A un mes de finalizada su huelga, decenas de garís (barrenderos) de Río de Janeiro son despedidos por la empresa estatal de limpieza y conservación urbana (Comlurb) y el intendente de Río de Janeiro Eduardo Paes (PMDB), en una nueva demostración de ataque al derecho de huelga.
Martes 5 de mayo de 2015
Luego de casi un mes de finalizada la huelga de los garís en Río de Janeiro, la empresa estatal de limpieza y conservación urbana (Comlurb) y el intendente Eduardo Paes (del PMDB, importante aliado del PT) despiden a los barrenderos (garís) con “justa causa”. Los días 28 y 29 de abril, los garís de diferentes sedes que participaron de la huelga y estuvieron al frente de la lucha recibieron de los directivos de la empresa cartas de despido.
Esta nueva acción antisindical por parte de la intendencia de Río de Janeiro se da luego de diversas transferencias entre unidades, luego de la huelga de este año. Varios trabajadores activistas ya venían sufriendo asedio y ahora este ataque.
En las cartas de despido la empresa Comlurb alega que “la ilegalidad de la huelga y la obligatoriedad del retorno al trabajo fueron comunicados en diversas oportunidades por la compañía de modo general e individual y ampliamente noticiadas en los medios de comunicación”. Y además afirma que los garís participaron de piquetes y “acciones para amedrentar al resto de los empleados a adherir y permanecer en la huelga ilegal”. Es decir, la mera presencia (no comprobada) en el piquete, según el intendente de Río y la empresa estatal, es motivo para el despido.
Comlurb también alega varias faltas injustificadas siendo que los garís estaban participando de la huelga. En la nota oficial, la empresa afirma que cuenta con más de 20.000 trabajadores “entre garís, técnicos, administrativos y profesionales de nivel superior”. “En 2015 tuvimos, hasta el día 10 de abril, 115 desvinculaciones, siendo 41 con “justa causa”, de los cuales 10 eran cargos de confianza, 33 a pedido y 19 por fallecimiento. Estos nuevos despidos siguen estos criterios, sean con “justa causa” o por bajo rendimiento.”
Hasta la fecha aproximadamente 50 garís recibieron las cartas de despido. En algunos casos, el gerente entregó el documento de rescisión del contrato afirmando que era una determinación del intendente Eduardo Paes y la Comlurb.
Esta acción de la empresa y el gobierno de Paes es una nueva demostración contra el derecho de huelga que viene llevando adelante este gobierno desde que los garís retomaron la movilización este año. Son iniciativas preventivas para que en el 2016 no se de ninguna organización de los garís que pueda impedir los negocios empresariales involucrados en las obras de la ciudad y en los Juegos Olímpicos. Y principalmente para que los trabajadores no salgan a luchar en un año de elecciones municipales, donde Paes busca hacer de su jefe actual de gabinete, el diputado federal Pedro Paulo (PMDB-RJ) su sucesor. Este diputado fue, junto a Paes y el presidente de la Comlurb Vicente Roriz, uno de los responsables en intentar criminalizar a los garís durante el conflicto de 2014. En aquella ocasión Pedro Paulo llamó a los garís “delincuentes” y los tres mandatarios intentaron despedir a 300 garís que fueron frenados por la huelga.
Es fundamental rodear de solidaridad a los garís, trabajadores que hicieron historia en 2014, contra los despidos y por la defensa del derecho de huelga por parte de otros sectores obreros y centrales sindicales que se reivindican independientes del gobierno de Dilma, Pezão e Paes.