Miércoles 3 de septiembre de 2014
El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca Carlos Casamiquela estimó que podrían generarse u$s2 mil millones por el aumento de las exportaciones de alimentos a Rusia
Casamiquela se mostró optimista ante la reunión mixta binacional que se realizará el próximo 15 de septiembre en Moscú para acordar los términos del intercambio comercial entre ambos países. Un acuerdo potenciado por las sanciones impuestas por la Unión Europea y Estados Unidos al país asiático. “La expectativa es enorme porque hay una posibilidad muy interesante, ya que Rusia convocó a todos los países productores de alimentos para que sean proveedores”, destacó el funcionario.
El ministro adelantó que a mediados de mes se reunirán en la capital rusa empresarios y funcionarios de los dos países en el marco de “una exposición mundial de alimentos”. Y precisó además que las perspectivas de mayor provisión son la carne de pollo, lácteos, pescados, frutas frescas, legumbres, carnes, mosto y jugo de uva.
En cuanto a la carne vacuna, Casamiquela precisó que "Rusia requiere cortes premium, de alta calidad, y la Argentina tiene posibilidad de acercar oferta exportable hacia ese sector", para lo cual se flexibilizarían restricciones locales.
“Lo que Rusia ha dejado de comprar a sus anteriores proveedores son U$S 10 mil millones y nosotros creemos que podemos aumentar la oferta exportable en U$S 1.800 a 2.000 millones, lo cual va a depender de que los precios sean razonables, de las condiciones de calidad y la seguridad del abastecimiento”, indicó.
Casamiquela recordó que la “oportunidad” apareció tras las restricciones económicas aplicadas por Rusia a los países de la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá, Noruega y Australia, luego de que esos países le aplicaran sanciones comerciales por el conflicto en Ucrania.
De concretarse las expectativas del ministro se compensaría -de forma parcial- la caída que se viene produciendo en el ingreso de dólares por exportaciones de granos. Entre enero y julio las liquidaciones sojeras cayeron U$S 3.780 millones en comparación a 2013, casi el doble de lo que podrían generar las ventas a Rusia.