La prefectura de policía de París anunció hoy que ha prohibido la manifestación convocada para mañana en la ciudad por los sindicatos, con el argumento de evitar "perturbaciones del orden público". Escalada represiva del gobierno de Hollande contra el derecho a manifestación.
Miércoles 22 de junio de 2016
Foto: EFE/Jeremy Lempin
En un comunicado, la prefectura justificó la prohibición del primer itinerario de desfile que habían propuesto las seis organizaciones convocantes, pero también los alternativos que dieron esos mismos sindicatos cuando el Ejecutivo advirtió que se planteaba impedirlo alegando "razones de seguridad".
"Esas propuestas alternativas no permiten de ninguna manera responder a la necesaria seguridad de las personas y de los bienes, ni a las exigencias de movilización máxima de las fuerzas policiales (...) contra la amenaza terrorista que está a un nivel elevado e impone unas solicitaciones excepcionales en todo el territorio", según su argumentación.
La prefectura justificó su medida diciendo que el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, había dado como alternativa el pasado lunes una concentración, señalando que "así no hubieran hecho falta tantos efectivos policiales".
Una alternativa que las centrales sindicales rechazaron al indicar que una concentración "no suponía un riesgo inferior de incidentes violentos", y también porque consideran que "el derecho de manifestación es básico en democracia".
El primer ministro, Manuel Valls, fue el más beligerante contra una nueva manifestación en París desde la semana pasada, desde pocas horas después del desfile del día 14, en el que hubo incidentes y una fuerte represión policial que concluyó con 58 personas arrestadas, 29 policías y 11 manifestantes heridos.
En una primera reacción a la prohibición, Gabriel Gaudy, responsable de Fuerza Obrera (FO), uno de los sindicatos convocantes de la manifestación, indicó que mantenían su llamamiento al desfile y dijo que iban a "asumir sus responsabilidades".
Los secretarios generales de la Confederación General del Trabajo (CGT), Philippe Martínez, y de Fuerza Obrera (FO), Jean-Claude Mailly, han pedido una reunión urgente con Cazeneuve para abordar la cuestión.
Otras manifestaciones en otras ciudades de Francia contra la reforma laboral que se organizan mañana no han sido prohibidas.
La prohibición de la manifestación en París eleva el clima de tensión y la escalada represiva del gobierno, atacando el derecho de manifestación. Esta semana se ha conocido un informe del ministerio el interior que reconoce oficialmente que desde el comienzo del movimiento contra la reforma laboral han sido detenidas 1800 personas, y cientos han sido juzgados, algo que se profundizará en las próximas semanas.
Mañana la jornada de movilización se vivirá con extrema tensión.