La movida del gobierno de intentar imponer un veto sobre el proyecto de salario mínimo terminó en un rotundo fracaso, produciendo que no haya reajuste salarial, cosa que no sucedía desde los años noventas.
Miércoles 29 de agosto de 2018
Durante la mañana las comisiones unidas de Trabajo y Hacienda rechazó el veto sustitutivo ingresado hoy por el gobierno por 14 votos en contra y 12 a favor, por la cual el gobierno mantenía la propuesta de plurianualidad hasta diciembre del 2020.
Posteriormente se repitió la situación, pero ahora en la Cámara de Diputados, que también rechazó el proyecto por 55 votos a favor y 64 voto en contra, mostrando una fuerte debilidad del gobierno.
Esta insólita situación implica que no habrá reajuste del sueldo mínimo, cosa que no ocurría desde el año 1990, obligando al gobierno a analizar y presentar prontamente una nueva propuesta buscado acuerdos con sectores de la oposición.
La derrota del gobierno es más prueba de su debilidad que de una oposición fortalecida, pues, si bien, no se termina de imponer la propuesta del gobierno la oposición tampoco es capaz de imponer otro proyecto, mientras los trabajadores se deben tragar la amarga noticia de quedar sin reajuste.
Por su parte la CUT, Central Unitaria de Trabajadores, ha jugado un rol de consejero de los parlamentarios de oposición, ante el debate Bárbara Figueroa comentó que “tras la ofensiva del Gobierno para imponer un reajuste salarial que sólo nos permitía volver a negociar el año 2021, solicitamos tanto a la Cámara de Diputados como al Senado, no aceptar esta trampa y respetar el derecho de los trabajadores a negociar sin que ello afectara la posibilidad de tener reajuste ahora”
Pidiendo, además, al gobierno que “a la brevedad se ingrese un nuevo proyecto que resguarde lo que señalara lo aprobado por el Senado, es decir, un reajuste de 300 mil pesos a marzo de 2019, y que luego de ello, se retome el proceso de negociación que año tras año nos ha convocado y que legítimamente recuperamos tras el retorno a la democracia”.
Sin embargo, no podemos esperar que solo con ruegos, ya sea al gobierno o a los parlamentarios de oposición, el reajuste salarial se hará a la medida de los trabajadores, al contrario. Por esto mismo la CUT debería prepararse para enfrentar cualquier intento del Gobierno y los empresarios por imponer un reajuste a su medida y a costa de los trabajadores.
Por esto no solo es necesario prepararnos para enfrentar a Piñera y los empresarios, que quieren darnos migajas, sino que es necesario que organizaciones sindicales, como la CUT, se pongan a la cabeza de esta discusión para que los trabajadores tengamos voz.