Se activan distintas movilizaciones de carácter democrático a lo largo y ancho del planeta, poniendo en la palestra el cuestionamiento al autoritarismo universitario y la discriminación al interior de los planteles universitarios, tanto racial como económica: un golpe directo a la educación al servicio de los ricos y poderosos.
Jueves 12 de noviembre de 2015
Este lunes el rector de la Universidad de Missouri (EEUU), Tim Wolfe, dimitió, tras meses de movilización que tuvieron su clímax hace un par de semanas. Todas las manifestaciones organizadas en dicha institución, apoyadas por funcionarios y académicos, tenían un mismo carácter: detener los ataques de corte racista en la universidad, y denunciar la falta de respuesta por parte de las autoridades.
Es sabido que desde hace un año aproximadamente se ha vuelto a poner en discusión en una de las potencias mundiales más importantes el problema racial, debido a los múltiples asesinatos brutales por parte de la policía estadounidense a jóvenes negros, haciendo visible que en realidad la brecha social entre negros y blancos, que marcó la historia civil del país norteamericano, no ha sido superada ni por los gobiernos más progresistas, ni siquiera teniendo un presidente negro. Es así, como las y los estudiantes afroamericanos quieren poner en tela de juicio la supuesta libertad e igualdad de derechos en Estados Unidos.
En Sudáfrica,desde octubre vienen intensificándose las protestas estudiantiles en contra de los aumentos a las matrículas universitarias, en un país con un sector muy empobrecido, la necesidad de la educación gratuita se comienza a poner en el centro como demanda política. De hecho, el 23 de octubre fue la manifestación más grande en el país africano desde que se puso fin al régimen del apartheid.
Y no solamente es en Sudáfrica donde se está cuestionando más profundamente la educación de mercado, sino también en Europa: en Grecia, donde el 2 de noviembre se protagonizaron grandes jornadas de protesta en el centro de Atenas contra las reformas de recorte de presupuesto a la Educación pro parte del gobierno de Syriza; y en Inglaterra, donde los estudiantes universitarios se movilizaron de forma masiva el 5 de noviembre, bajo consignas como "Educación libre y gratuita: ni barreras, ni fronteras ni comercio”.Este movimiento exige, además, el acceso gratuito a la educación superior para todo el mundo.
Es imposible no recordar el movimiento estudiantil de la década de los 60’s en todo el mundo, donde el paso “de la sala de clases a la lucha de clases” fue muy profundo, y en los 70’s la lucha contra la política imperialista de guerra. En los 60’s, significó revueltas importantes que hicieron tambalear regímenes como en Francia el 68, siendo los estudiantes quienes tensionaron la situación política, saliendo a luchar junto a los obreros y los inmigrantes.
Fue una de las primeras demostraciones de rebelión de la juventud contra lo establecido, contra la moral conservadora imperante y mirando con simpatía ideologías de carácter libertario y anticapitalistas. Es por ello que no podemos restarle valor al poder que tiene el movimiento estudiantil a lo largo del planeta: el potencial de hacer con sus cánticos y protestas por los derechos democráticos, despertar al leviatán capaz de derrotar a los ricos y poderosos: la clase trabajadora.
La situación política y económica actual va a seguir tensionándose en todo el globo terráqueo, que en nuestro país se expresó en el movimiento estudiantil el 2011 con un conflicto que sigue en pie: la gratuidad en la educación.
Es entonces que nosotros como estudiantes universitarios y secundarios tenemos que empezar a cuestionarnos cuál será nuestro rol; como jóvenes, como estudiantes, tenemos el tiempo y las herramientas para abrir los cuestionamientos a la sociedad de clases, y tenemos también la tarea de ligarnos a los trabajadores, para lograr hacer caer la educación de mercado.