para desafiar las prohibiciones de Franco y a los cuerpos policiales de Marlaska. Dos compañeras fueron identificadas y criminalizadas por la policía en una de las movilizaciones autoconvocadas aquel día.
[VERGÜENZA] La Policia del gobierno "progresista" identifica a nuestras compañeras @josefinamar14 y @ClaraMallo al acabar la manifestación del #8M en #Madrid. pic.twitter.com/yKvr6TYhQp
— IzquierdaDiario.es (@iDiarioES) March 8, 2021
Ahora Franco, tras un trabajo sucio “bien hecho”, es colocado por Sánchez en la secretaría de Estado de Deportes, apartándolo de las críticas por su actuación al frente de una represión que le ha conllevado mucho desgaste político a él y a este Gobierno “progresista” del PSOE y Unidas Podemos. Así, un nuevo cargo para Franco como recompensa y un recambio para que mientras tanto, una buena parte de la “izquierda” siga negando el aumento de la represión política del Gobierno.