Después de varios días de incertidumbre por la negativa de varios partidos a apoyar la nueva prórroga, el gobierno de Sánchez lograría una votación ajustada a contrarreloj.
Martes 5 de mayo de 2020
Este miércoles el gobierno pedirá a los partidos que apoyen la cuarta prórroga del Estado de Alarma. Pero, a diferencia de veces anteriores, parece que el PP ya no brindará su apoyo. Su negativa a dar el visto bueno a la prórroga puso al gobierno en una situación muy difícil.
Si no logra extender el Estado de Alarma perderá el “comando centralizado” para gestionar el confinamiento y la desescalada, y se verá en muchos problemas para limitar la circulación y movimiento de las personas.
El acuerdo de última hora con Ciudadanos y el PNV salva el plan del gobierno, pero por poco. El gobierno se ha visto en problemas serios después de que ERC anunció que no apoyaría la prórroga. Ya vienen votando en contra JxCat, la CUP y VOX, por diferentes motivos. El PP podría votar en contra o abstenerse.
Inés Arrimadas aseguró que su apoyo estaba atado a una serie de condiciones, como adaptar los ERTES par autónomos y Pymes más allá del Estado de alarma, y una reunión semanal de seguimiento. "El Gobierno mantendrá contactos semanales con Ciudadanos para informar sobre la crisis sanitaria, así como dialogar y, en su caso, consensuar medidas para la implementación del Plan para la transición hacia una nueva normalidad, también conocido como plan de desescalada", aseguraba.
Más allá de cómo resulte finalmente la votación, lo que está claro es que el gobierno ya no cuenta con la ventaja indisctutida del comando, liderando ese relato de la unidad nacional, tal como había ocurrido en las primeras semanas de la crisis del coronavirus. Con el correr de los días, al iniciarse la desescalada y hacerse cada vez más visibles todas las contradicciones políticas, económicas y sociales que se están abriendo, los partidos de la oposición, por derecha y por izquierda, vuelven a plantear sus críticas con más fuerza.
El gobierno del PSOE-Podemos no cuenta con mayoría propia, y deberá negociar con diferentes partidos cada medida de aquí en más, en medio de una situación muy crítica, con el acrecentamiento de las tensiones territoriales, y una crisis económica y social sin precedentes.