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Red Internacional
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Precarización. El día de inventario: trabajo extra que no se paga

Los patrones obligan a los trabajadores a laborar tiempo extra, sin que esas horas sean remuneradas.

Martes 17 de julio de 2018

El día del inventario en los trabajos muchas veces se obliga a millones a trabajar "tiempo extra" sin que esto se refleje en el salario. Se realiza en algunos casos una vez al semestre o al cuatrimestre; en otros centros de trabajo, hasta una vez al mes.

En decenas de miles de negocios, en todas las latitudes del país existen los famosos ‘días de inventario’, aunque su regularidad cambia dependiendo del establecimiento. Lo que es común es que obligan a millones de trabajadores a laborar más, ya sea en una mayor carga de tarea en tu mismo horario o en la extensión de la jornada de trabajo hasta en 4 y 5 horas, sin ningún tipo de pago de este tiempo excedente.

Esta práctica es ampliamente ejercida por la mayoría de establecimientos de comida, centros comerciales, tiendas de la más alta variedad como Sanborns, Liverpool, Suburbia, etc., en las cuales, sin ningún tipo de pago y por fuera de los marcos legales, se obliga a los trabajadores a laborar de manera totalmente gratuita a las patronales que se embolsan millones de estos métodos.

"En el restaurante donde trabajo los días de inventario son de quedarme hasta las 5 de la mañana cuando mi horario normal era media noche."

  •  Trabajadora de sector servicios de alimentos en la CDMX
  • La manera de operar es variada. En algunos establecimientos esta tarea es asumida por los puestos más bajos aunque la gerencia sea la que tenga que realizar estas tareas y finalmente se apropia formalmente del trabajo. Sin embargo, en algunos casos es la propia gerencia, aunque no se encuentra muy por encima de los de menor ingreso, quien asume estas tareas sobre todo cuando se tratan de materiales más delicados o de más alto valor.

    "Prácticamente yo hago todo el trabajo y mi gerente llega y firma la hoja como si ella lo hubiera hecho."

  •  Trabajadora de óptica en Guanajuato
  • Los salarios de quienes se ven forzados a realizar estas actividades no alcanzan para la canasta básica, además de que en muchos casos se trata de madres solteras, quienes son el principal sostén económico de sus respectivos hogares, son orilladas a tener que soportar estas condiciones ante amenazas de despido en caso de oponerse.

    "Los días de inventario muchas veces me ha tocado hacer mi trabajo cotidiano y además esas tareas extras en el mismo horario. Un día de esos tenía una cita médica que no podía cancelar, pensé que no podría llegar pero no sé cómo lo logré."

  •  Trabajadora de la salud en Puebla
  • Aunque una gran cantidad de establecimientos en la capital y las principales ciudades del país cuentan con sindicatos, éstos no solo parecen estar totalmente borrados de la cotidianidad laboral de los centros de trabajo, sino que en caso de "escuchar" o enterarse del asunto mantienen una actitud de completa negación y por lo tanto, complicidad de que se desarrollen estas prácticas.

    Las y los trabajadores que todos los días nos levantamos para hacer funcionar el país y el mundo entero, tenemos el desafío de organizarnos de forma independiente en nuestros centros de trabajo para que la riqueza que producimos no la acumulen unos cuantos.

    Recuperar los sindicatos, para que estén al servicio de las necesidades y demandas de los trabajadores debe ir acompañado de abrazar las demandas de los sectores más precarizados. ¡Nuestras vidas valen más que sus ganancias!