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Red Internacional
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Elecciones Estados Unidos. El fantasma de Florida: Trump y Biden empatados en encuestas

Tanto en el estado sureño como en Arizona, los candidatos aparecen con virtual empate en las últimas estadísticas rumbo a las elecciones.

Óscar Fernández

Óscar Fernández @OscarFdz94

Jueves 29 de octubre de 2020 18:01

Foto: Aljazeera.

Falta una semana para que Estados Unidos vaya a elecciones y en al menos dos estados los candidatos tienen un virtual empate según reveló la encuesta de Reuters/Ipsos.

Según los datos que arroja, en Florida por el momento Biden estaría a la cabeza con 49%, mientras que Trump estaría por detrás en 47%. En Arizona, los porcentajes estarían similarmente en 48% y 46% respectivamente en favor de Biden.

Es importante señalar que, como en cualquier otra elección, estos datos no necesariamente van a reflejarse tal cual el día de los comicios, pero es sin embargo evidente la fuerte división que provocan ambos candidatos.

Según el sistema electoral estadounidense, la votación es indirecta, lo cual significa que el ganador no necesariamente se decide por la mayoría de votos sino por medio de los antidemocráticos colegios electorales. Como efectivamente sucedió en 2016 cuando técnicamente Hillary Clinton había obtenido la mayoría de votos en el sufragio pero los colegios arrojaron la victoria a Trump.

No es la primera vez que se da este escenario, ya en el año 2000 se declaraba ganador George W. Bush con una controvertida elección en la cual el estado de Florida tardó varios días en declarar al ganador en su colegio electoral. Los lectores más jóvenes incluso recordarán ese chiste en Los Padrinos Mágicos con Cosmo señalando que Timmy no es presidente en Florida porque "aún están votando".

Ahora con el nombramiento de la juez Amy Coney Barrett a la Suprema Corte, Trump tiene una aliada más en caso de que se declare una controversia en la elección, con ambos candidatos llamando a sus bases a estar alertas ante intentos de fraude. Eso no significa que Barrett vaya a declarar la elección en favor de Trump en automático, ya que varias de las resoluciones que se consideran progresivas —como la del caso Roe vs Wade que declaró legal el aborto— han sido decretadas con mayoría de jueces republicanos.

Lo que sí es claro es que a Trump lo persigue justamente ese fantasma del año 2000 y quiere evitar a toda costa una situación similar en la que salga cuestionada la elección y se le señale como instigador de procesos de fraude, más allá de las declaraciones que ya ha sacado a sus bases de apoyo de vigilar las casillas el día de la elección.

Una controversia electoral sería perjudicial no sólo para Trump mismo, sino al sistema bipartidista en su conjunto, en una situación tensa en la cual se acaba de suscitar el asesinato de otro afroamericano a manos de la policía en Filadelfia y con el potencial de que se reactive tanto el movimiento #BlackLivesMatter como que en general se susciten protestas el día de la elección.


Óscar Fernández

Politólogo - Universidad Iberoamericana

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