Salta a la luz el temario realizado por el Ministerio de Defensa y el de Educación para llevar el adoctrinamiento patriótico a las aulas de primaria.
Aníbal Maza Zaragoza
Viernes 9 de marzo de 2018

La reciente entrada en vigor del pacto acordado entre los ministerios de Educación y Defensa del 15 de diciembre de 2015 ha hecho saltar las alarmas sobre las políticas educativas del Gobierno. Esta semana pasada se dio a conocer el borrador del proyecto para la asignatura de currículo de las asignaturas “Valores Sociales y Cívicos” en Primaria que consta de 10 temas y 240 páginas.
Esta asignatura se plantea como la alternativa a religión. Estos acuerdos también incluían cambios en la asignatura “Valores Éticos” en Secundaria, en la que se educará en “mejorar el conocimiento de la seguridad y la defensa en los distintos niveles educativos”. Aunque actualmente carecemos de datos sobre los borradores que de la asignatura en secundaria.
El organismo que ha elaborado los borradores para el temario de la asignatura ha sido el Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa (CNIIE), que depende del Ministerio de Educación y actualmente está elaborando los temarios para la secundaria.
Por el momento, el Ministerio de Defensa ha afirmado que estos contenidos no se van a incorporar de forma obligatoria, sino que "Es una sugerencia de propuesta para que los centros, si lo estiman oportuno, utilicen para semanas temáticas que versen sobre las Fuerzas Armadas o apoyen el contenido de Valores". El Ministerio de Educación no ha aclarado nada al respecto, aunque es probable que se establezcan un sistema de incentivos económicos a los colegios para impulsar este proyecto como ya se hace con las actividades de la Policía en centros educativos
Por otro lado, ambos Ministerios han afirmado que parte de los contenidos que se proponían en el borrador ya estaban incluidos en la polémica LOMCE para las alternativas a Religión.
Formación del Espíritu Nacional 2.0
Las unidades recogidas en el temario son los siguientes:
1. Convivimos todos
2. Respeto y me respetan.
3. Los soldados y los marineros. Mi equipo.
4. La defensa al servicio de la paz en el mundo.
5. Amenazas que ponen el peligro nuestros valores.
6. No tengo miedo, me protegen
7. Los símbolos nacionales
8. Trabajan para ayudarme
9. ¡Vamos de misión!
10. Las Fuerzas Armadas y fuerzas y cuerpos de seguridad de España
El proyecto plantea actividades como cantar el himno de la Policía Nacional, los de varios cuerpos del ejército. Asimismo, se plantea la exaltación de los símbolos nacionalistas como el escudo, la corona y el dios católico a través de actividades como la siguiente:
“Izamos la bandera 3º y 4º Ed. Primaria: Visionaremos el vídeo del enlace, para observar el izado de bandera en todos los lugares del planeta donde se encuentran las Fuerzas Armadas españolas. En este caso es Irak.
Posteriormente los alumnos/as buscarán en internet otros lugares donde las Fuerzas Armadas realizan su trabajo. Harán una banderita y la colocarán en el mapa que les hemos dado señalando los lugares indicados.
Posteriormente, por grupos elegirán una misión y buscarán cuál es la función que realizan las Fuerza Armadas en ese lugar.”
El terrorismo aparece de forma reiterada en contenidos y actividades, en unos ejercicios que buscan inculcar miedos irracionales a los niños. Recuerda vivamente a los ejercicios de refugio ante bombardeos que se hacían en las escuelas de EEUU en los años 50 que traumatizaron y sembraron el terror en una generación.
También nos encontramos con algunas referencias a la constitución del 78: “La libertad de expresión y opinión: en algunas zonas de nuestro planeta las personas no pueden decir libremente lo que piensan o lo que opinan, ni mucho menos escribirlo o difundirlo, porque pueden ser encarcelados por no pensar lo mismo que sus dirigentes o que las personas que tienen controladas las zonas en las que viven”. Irónicamente, estas afirmaciones bien podrían plantearse para el Estado Español.
Estas reformas educativas promueven el adoctrinamiento nacionalista español tradicional y la obediencia al régimen del 78, además de valores militaristas e imperialistas que redundan en beneficio de la oligarquía gobernante. Pretenden crear una base social amplia para instituciones de carácter represivo que aún están muy ligadas a la dictadura franquista o el fascismo en el imaginario popular.
El ejército, que se había mantenido al margen del desgaste del régimen en los últimos años, ha empezado a ver cómo se resquebraja la falsa imagen de ONG que se labraron durante los años 90 y especialmente a raíz de la Guerra de Yugoslavia (1991-2001). Hasta hace unos 5 años el desgaste de la corona (jefatura suprema del ejército, no lo olvidemos) no parecía haber afectado mucho a la institución en conjunto.
La aparición de oficiales como Luís Gonzalo Segura que en varios libros como el “Libro negro del ejército español” han expuesto parte de la corrupción y el legado franquista presente en el ejército del Estado. “Tenemos un ejército franquista” aseveró el teniente, dentro de sus tendencias socialdemócratas militaristas.
Asimismo, han ido saliendo a la luz las denuncias de algunas militares que fueron violadas como en el caso de la “manada” militar del cuartel de Boadilla o acosadas sexualmente como la capitana del ejército de Tierra Zaida Cantera que afirmaba: "Si mi superior me viola, tengo que denunciar a mi superior a través de mi superior".
Este endurecimiento de la propaganda pro-régimen en el sistema educativo bien podría estar allanando el camino a una eventual restauración del servicio militar obligatorio en el Estado Español, cosa que ya se están planteando potencias de la UE como Francia.
Estas medidas que responden sobradamente a las exigencias de mayores aportes militares a la OTAN por parte de los países europeos que viene planteando EEUU en los últimos años. Unas políticas que seguramente responden a una futura escalada de las intervenciones militares imperialistas por parte de la Alianza Atlántica.
Hoy más que nunca se revela necesario pelear por una educación pública, laica y de calidad, y que no se dedique a ser una máquina de propaganda burguesa ni a hacer de la juventud mano de obra barata o futura carne de cañón para las guerras de los imperialistas. Este cambio únicamente será posible bajo el control de estudiantes y trabajadores de la enseñanza. También es urgente levantar un movimiento antiimperialista desde la juventud, que combata la guerra y la xenofobia que aumenta en Europa.