Tras la autoproclamación de Guaidó como presidente de Venezuela y el posterior apoyo de Estados Unidos y distintos gobiernos afines al golpe de estado, Washington nombra a Elliott Abrams como emisario para restaurar la democracia en Venezuela.
Lunes 28 de enero de 2019 11:48
Mike Pompeo, jefe de la diplomacia estadounidense, nombro Elliott Abrams, uno de los hombres claves tras el golpe de Nicaragua y El Salvador, como enviado para dirigir los esfuerzos del país imperialista sobre Venezuela.
En este sentido, Pompeo declaró: "Elliott Abrams se suma para liderar nuestros esfuerzos sobre Venezuela. Su trabajo crítico se iniciará de inmediato. Mañana viajará conmigo al Consejo de Seguridad de la ONU, donde Estados Unidos convocó a una reunión que estaba pendiente para instar a otras naciones a apoyar la transición democrática de Venezuela".
Y agregó: “Elliott será un verdadero activo para nuestra misión de ayudar al pueblo venezolano a restaurar por completo la democracia y la prosperidad en su país”.
¿Quién es Elliott Abrams?
Abrams, es un conocido diplomático de Estados Unidos, defensor acérrimo de las políticas intervencionistas y asesinas del imperialismo, quien trabajó anteriormente en los Gobiernos de los presidentes Ronald Reagan, George H.W. Bush y George W. Bush.
Elliott Abrams ha estado implicado en múltiples escándalos durante su carrera. Fue condenado por “Irangate”, que se llevo a cabo durante el mandato de Reagan, donde EEUU vendió armas al régimen iraní en la guerra contra Irak para financiar el conflicto bélico y fortalecer su negocio económico con el petróleo. Además, como mencionamos anteriormente fue uno de los hombres clave tras el golpe de Nicaragua y el Salvador donde justamente había sido encargado de “restaurar la democracia” en los países anteriormente mencionados.
En el año 2002 Abrams fue unos de los funcionarios imperialistas que estuvo detrás del fallido golpe en Venezuela que intentó derrocar a Hugo Chávez.
Actualmente, Abrams declaró que EEUU estaba buscando obtener los recursos financieros para que el titular de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, quien se autoproclamó presidente "encargado" del país caribeño, actúe como mandatario interino.
Con la designación de Elliott Abrams se puede observar una política clara del imperialismo para intervenir en Venezuela, ya que no es casualidad que nombren como emisario a un diplomático implicado en diferentes procesos golpistas en Latino América.
Esto expresa la profundización de la política intervencionista de parte de EEUU, que traerá más hambre y miserias al pueblo trabajador de Venezuela. Porque ninguna salida democrática puede ser mediante la intervención imperialista de EE.UU por la mano de Guaidó, ni de Elliott Abrams. Un golpe de Estado no entregará ninguna garantía democrática para el pueblo trabajador venezolano.
Para superar el gobierno de hambre y autoritario de Nicolás Maduro y cerrarle las puertas al imperialismo golpista yanqui, es que se hace necesaria una salida propia del pueblo trabajador venezolano a través de una Asamblea Constituyente, Libre y Soberana basada en su propia movilización.