La OPEP logró acordar el recorte de la producción de crudo, lo que es festejado por el gobierno de Maduro. Pero la “recuperación” de los precios del crudo estarán más determinados por la dinámica de la economía mundial.
Milton D’León Caracas / @MiltonDLeon
Jueves 1ro de diciembre de 2016
Los catorce países pertenecientes a la OPEP coincidieron este miércoles en recortar la producción agregada hasta los 32,5 millones de barriles diarios, mientras otros países productores no integrantes del bloque, dejarán de producir 600 mil barriles diarios. Se trata del segundo recorte del cartel en los últimos ocho años, luego del aplicado por el bloque en diciembre de 2008 en Orán, Argelia, donde se acordó sacar del mercado 2,2 mbd. En síntesis, los miembros del cartel coincidieron en reducir la producción agregada hasta los 32,5 millones de barriles diarios (mbd) frente a los 33,64 mbd actuales a partir del 1 de enero de 2017 y renovable cada seis meses.
El acuerdo ratifica la decisión de la OPEP de un pre acuerdo preliminar para estabilizar al alza los precios del crudo que se dio en reuniones informales en el marco de la 15ta reunión del Foro Internacional de Energía que se celebró en Argelia, cuando se fijó una producción tope de 32,5 mbd. Del pre acuerdo en Argel nació la iniciativa de llegar a acuerdos con países No OPEP para extender el congelamiento o la baja en la producción del crudo, siendo que en la ruta hacia Argel surgió Turquía para un encuentro más formal hacia la reunión de Viena entre países OPEP y No OPEP, en un Congreso de Energía en el que Venezuela participa por primera vez en este congreso y que se celebra cada tres años.
Arabia Saudí, el mayor productor de crudo del mundo, se comprometió a recortar 486 mil barriles diarios su producción, como parte del acuerdo alcanzado hoy. Por otra parte, la OPEP reiteró la disposición de los países no miembros del bloque de reducir hasta en 600 mil barriles diarios su producción, de los cuales 300 mil serán sacados del mercado por Rusia, el segundo mayor productor del mundo. El recorte de la oferta mundial de crudo deberá ser rubricado en una reunión el 9 de diciembre en Doha.
El ministro de petróleo y presidente de Petróleos de Venezuela S.A (Pdvsa), Eulogio Del Pino, calificó de “histórico” el acuerdo alcanzado en Viena por los miembros de la OPEP. “Hoy vemos el resultado de la gran jornada de trabajo de Venezuela en defensa del precio justo del petróleo”, sostuvo, con la esperanza que se sitúe entre los 60 y 70 dólares el barril. Por su parte Maduro declaró "Felicito y agradezco a nuestros socios de la OPEP por el importante acuerdo que hemos llegado el día de hoy para estabilizar el mercado (...) En los próximos días estaremos consolidando esta nueva alianza de futuro que beneficia a todos", quien maneja una economía pique abajo y que se asienta en una “variable”, el precio del petróleo, sobre la cual no tiene control.
La industria del petróleo enfrenta el ciclo de precios bajos más largo en los últimos 45 años. En el caso específico de Venezuela, la cesta de crudo experimentó una curva de descenso en los últimos dos años que comenzó el 12 de septiembre de 2014, cuando se cotizaba a 90,19 dólares el barril. Para ese año 2014 el promedio anual de la cesta venezolana 88,42 dólares para en 2015 ubicarse en 44,65 dólares. Para enero de este año llegó a tocar el piso de 24,33 dólares por barril.
¿Pero este acuerdo OPEP conseguirá “estabilizar” los precios del petróleo tal como esperan sus países miembros y centra sus esperanzas el gobierno de Maduro? Aunque las decisiones de la OPEP continúan teniendo su impacto, ya no cuenta con la fuerza de sus años de gloria siendo que ahora extraen cerca de un 40% de los barriles que se comercializan en el mercado mundial. Más que estas decisiones lo central está en la dinámica de la economía mundial, siendo que vivimos en un escenario económico mundial que amenaza volverse más crítico, aquí estará dada la última palabra.
Como hemos venido escribiendo, desde 2014 la economía venezolana sufre de elevada inflación, escasez y recesión, una combinación nociva para cualquier país, pero en particular sobre el pueblo trabajador quien sufre las reales consecuencias. El gobierno de Maduro sienta sus esperanzas en que algún momento los precios se recuperen. Esta es la tragedia de las economías rentistas, más aún la venezolana, que frente a cada crisis siempre está a la espera del petróleo “mágico”. El chavismo, al contrario de todo su discurso, jamás pudo superar el rentismo petroleroque muestra su verdadero rostro cuando los precios se desbarrancan.
El gobierno de Maduro ha venido batallando desesperadamente en el mundo petrolero para buscar que los precios del petróleo aumenten y se estabilicen en un nivel que le permita salir de los efectos de abrupta caída de los ingresos por producción del crudo, en medio de una crisis económica que se profundiza, con una galopante inflación, aguda escasez de productos básicos, salarios por el piso, que golpean aún más a la clase trabajadora.
Estos son las realidades de un país rentista cuando asola la crisis, pues el gobierno hace todo lo posible para “esquivarla” pero a base de sacrificios aplicando una serie de ajustes económicos que terminan siendo descargados sobre el pueblo trabajador, además de mayores concesiones a transnacionales y negociados de todo tipo. Maduro se ha jactado que en los últimos tres años ha pagado más de 60 mil millones de dólares, justo en los años que más ha azotado la crisis, sosteniendo que el país no tiene posibilidades de entrar en default. No hay default con los acreedores imperialistas, no hay escasez de divisas para la banca internacional, pero sí hay default y escasez para las amplias mayorías obreras y populares.