La garrochista plusmarquista rusa Yelena Isinbayeba descargó su enojo, luego que el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) dejara afuera de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro a 68 atletas rusos.

Gabriela Boyadjian @gabyrub_
Sábado 23 de julio de 2016
Isinbáyeva, bicampeona olímpica en salto con garrocha, expresó con ironía, “Gracias a todos por haber enterrado al atletismo. Esto es puramente político”, en relación al fallo emitido por el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), que saca a 68 atletas rusos de los Juegos Olímpicos de Río, luego que trascendiera el informe McLaren, en el que se responsabiliza a Rusia por haber efectuado dopaje de Estado en algunas disciplinas deportivas.
En Instagram, la atleta de Volgogrado, aprovechó para continuar la contienda: “Que todos esos deportistas extranjeros pseudo limpios respiren aliviados y ganen sus pseudo medallas de oro en nuestra ausencia", clamó. El enojo no es para menos, teniendo en cuenta que la atleta de Volgrado quería conquistar su cuarta medalla olímpica, y que ya atesora en su haber dos oros ganados en los juegos de Atenas 2004 y Pekín 2008 y un bronce en Londres 2012.
Isinbáyeva batió su récord mundial con un salto de 5,06 metros de alto, tan sólo en su primer intento, en la Golden League de Zürich 2009, conquistando su récord mundial número 27. Y esto sucedió una semana después que no pudiera realizar un solo salto válido y que la polaca Anna Rogowska se haya quedado con el título de campeona mundial en Berlín.
No todo está perdido
Este domingo, los representantes de la comisión ejecutiva del Comité Olímpico Internacional (COI) se reunirán por medio de una conferencia telefónica para estudiar el fallo del TAS y sumar argumentos para esta causa. En tanto, mientras se festeja el regreso a las pistas de atletismo del velocista plusmarquista de oro jamaicano, Usain Bolt, hay 68 atletas rusos que pueden ver derrumbados, por una acusación de dopaje de estado, todo el inconmensurable esfuerzo que significa entrenar para disciplinas deportivas de alto rendimiento. La disputa aún no tiene final.
Yelena Isinbáyeva en cada salto hace vibrar tanto a los especialistas en atletismo como a una platea de espectadores “populares”, que en cada transmisión de Juegos Olímpicos o mundiales de atletismo se planta frente a una pantalla para sentir la adrenalina del deporte y aliviar, por un rato, las inclemencias de las largas y agobiantes jornadas laborales. Así, como años atrás, un público entusiasta esperaba al garrochista, hasta ahora más grande de todos los tiempos, el ucraniano plusmarquista de oro, Serguéi Bubka.
Que no se apague el fuego.
Te puede interesar: El atletismo ruso queda fuera de Río y la exclusión colectiva amenaza a Rusia