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Red Internacional
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ESPACIO ABIERTO // JUJUY CENSURA. El efecto mariposa

Algunas reflexiones ante el intento de censura por parte de las autoridades en el profesorado de Artes Visuales

Sábado 27 de junio de 2015

El día 25 de junio llegamos a las 20hs al profesorado de artes visuales para invitar a todos a la jornada cultural que proponemos para este sábado por día del orgullo LGTB. Nos ubicamos en el hall de entrada (tal como lo hicimos para organizarnos hacia la marcha #ni una menos y para la marcha del 24 de marzo) con una mesa, pinturas, pinceles, afiches y volantes de invitación. Comenzamos a pintar carteles y mariposas con compañeros estudiantes de artes visuales, teatro y artistas del Frente; pegamos cuatro afiches (tamaño A4) en uno de los laterales de entrada y ahí comenzó el problema.

Se nos acercó el coordinador, profesor Omar García Romano, quien también trabaja en la Secretaría de Cultura - increpándonos de mala manera desde el principio – a decirnos que no podíamos pegar un afiche sin autorización de la rectora o alguna autoridad del establecimiento, y que el problema no era el afiche en sí, sino el contenido. Continuó exigiéndonos que retiremos el afiche, a lo que nos negamos, y entonces nos dijo que teníamos que retirarnos nosotros del lugar sino queríamos que nos hagan sacar, llamando la atención del policía que está de guardia en la puerta. Volvimos a negarnos argumentando que era nuestro derecho expresarnos y qué problema puede haber con un mensaje contra la discriminación y directamente en una actitud violenta y amenazante llamó por celular a la rectora. Cortó y se fue del lugar. Toda esta situación fue tan tensa que lo comentamos con los compañeros que estaban en el momento con nosotros y luego con estudiantes y docentes de cuarto año intercambiando opiniones y posturas sobre lo sucedido recientemente. Pero eso no fue todo…

Llegaron todos juntos la rectora Prof. Azucena Montoya, la vice-rectora Isabel Mamaní; el Prof. Sebastián Orellana, coordinador de C.I.P.E. y el Prof. Horacio Orellana. Nos rodearon en la mesa planteándonos que estaban informados sobre una situación, pero querían saber en verdad qué había sucedido. Lo explicamos pero no lo entendieron y sin dejarnos hablar intentaron por todos los medios justificar el accionar violento y el intento de echarnos por parte del prof Romano, planteando entre otras cosas:

-que ellos tienen que saber quién entra, sale o permanece en el lugar.

  •  que ellos “no se niegan” a que estemos ahí y comparten las acciones pero que debemos pedir autorización mediante una nota o informar sobre todo lo que hagamos.
  •  increparon a una compañera nuestra y estudiante del profesorado al mejor estilo interrogatorio, preguntándole nombre completo, curso, orientación. Y luego fueron a buscar a la preceptora de primer año para que sepa quién era.
  •  después intentaron decirnos que podíamos hacer todo aquello que tengamos ganas, pero coordinando con las autoridades, con el prof del CIPE, y que si trabajamos junto a ellos, estaríamos “re-incluidos”.

    Demás está decir que no llegamos a un acuerdo, mientras la condición para alcanzarlo sea obedeciendo las órdenes de quienes son autoridad. No existió ningún diálogo, fue un intento de sacarnos, de impedir nuestra expresión y encima de “marcar” a una compañera. Además, al finalizar esta situación, muchos estudiantes, colegas y docentes, nos preguntaron qué había pasado porque les suspendieron las actividades por “Razones de seguridad”, y debían desalojar el establecimiento. Parece increíble pero así fue.

    ¿Cuál fue y es nuestra postura al respecto?

    Creemos que tenemos el derecho a expresarnos sin pedir permiso, a volcar nuestras ideas en un volante sin ninguna nota mediante, porque se trata de una institución pública, en donde los estudiantes tenemos derecho a expresarnos. Porque es derecho democrático de los estudiantes no solo la expresión artística como pintar en una escuela de artes visuales, sino la de las ideas y la posibilidad de organizarnos. Es un derecho ganado por la lucha, la desaparición y la muerte de miles de estudiantes que, como nosotros, se expresaron por las causas que les parecen justas en todo el mundo y a lo largo de la historia.

    También tenemos derecho como estudiantes y artistas a organizarnos en forma independiente de las autoridades, porque no queremos ejercer nuestros derechos según los marcos impuestos desde arriba hacia abajo. Y también porque tenemos derecho a ser críticos de organismos como el CIPE que busca de ser la única alternativa para canalizar la organización de los estudiantes ya que tiene una clara política afín al gobierno nacional y provincial (P.J.), responsables de la terrible situación de la educación pública y teñida de intereses que exceden totalmente un problema por un afiche de mariposas. Más aún cuando estas mismas autoridades son denunciadas por designar cargos administrativos a dedo, y de intentar censurar la asamblea de los docentes que luchan por el arte en la educación, ante el intento del gobierno de Fellner de recortar las horas de arte en las escuelas.

    Así es como el efecto mariposa se hizo sentir, aunque vaciaron el profesorado a la fuerza, no nos pueden vaciar de ideas, para alzar el vuelo no hacen falta alas. Vamos a seguir por la simple y a la vez más importante razón: que no pueden hacernos olvidar que todos los derechos (los de la comunidad LGTB por ejemplo o de las mujeres y los trabajadores) se conquistaron con lucha y organización en las calles y no con favores de presidentes ni autoridades. Y desde nuestro lugar, que pareciera tan chiquito, no vamos a permitir que pisoteen lo que es nuestro y nunca más nadie nos lo va a quitar.