Ángela Merkel advierte a Cameron que su plan de poner un límite a la inmigración ‘no es negociable’. La inmigración se ha convertido en una pieza clave para negociar la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea.

Alejandra Ríos Londres | @ally_jericho
Jueves 6 de noviembre de 2014
Las autoridades del gobierno británico le restaron importancia a las advertencias de la canciller alemana, Ángela Merkel, de que prefería que Gran Bretaña se fuera de la Unión Europea antes que limitar el ingreso de ciudadanos de la eurozona.
Según informara la revista Der Spiegel, Merkel le habría advertido personalmente a Cameron de las consecuencias de su intención de reducir el acceso de ciudadanos durante la reunión cumbre de la UE de octubre. Un portavoz de la canciller alemana declaró: "No se puede eliminar el principio de libre acceso dentro de la Unión Europea" y agregó que “la libertad de movimiento no se podía negociar” para Alemania.
El euroescepticismo del gobierno británico irrita a Berlín que está preocupada por las propuestas de Cameron que plantean poner un ‘freno de emergencia’, un tope máximo o una cuotas para las inmigración procedente de los países de la UE, en particular de mano de obra no cualificada.
Para Berlín, toda medida en este sentido socavaría la libertad de movimiento, un principio ‘central’ de la Unión Europea. En la cumbre europea la canciller fue contundente al responderle a Cameron: ‘Con eso no se juega’, le dijo.
Pero en el Reino Unido hay voces que piden trazar una "línea roja" en las nuevas negociaciones con la UE para que el país pueda volver a tener control de sus propias fronteras. A su vez, Cameron quiere presentar sus planes concretos antes de Navidad. No es para menos, el gobierno de Cameron necesita recomponerse para las elecciones generales de mayo de 2015 luego del golpe que representó el referéndum en Escocia y de perder a dos diputados que desertaron a favor del xenófobo y racista UKIP.
El Ukip de Nigel Farage convirtió a la inmigración en tema en su bandera electoral y está girando a la derecha la agenda política tanto la de los conservadores como la de los laboristas. La deserción de dos sus diputados y el éxito de UKIP ha empujado al líder de los conservadores a presentar una agenda dura en inmigración ante las próximas elecciones de mayo de 2015. Presionado por el ascenso del UKIP (Partido de la Independencia del Reino Unido), el primer ministro británico David Cameron estudia imponer cuotas y poner en marcha un sistema de "puntos" para inmigrantes de la Unión Europea.
"Necesitamos pasar a la acción para tener un control efectivo de la inmigración" dijo Cameron, de paso por Rochester y Strood, donde el partido tory podría perder una nueva banca en favor del candidato de UKIP si resulta reelegido el desertor Mark Reckless. A principios de octubre el ex conservador Douglas Carswell se convirtió en el primer diputado nacional en Westminster del partido euroescéptico, luego de prometer mano dura contra la inmigración. Según los últimos sondeos, el Ukip se ha convertido en el tercer partido británico con el 19% de las preferencias, frente al 33% de los laboristas y el 31% de los conservadores. Los liberal-demócratas de Nick Clegg están perdiendo claramente terreno y la coalición de Gobierno con los conservadores corre el peligro de saltar por los aires antes de las elecciones de mayo del 2015.
Sin embargo, detrás de las declaraciones de Merkel, no hay un espíritu generoso hacia los inmigrantes sino la preocupación de que Alemania se convierta en el nuevo centro de destino de los inmigrantes en busca de trabajo y una mejor situación económica. A su vez Berlín quiere evitar un ‘mal uso’ de su sistema social. El mensaje a Londres fue claro: hay lugar para hacer modificaciones y para “intentar solucionar el problema común de los abusos de esta libertad”.
Otro asunto espinoso en la relación del Reino Unido con la UE es que en el caso de salir reelegido en mayo, Cameron ha prometido a los británicos un referéndum sobre la permanencia en la UE para 2017 de no lograrse las modificaciones del Tratado que propone.
Mientras, desde Londres, una portavoz del Gobierno afirmó que la visión de Cameron sobre el tema de la migración no se ha modificado. Sin embargo, no se ha descartado del todo que Cameron presente una propuesta más conciliadora que no incluya una cuota al ingreso de inmigrantes ni limite la libertad de movimiento, por ejemplo negar a los inmigrantes el acceso a ciertos beneficios sociales hasta que no hayan contribuido un monto suficiente.
Para los africanos vallas de la muerte, para los europeos cuotas de inmigración, los gobiernos europeos no tienen nada bueno que ofrecerles a los trabajadores.